En realidad se llama Xue Yan Wang. Pero occidentalizó su nombre a Joy para hacerle más llevadera la vida a los chilenos y porque le gusta cómo suena la palabra. A los 20 años ya era abogada y ahora está revalidando su título en Chile. Aunque su castellano no es el mejor, se esforzó en explicar qué es su país. Ella viene de Yiwú y aunque esa palabra no le dice nada a nadie, en realidad es de las ciudades más importantes para Chile: desde allí vienen el grueso de las importaciones que se hacen a nuestro país. Una suerte de paraíso del Todo a Mil.

por Pablo Vergara • Foto: Alejandro Olivares

Uno piensa en China hoy y lo hace en una dictadura.
-¿Qué es eso?

Un régimen político cerrado, autoritario.
-Ah, ya.

¿Lo es?
-Yo encuentro que no. Justo la semana pasada tuve un examen de un magister de Ciencias Políticas y nos preguntaron cuáles son las ventajas y desventajas de un sistema autoritario y de uno democrático… Para mi, y muchos de mi generación, los sistemas no son mi peores ni mejores. Solamente funcionan o no. Si es adecuado o no a su país y a su Estado y si funciona y beneficia todo el pueblo, yo encuentro que un sistema no es malo. Chile, por ejemplo, tuvo una experiencia de la que yo no opino porque eso es meterse en asuntos de Chile. Nosotros en China no somos antidemocracia. Aunque muchas veces algún poder usa eso como herramienta para decir éste es un sistema no democrático y por eso es malo. Yo no sé quién decide eso. Creo que los pueblos son los únicos que tienen derecho a decidir su sistema y ver si funciona o no en su país. En China, desde 1978, hay 400 millones de personas que dejaron de ser pobres. Eso es un éxito para nosotros, pero bajo un sistema que ustedes no pueden entender porque occidente siempre dice no importa si funciona o no, porque lo importante es que ideológicamente es una dictadura. Eso es lo importante para ustedes, pero nadie nos pregunta si eso nos ayuda a salir de la pobreza y que nos permite estar mucho peor.

¿Qué es para un joven chino la democracia?
-Para nosotros, democracia es el bien común. Por ejemplo, en China tienes restricción en Internet para ver algunas cosas. Pero ni yo ni mis compañeros lo encontramos una cosa tan terrible como ustedes están pensando o imaginando. Nosotros podemos hacer comentarios públicamente ante todas nuestras au toridades sobre lo que están haciendo. Algunas veces nuestro sistema es hasta más abierto que el occidental, porque acá hay muy pocos foros. Nosotros hemos desarrollado eso y ahí si tú escribes un artículo y lo pones inmediatamente abajo la gente tiene derecho a comentar, a discutir, sin restricciones; nadie puede decir que no puedes comentar lo que yo estoy haciendo. En cambio en Occidente los comentarios siempre son pocos. China en eso es mucho más abierta y directa. Por eso, en general, a las democracias occidentales yo no las encuentro democracias reales. Si el gobierno chino dice que no debe verse una página web en China, yo le encuentro razón.

¿Por qué?
-Porque yo encuentro que si una página web no conoce la verdadera China y está siempre dando hechos y comentarios inventados y falsos a China, ¿para qué entrar nosotros a la página web? A eso no le encuentro razón.

RICOS Y POBRES

Acá Cn chile cuesta mucho integrar a pobres y a ricos. ¿Cómo ocurre en China?
-En China desde hace años estamos estableciendo el sistema de seguridad social, de salud, educación, en el campo. Ahora, en la mayoría del campo, eso es gratis. En China no hay nada aislado del resto de la sociedad. Sí hay diferentes ritmos porque la costa se está desarrollando fuertemente en lo económico desde hace treinta años. Pero el gobierno chino hace tiempo que está percibiendo la desigualdad, igual que ocurre acá en Chile. La reforma económica acá en Chile es de 1976 y la nuestra del ’78. Las dos permitieron que un grupo de gente se enriqueciera. Eso, que tiene un éxito para la macroeconomía, tiene un problema de desigualdad.

¿Cómo son los millonarios chinos?
-Yo no conozco nada de millonarios.

Pero debe haber. ¿No hay barrios para ricos o viven todos repartidos?
-¿Barrio para los ricos?

Como pasa acá en Santiago, que puedes decir el barrio alto es esto, el sur esto.
-Mira, te pongo el ejemplo de Shangai, que no tiene un barrio para los millonarios como acá. Cada comuna, como cada ciudad chiquitita, tiene su lugar como mejor, mediano y así. Cada comuna es mezcla, una pequeña ciudad. No es que haya en un lugar sólo millonarios. Pero sí hay un lugar bien comercial, por ejemplo todos los malls o todas las oficinas. Por ejemplo en Shangai, pasado el río, hay un barrio en que hay sólo sedes de las empresas extranjeras. No tienen como tú dices un barrio encerrado de millonarios. En cada comuna, es una ciudad chica.

¿Y viven en mansiones o en departamentos?
-Hay mansiones, como casitas. Pero considera que en Shangai y en la costa ya no tienen mucho lugar para construir casas de 5 mil metros cuadrados, es imposible. No sólo muy caro. Es imposible de hacer eso. Acá sí. Tú compras un terreno y nadie te dice nada, construyes lo que quieras si tienes la plata. Pero allá tienes que respetar las costumbres, la sociedad. Nunca he visto una casa de 5 ni de 2 mil metros.

¿En la economía no participa el Estado?
-Promueve, básicamente. Ayuda.

Pero no abandona ni la salud ni la educación.
-Jamás podría hacerlo. Eso es bien común.

¿Cómo lo hacen con las empresas chicas?
-Es muy dinámica.

¿Pero por ejemplo en un régimen comunista, no hay restricciones burocráticas?
-Ah, no entiendo esa pregunta siempre.

Uno los ve dinámicos en lo económico pero siguen siendo comunistas. Explícame el pragmatismo.
-Tal como hace un rato te hablé, para ustedes la primera percepción es ideológica: “¿Comunista?, dicen, no puede hacer esto, imposible, cómo puede hacer así”.

Nos acostumbramos al resto del mundo comunista.
-Sí. Pero si quieres entender o comprender un poco de China… Porque personalmente encuentro que los extranjeros si no viven o nacen allá no es posible entender ciento por ciento a China. Tampoco para nosotros, no es tan fácil comprender. Porque es una nación de 5.000 años de cultura y entonces no puedes poner “comunista y punto”. Esa ideología es muy nueva para nosotros. Yo puedo decir: China no es parecida a ningún estado comunista ni a la Unión Soviética. Porque nosotros tenemos una filosofía más que la ideología comunista, con nuestro ritmo de vivir, de desarrollarnos. Eso, hasta 1840, cuando los ocho países, las tropas unidas, invadieron a China y ahí empezaron a colocar sus reglas, adecuadas a Occidente. Robaron fortunas y desde ahí caímos en una pobreza increíble. Pero los desastres o las tragedias no nos impiden levantarnos. Es una filosofía, una cultura dentro de nosotros. Tenemos un sustento tan firme que no importa un tiempo que nos caigamos porque nos vamos a levantar igualmente. China nunca había invadido al mundo. El mundo occidental nos invadió. Tenemos que tener esa idea. Hasta 1949, cuando con Mao nació la República Popular China. Es un poco difícil para ustedes entender porque esto porque en Chile nació primero el Estado y después la Nación, pero nuestra Nación siempre está. El Estado es por la regla, por el derecho internacional que dice cuál es el Estado. Pero nosotros como sociedad china hemos existido tantos años. Entonces eso tiene que estar en su cabeza para entender, para decir, cuál es China. China no es un Estado que se llama república popular. Es su sociedad, su nación. Esa es nuestra filosofía. Entonces de repente nosotros usamos herramientas de comunistas, o retomamos nuestra filosofía.

OCCIDENTE

¿Qué cosas de Occidente han echado a perder a China ahora?
-El individualismo. Que haya gente que no quiera aportar o que no tenga en cuenta a los demás. Los que no trabajan. Nosotros en China siempre estamos compitiendo. Con nosotros o con el resto del mundo, con metas.

¿Hay flojos?
-Hay. Pero no pueden surgir si son flojos.

¿Y qué otra cosa hecha a perder China?
-Hay gente que también lleva a sus padres cuando están ancianos a hogares especiales. La familia china es padre, hijo y nietos. Hay que respetarlos.

¿Y qué son para un joven chino los derechos humanos?
-El bien común. En China todos tenemos derecho a la vida, al pensamiento, libertad de religión, de asociación, libertad de reunión pacífica, igualdad ante la ley. Tenemos todo eso. Y el bien común es que una persona pueda vivir bien, cómodamente.

YIWÚ

¿Cómo es tu ciudad?
-Es una ciudad no tan grande comparada con otras ciudades chinas pero importante en lo económico, especialmente en el área de pyme. Es muy dinámica promoviendo a las Pymes. No tiene grandes empresas. Puras pymes. Es un centro de comercio.

¿Cómo funciona ese centro?
-Hay un mall gigantesco, de 90 mil metros cuadrados. El modelo de nuestra ciudad tiene mucho el mall. La oferta de productos es muy específica en las categorías. Por ejemplo, en un lugar hay sólo electrónica. Y eso lo hace muy fácil para los comerciantes para que ellos puedan acceder. Cada octubre hay una feria que se llama Feria Internacional de las Mercaderías.

¿Hablan castellano?
-Casi nada.

¿Inglés?
-No tanto. El idioma no impide mucho, porque en realidad pura calculadora no más.

¿Qué venden?
-Nada. La feria es un escenario para los proveedores y compradores que si quieren comprar las cosas, en cantidades gigantescas, la mayoría va allá y hace negocio. Son todos extranjeros.

¿Qué productos llegan a Chile?
-Creo que lo que usas. Desde ropas a calcetas. Es mucha. Portarretratos, lápices, millones de mercaderías. La clasificación es mucha.

¿De quién es el mall?
-Es de la ciudad.

¿No hay nada privado?
-Nada. Tú tienes que arrendar, comprar, lo que sea. No es de privados. Es promovido por el gobierno.