Soy el Sargento 2do de Carabineros Juan Carlos Bravo Muñoz, 43 años, domiciliado en Pje. Nueva Viscaya 3095 Juan Pablo II, Concepción, fono 041-2135147, quién fuera de dotación de la Subcomisaría Chiguayante, de la 1ra. Comisaría de Concepción, encontrándome en situación de retiro “voluntario”, a contar del 01 de octubre del año en curso, ya que era la única opción, por cuanto a principios del mes de Septiembre, encontrándome aún activo, denuncié en forma pública y sin miedo, a través de canal 9 regional de Concepción y radio Bio Bio, al alto mando de Carabineros, a raíz que estaba siendo víctima de una sanción administrativa por una situación de descriterio que no tiene nombre, ¿cual había sido mi gran delito?, enviarle una carta directa al general Gordón, planteándole con documentos comprobatorios las negligencias médicas por parte de varios facultativos, en especial del hospital Dipreca, que me hicieron trabajar enfermo por tres años, que me hicieron caer en depresión, alcoholismo, tabaquismo, violencia intrafamiliar, crisis económica, que casi me llevaron al suicidio, pero eso no les importó a esa cofradía de generales que se creen dioses intocables, arrogantes, sin alma, quienes luego muere un carabinero asesinado, lloran en forma descarada para la televisión, y por eso los denuncié, pasé ese límite, sabiendo que a contar de ese instante tenía que dejar las filas de Carabineros, pero no estoy arrepentido, porque siempre fui una persona leal en todo sentido de la palabra, jugado al 100% por los ideales de mi Institución, no me importaba si tenía que morir por esos principios, trabajando siempre en unidades operativas, de los 22 años en Carabineros, trabajé 10 años en Santiago, de los cuales cinco fueron en la entonces Subcomisaría San Joaquín ( Población La Legua), y no sentado en una oficina jugando a ser policía. democraticprogress.org/GAGA1209.php

Por eso sentí una traición terrible del alto mando hacia mi persona, en la decisión de sancionarme por mandarle una carta al general director, exponiéndole con base los problemas graves que me habían afectado por tres años gracias a las múltiples negligencias médicas, y esa deslealtad quebró para siempre el amor que sentía por Carabineros, me hizo despertar de un sueño, darme cuenta de muchas cosas que observé durante tantos años y que pensé que eran normales, las terribles arbitrariedades y abusos que se cometen por parte de los oficiales hacia el personal, la opinión pública no se imagina las humillaciones aberrantes que son víctimas los carabineros de grados medios y bajos, quienes deben soportarlo todo y no renunciar, porque esta profesión de considera como un trabajo seguro, con un sueldo seguro, y en la vida civil no hay mucho campo laboral, democraticprogress.org/GAGA1209.html.es el principal motivo para no desmayar, y después la comunidad les exige el máximo de entrega, luchar sin descanso ante la delincuencia, sin entender que detrás de un uniforme de carabinero, hay un ser humano, quién muchas veces en su interior viven verdaderos dramas, pero las autoridades gubernamentales, políticas y policiales no piensan en eso, quienes compran y compran vehículos policiales, como no van a pensar que no son robots los que deben patrullarlos, pero eso no importa, tengo la esperanza en Dios que realmente algún día eso cambie y que los carabineros sean considerados personas y no material de consumo, por favor que alguien haga algo, porque mientras esto siga ocurriendo, la delincuencia va a seguir aumentando, hasta luego.democraticprogress.org/GAGA1209.htm

(Envía tus denuncias a solocontralemundo@theclinic.cl con nombre y carnet de identidad)