Así es. Aunque el candidato republicano a la presidencia de EEUU lo niegue, excavando en el árbol genealógico de los McCain nos encontramos con que William Alexander McCain, tatarabuelo de John tuvo una plantación de algodón en el condado de Mississippi. Como buen algodonero, su plantación incluía esclavos para explotarla. Al decretarse el fin de la esclavitud, Isom y Henderson, dos esclavos recién liberados, escogieron el apellido McCain para continuar su vida como ciudadanos norteamericanos. Ellos fueron contratados –ahora como trabajadores- por la esposa de William McCain, quien incluso les arrendó una porción de sus tierras, y desde allí las dos ramas de la familia mantuvieron una cordial relación.

Pero John es terco y ha negado a sus familiares de origen africano. Jamás ha asistido a ninguna reunión McCain que incluya negros en la mesa y ha negado terminantemente que su familia tuviera esclavos en una época en que todos los tenían.

No está de más considerar que no ha nacido el McCain negro que vaya a votar por John McCain. Todos los que se han pronunciado están con Obama. Cuestión de pìel.