Un partido de fútbol hace perder la cabeza a miles de chilenos jolgorientos de victoria, me pareció hermoso quedar atrapada en un taco de incesantes ¡Viva Chile mierda! , sólo a mi se me ocurre tomar un taxi camino a casa, en Plaza Italia, después de un partido con Argentina, el taxímetro fue interminable, salado, pero me entretuve mirando la caravana de gritones felices que sólo por hoy olvidaron la cuenta impaga, la mala nota, al jefe odioso y cuanta cosa que nos quema la cabeza en la semana.

Todos amigos, todos borrachos y algunos vándalos. Arrancaron la señalética de las calles, los basureros, quebraron vidrios y postes. La escena era ridícula: eh, eh, eh…! Viva Chile! ¿ Y por eso arrancas de cuajo todo a tu paso, arrasas con el basurero, lo pateas, lo vuelves a patear? ¿Así celebras a Chile, ciudadano, hijo de tu hermosa madre?

María José Montero