Jorge Garcés, ex entrenador de Unión Española.

El Peineta está de vuelta. Después de ser despedido como D.T. decidió cambiar la cancha de fútbol por bailar en patines en “Estrellas en el hielo”, donde está aprendiendo a dar sus primeros pasos junto a la voluptuosa rusa que lo acompañará en la pista. Cansado por un rato de la presión de ser entrenador, dice que es entretenido incursionar en estos rubros. Desplante y ego no le faltan. “Soy vanindoso porque me quiero”, dice.

Por Claudio Pizarro • foto: Alejandro Olivares

¿Qué cree que van a pensar los jugadores de Unión Española cuando lo vean en televisión después de prohibirles meterse en farándula?
-No me interesa. Ellos no lo pueden mal interpretar. Saben que no tomo alcohol y no soy un tipo que anda a las cinco de la mañana tomando en un pub o en una discoteque. Ni siquiera fumo. Soy un gallo súper profesional, una persona dedicada al fútbol y nada más.

¿Es cierto que le hicieron “la cama” en Unión Española?
-Creo que no… entre los jugadores no hubo un buen camarín y no se recibió bien a los refuerzos que traje. Nunca hubo armonía. Jamás la sentí. Hubo pequeños detalles en las prácticas, en las concentraciones.

¿Habló de eso con los jugadores?
-Se lo comenté. Les dije: “el camarín es vuestro, no es mío”. Intenté arreglarlo. Les di toda la confianza para dialogar. Siempre en las charlas les pedía la opinión a 4 ó 5 jugadores. Pero en un equipo hay muchas personalidades y había cuatro jugadores que no estaban muy de acuerdo que llegara al club.

¿Por qué cree que lo invitaron a participar en “Patinando por un sueño”?
-Por el personaje.

¿Peineta Garcés es un personaje?
-Sí, la gente me ve como una persona pública y es entretenido que me reconozcan, pero yo no soy de esos rayados que piensan en la fama. Eso de salir en la tele es para los chicos de moda como la Luli o ese chico de un reality que dice que juega fútbol. Yo no busco eso.

¿Y qué hace entonces en un programa de televisión de patinaje?
-Me parece entretenido. Es bueno salir del ambiente de tensión que uno vive a diario como técnico y desintoxicarse un poquito.

¿Le gusta que le digan “peineta”?
-No, lo encuentro horrible, feo y absurdo… pero ya lo asumí.

¿Es un apodo con resabios a peluquería?
-Nunca han faltado los tontones que piensan que me hago brushing o que me tiño las canas, pero jamás he usado peineta. Siempre me he peinado con los dedos (se desliza la mano por el pelo). El apodo fue porque la primera vez que llegué a un estadio lo hice de corbata y traje.

¿Lo dicen, entonces, porque lo encuentran vanidoso?
-Sí, soy vanidoso porque me quiero. El hombre que dice que no es vanidoso no se respeta. Uno, como figura pública, debe preocuparse de su presencia, de entregar una imagen decente, más aún cuando ha nacido con esa esencia. Además, mi forma de vestir ha sido un hobby de toda mi vida.

¿Se imagina haciendo alguna pirueta en el aire con la rusa en brazos?
-Lo veo bien lejano. Pero en la vida nada es imposible.

Además tiene como rival al ex chico Mekano Ronny Dance…
-A los otros los veo bien. Ronny, Fabián Estay y Guido Vecchiola han tenido sus pequeñas experiencias y están más adelantados. Yo soy el único que no ha patinado jamás en su vida. Ni siquiera con patines con rueda. Lo que haga es como acercarse un poco al milagro. Yo soy el rival más débil… lejos.

SEMENTAL ROMÁNTICO

¿Es verdad que Piñera lo sondeó para un cargo político hace un par de años?
-Nos reunimos dos veces. Me ofreció ser alcalde de Valparaíso o diputado por Viña. Nos tomamos un café cortado que pagué yo y se fue muy rápido. El llamado que me hizo después fue con cobro revertido, ja ja ja.

¿Por qué no aceptó?
-Lo mío es el fútbol. Esa es mi vida. No me veo en política. Sería el primero en alegar que la pena de muerte debiera existir. Me parece ilógico que un pedófilo ande suelto y que por buena conducta lo suelten o que un tipo se permita quitarle el derecho a vivir a otro. Son gente mentalmente perturbada, no tienen remedio y todo el mundo lo sabe.

¿Por qué tiene fama de versero?
-Hace años que no escuchaba eso. Cuando empecé a ganar campeonatos ya no me lo dijeron más. Pero al principio, cuando llegué a Chile, a muchos compatriotas les molestó mi forma de ser y el hecho de hablar varios idiomas.

¿Cuántos habla?
-Varios. Chileno, peruano, argentino.

Ah… es políglota
-Ja, ja, ja… Sí, hablo italiano y francés.

Por eso provoca tanta envidia.
-No ha sido fácil caminar con esto. La envidia es el impuesto que pagas por el éxito. Genera muchos anticuerpos. Si tú en algún momento la sientes cercana es porque vas caminando a pie firme.

¿También tiene fama de semental?
-Tonteras. No sé a quién se le ocurrió. Las cosas íntimas de un hombre son un asunto personal. Es una pérdida de tiempo que me lo pregunten. Para mí la mujer es el regalo más hermoso que Dios nos dio.

¿Arjona tiene una canción parecida?
-No hay otro regalo más hermoso que una mujer. De hecho, el ser te lo da una mujer.

¿De dónde viene esa fama de galancete, entonces?
-No tengo idea. Fue una nota que me hicieron donde dije que el amor, el cariño y la compañía de una mujer eran lo más importante en la vida de un hombre. Después dijeron que no podía vivir sin estar con una mujer diariamente.

Una vez también dijo “podría tener la mujer que quisiera”…
-Tampoco fue así. Dije que había tenido suerte en mi vida porque me he sentido muy querido y a la vez mala suerte porque rara vez he amado de verdad. El sentimiento de amar debe ser muy hermoso.

¿Es cierto que tuvo una relación con Cristina Tocco?
-Mi mamá, que lee todas mis entrevistas, me reclama porque me presto para estas cosas. Y no es así. Siempre he tratado de evadir mi vida privada con la prensa.

Dijo en una entrevista que “con Cristina fuimos muy amigos y ahora amigos”… da la impresión que siempre deja la pelota dando botes.
-Pero a ti no te consta. Eso es lo que se escribió. A Cristina la conozco hace muchos años. Es una mujer encantadora y le tengo mucho cariño. Punto.

¿No tuvo entonces un affaire con ella?
-Ya te respondí. Un caballero no tiene memoria.

¿Cómo conquista a las mujeres?
-Soy muy caballero y romántico. Es una herencia que recibí de mi padre. Se nace así. Las cosas pasan cuando tienen que pasar.

¿Acostumbra regalar flores?
-He regalado, pero muy específicamente. No soy de los que ando con el ramillete debajo del brazo. Regalar una flor significa algo muy importante. De hecho, a la primera mujer que le regalé una flor fue a mi madre. Y vaya que se lo tiene bien merecido.

¿Es el regalón de su madre?
-Sí,el niño. Para nuestras madres siempre vamos a ser niños.

¿Cómo es Jorge Garcés en la intimidad?
-Soy una persona transparente, muy sana. Me gustaría tener un amigo como yo.

¿Tiene muy pocos amigos?
-Sí, es que soy muy daditativo.

¿Caritativo?
-No, da-di-ta-ti-vo. Doy mucho de mí. No me gusta ver miseria ni pobreza. Me duele mucho ver eso. Por eso he hecho obras de caridad que nadie sabe y no quiero que sepan. Pero una vez me descubrieron.

¿Cómo?
-Estaba en Calama y llamé por teléfono a un canal para ayudar a gente que necesitaba. El periodista me reconoció la voz. Doné dos cosas muy importantes. Estuve muy mal esa noche, me emocioné mucho. Pero ya lo hice.

¿Qué hizo?
-No importa. Siempre he estado presente en las casas, en los techos. Soy así. Es mi esencia. Lo que yo doy es porque Dios me lo entregó a mí.

¿Es cierto que tiene una colección enorme de relojes?
-No tanto como una colección… alrededor de treinta.

¿Cómo lo hace para usarlos?
-Depende la ropa, es relativo.

¿Qué marcas usa?
-No quiero generar anticuerpos…

Qué importan los envidiosos…
-Tengo de todos. Incluso de cunetas. Pero también tengo algunos más exclusivos como un Cartier, un Longines y un Patek Philippe.

¿Y perfumes?
-Sólo uno: Acqua de Gio de Giorgio Armani.