Roberto Torretti, filósofo: “Me han indignado algunas cartas muy tontas que mandan los lectores. Todas esas que dicen que hay cambiar puras tonteras, como la hora… o defensas locas de la ecología de Aysén… Son cartas de lectores, como yo. Y las cosas mismas de El Mercurio, en la medida que representan una línea, no tienen para qué indignarme más de lo que me habría indignado El Siglo. Cada uno tiene su línea. Y El Mercurio representa su línea bastante bien, de mantener el régimen del mercado y privilegios de clase, lo cual no me representa. Yo no lo leo”.

Leo Caprile, animador: “Me indignó una crítica que me hizo Paulo Ramírez, cuando yo hacía el Casi en Serio. Su comentario terminaba con una frase tan descalificadora que decía “se nota que está quemando sus últimas monedas de talento”. Eso pasó hace una década. ¡Y puchaaa que me han durado las monedas! En todo caso, no soy un gran lector de El Mercurio”.

Buddy Richard, cantante: “La verdad es que no leo El Mercurio, porque toda mi vida he leído La Tercera y La Cuarta. Antes leía El Clarín, que era lo máximo. El Mercurio, cuando lo he leído, ha sido para ver los avisos económicos. Nada más. Lo encuentro demasiado grande, con muchos cuerpos. Muy aburrido”.

Gabriel Ascencio, diputado DC: “Desde que tengo uso de memoria. Todos los días me indigna la manipulación que hacen de la noticia. No recuerdo ningún hecho específico que me haya molestado, porque es una cosa de siempre. Es una indignación constante.No soy ni lector y menos suscriptor. De vez en cuando le echo una mirada para ver en qué está la derecha…”.

Bruno Vidal, poeta: “El Mercurio es la salvación de Chile y del comunismo. Nada me ha molestado, al contrario, puras satisfacciones”.

Alejandro Navarro, senador PS: “Todo el tiempo. Sin ir más lejos, la editorial del domingo, al referirse a la acusación constitucional en mi contra, reafirma un principio que es uno de los más débiles del fallo, que es la restricción a los parlamentarios, a raíz que no se cobraron las costas, cuando el fallo es extraordinario… Eso me molestó mucho, porque no es una editorial objetiva. Ahora, por cierto, tienen todo el derecho de escribir porque su diario es así… Lo que me indigna aún más es que la Concertación no haya hecho nada para que haya prensa alternativa en Chile. De eso El Mercurio no tiene la culpa. Ellos hacen su pega. ¿Si leo El Mercurio? Por cierto. Siempre. Y particularmente el domingo, porque te compraí el diario y tienes para dos semanas para leerlo. Porque sigue siendo un diario de calidad, aunque no siempre de objetividad”.

Armando Uribe, escritor: “Pese que es un diario que he leído toda mi vida, sin embargo, me indigno todos los días. Mire, por toda clase de razones. Incluyendo, las erratas y errores que incluye ese diario en cada uno de sus números. Y, por otro lado, en el último libro que publiqué, “Apocalipsis Apócrifo”, ahí digo que uno de los castigos en el infierno para los chilenos, es tener que leer El Mercurio indefinidamente por toda la eternidad”.

Castillo Velasco, arquitecto y político DC: “¿Indignado? A esta edad mía, no se está indignado con nada. No soy partidario de El Mercurio ni de Agustín Edwards. No comparto las cosas que dicen. Lo compro lo menos posible, siempre por razones externas. No lo leo. Es falso y tiene todo lo malo que pueda tener la prensa. No confío en lo que dicen”.

Alberto Espina, senador RN: “Nunca me ha indignado El Mercurio… Espérate que tengo a mi señora en la otra línea… Llámame más rato”

Guillermo Garín, general (r): “Pero ¡qué buena la pregunta! Yo soy muy paciente… Nooo, no, Nunca he tenido una indignación con El Mercurio. Noooo. Noooooo”.

Ricardo Solari, dirigente socialista: “En el período de la violación de los derechos humanos, por cierto. Déjame que me recuerde…. te escucho bajo… Llámame en un ratito más”.

Isabel Allende, diputada PS: “Muchísimas, sobre todo antes del 73. Es el gran responsable del clima de odiosidad que hubo. Cuando los estudiantes pusieron en la reforma de la católica: “El Mercurio miente”, no se equivocaron. Y que fue financiado por la CÍA y que esto siempre se ha silenciado. Sólo las investigaciones han permitido saber las verdaderas sumas, apoyos e intervención que tuvo la CIA con El Mercurio. Ahora, en la actualidad, algo ha cambiado. No tenemos el clima de odiosidad de antes, creo que está más cuidadoso. Algo han aprendido. Siguen marcando la pauta política, por eso todos lo
leemos”.

Pablo Larraín, cineasta: “Por supuesto que me ha indignado El Mercurio… como también me ha indignado The Clinic y La Tercera”

Patricio Walker, diputado DC: “No he visto el documental, así que no puedo emitir ninguna información acerca de él. Pero sí, El Mercurio más de alguna vez me ha indignado, sobre todo en la época de dictadura de Pinochet. Transmitían una información parcial y sezgada”.

Marco Enríquez Ominami, diputado PS: “¿Si me ha indignado alguna vez El Mercurio? Mmm, llámame en 20 minutos más, porque ahora estoy en una reunión”. Nunca más contestó el celular.

Evelyn Matthei (UDI): Estaba haciendo una maleta y por intermedio de su nana nos dijo que la llamaramos más tarde. Nunca más respondió a THE CLINIC.

Óscar Guillermo Garretón, ex Mapu: Estaba en una reunión. Su secretaria dijo que sería imposible hablar antes del miércoles con él.

Sergio Bitar, ministro de OO.PP.: Quedó en responder un email a THE CLINIC con su opinión acerca de El Mercurio. Sin embargo, al cierre de esta edición, aún no respondía y su celular pasaba a buzón de voz.

Carlos Ominami, senador PS: “A veces me ha indignado El Mercurio –particularmente- cuando ha buscado justificar el golpe de estado y cuando ha justificado las violaciones a los derechos humanos”

Dónde ver el documental

El domingo 19 de octubre, a las 17.00 horas, se estrenará en la Sala Lugones del Teatro General San Martín, en Buenos Aires. Habrá otra función el lunes 20 a las 19.30 horas. Posteriormente, el lunes 03 de noviembre, la película dará el vamos al FIDOC (Festival Internacional de Documentales de Santiago). La función será a las 20.00 horas en la Sala Fresno, ubicada en el Centro de Extensión de la Universidad Católica (Alameda 390). Posteriormente, estará en festivales y muestras, de las cuales The Clinic informará debidamente. La idea, dice Villagrán, es llegar con la cinta a las principales salas de cine del país. Aunque está filmada en digital, tienen copias para ello. Asimismo, tienen preparada una versión de 50 minutos para la televisión, con la idea de estrenarla en ese medio el próximo año.

EL diario de Agustín
Un documental de Ignacio Agüero y Fernando villagrán
Chile, 80 minutos