Debido al gran interés que despertó la entrevista al casi candidato Leonardo Farkas, agregamos aquí el resto de la conversación que no pudo ser incluida en el papel por razones de espacio.

Por Joaquín Riveros • Foto: Alejandro Olivares.

Estudiaste en la Usach en plena dictadura ¿tiraste piedras o eras de los que se quedaban en la sala?
-Nunca me metí en política, la verdad no era de ni un lado ni del otro. Claro que los ricachones no se juntaban conmigo porque decían que yo era amigo de los rotos, de los pobres. Es que como tenía orquesta, había que trasladar los equipos y armar los escenarios y la gente que no tenía plata trabajaba conmigo. Yo los invitaba al don completo al frente en Matucana. Por un dólar de entonces te daban 5 completos y 5 schops.

Tú dices que eres un self made man, pero vienes de una familia con plata…
-Mi familia no era millonaria, teníamos buena situación, pero no éramos ricos. De hecho el primer auto que me compré fue un pan de molde que lo gané con mi plata como músico. Hay una gran diferencia entre ganarte algo tú y que te lo den. La gente cree que yo heredé, pero todo lo que tengo me lo he ganado trabajando. Yo también recibí propina, tenía un vaso y la gente me lo llenaba con plata si tocaba las canciones que querían.

Tus ideas suenan a programa de candidato populista…
-Es que yo no sé, la gente me dice que soy socialista porque quiero ayudar a los pobres. Y entonces ¿hay que dejarlos botados? Lo que pasa es que yo vengo de otro lado, yo he hecho de todo, mil cosas, veo la cosa de otra forma.

Perdón, dije populista, no socialista…
-Ah, bueno, mira, en mi visión no soy de izquierda ni de derecha. Soy capitalista, eso sí, si este vaso con agua lo producimos por un dólar y vamos a ganar tres, perfecto, pero que de los dos dólares que ganamos demos algo para ayudar a la gente.

¿Tienes empleadas?
-Sí, tengo 5 y un chef en mi casa.

¿Cuánto les pagas?
-No te voy a decir, pero si mucho más de lo que otra gente de dinero les pagaba. Todos los que me visitan se sorprenden porque yo a mis empleadas les declaro por lo que ganan y no por el mínimo como lo hacen todos.

¿Pero cuánto les pagas?
-Prefiero no decirlo porque otras se van a enojar porque ganan menos, pero sí mucho más que todos. Muchas de ellas me han dicho que antes les declaraban el mínimo y era gente de plata. Si incluso en el norte lo he visto con periodistas, no diré de qué canal, pero me decían que los contrataban por tres meses y los echaban y al año siguiente los volvían a contratar para no pagarles salud y tenerlos con boletas. Eso me da vergüenza, en EE.UU. eso no pasa.

Pareciera que nada te gusta mucho de Chile…
-Yo no hablo mal de Chile, sino de cierta gente. Para ser pobre, prefiero serlo en Chile que en EE.UU. Si acá tengo hambre, le tocó la puerta a un vecino y me da un plato de sopa. En EE.UU. no te dan nada. La familia allá no es lo mismo, se ven una vez al año para navidad y los padres no ayudan a los hijos. Acá si una hija se casa el padre le da lo que tenga para que arme su vida.

¿Esta crisis demuestra que el sistema financiero es una burbuja?
-No soy economista, estudié ingeniería con mención en administración de empresas, pero hoy se vive mucho de la especulación. Compras una acción que vale dos y luego sube a 4 y a 10 por las apuestas a futuro. Incluso hay instrumentos según los cuales tu apuestas que sus acciones van a bajar y mientras más bajan, más ganas. Entonces la gente dice que de dónde sale la plata, porque son platas de papeles. El otro día un amigo brasileño me llamó y me dijo: ahora soy el segundo más rico de Brasil. Pero le dije, bueno, si vendes y sacas eso ahora, si lo puedes canjear. Para la gente común es difícil de entender esto.

Pero eso es una burbuja, no es real…
-Así funciona, mi padre decía que los soldados que cuidaron a Cristo también recibían sueldo. Ahí es donde el gobierno tiene que tener gente capaz, que regule el sistema.

¿Te afectó la crisis?
-No mucho, yo no trabajo con los bancos, porque mi familia es muy conservadora. Nunca pedíamos préstamos a los bancos porque mi padre decía que si no teníamos plata no hacíamos el negocio. Lo que yo hice fue meter a socios con dinero que saben más que yo y tienen más plata y así no le pido a nadie, los meto en el negocio. Yo no invierto en la bolsa chilena.

¿Conoces gente que haya perdido plata?
-Si, gente que tiene bolsas de valores y a las que las acciones les bajaron a la mitad. Pero no es que lo pierdan, a lo mejor a futuro los recuperan. Están desesperados. Lo que pasa es que es fácil ganarlo, pero perderlo duele más. Es eso.

Dicen que eres el papá de Luli, por tu pinta…
-¿Quién es Luli? no la conozco.

Es una muchacha muy rubia, muy farandulera, que tiene el pelo como tu, rubio y frondoso, es un chiste.
-Ah, bien, me da risa. Siempre hay que tener humor.

Una lectora de The Clinic llamó indignada con una nota que te hicimos semanas atrás por lo de la candidatura. Dijo que tú claro que podías ser candidato porque con toda tu plata comprabas a la gente…
-Bueno, hay de todo. Eso es lo malo de la política, que no todos te quieren. Otro me dijo que yo daba donaciones porque no puedo deducir impuestos. Si antes donaba la misma plata anónimamente. No me conocen, que hablen con gente que me conoce, no quiero ser famoso. No me interesa ser presidente de Chile, me interesa que mis trabajadores estén bien. Entonces qué sería mejor, que no diera donaciones, que no les pague bien a los trabajadores, eso sería mejor. Que responda esa señora. Yo sólo respondo al de arriba.