Si Leonardo Farkas tiene asesores, y esos asesores lo aconsejaron en ajustar la suma que donaría a la Teletón, entonces esos asesores deben estar despedidos, o por lo menos se llevaron una puteada mil veces más grande que la billetera del ruliento millonario. Porque donar mil millones gritándolo a los cuatro vientos, alardeando contra todo principio de anonimato que dicta la caridad, diciendo frases tan desafortunadas como “con tal de que mis hijos sean sanos” (en otras palabras: prefiero regalar una fortuna inconmensurable con tal de no tener un hijo discapacitado), recibiendo la frialdad y el desprecio de Mario Kreutzberger como agradecimiento, para luego ver subir al escenario a un tipo quitado de bulla, de sombrero medio huaso medio vaquero, descendiente árabe (Farkas es judío) que sin grandes aspavientos dona otros mil millones, esta vez celebrados por Don Francisco como maná caído del cielo, es para cortarse un coco. O los dos.
José Luis Nazar se llama el jinete pálido que le arruinó la jornada a Farkas. Vive en EEUU hace más de treinta años, es dueño de Lexicon, una empresa de cursos de inglés para inmigrantes (“Inglés sin fronteras”, que tuvo de rostro a Cristián De la Fuente) y todos los años se pone con un dólar por cada asistente al Estadio Nacional en el cierre de la jornada teletónica. Pero esta vez venía recargado. No iba a dejar que un estrafalario aparecido le quitara el cetro de “el más generoso”, en el pervertido concepto de generosidad que promueve la Teletón, y en vez de colaborar con los modestos 80 mil dólares correspondientes, se puso silenciosamente con los mismos mil millones de pesos que minutos antes Farkas gritó desvergonzadamente como marca irrompible.
El artista visual mexicano Pablo Helguera ha vivido varios años en la capital del mundo del arte, Nueva York, donde expuso en el MOMA y trabajó en el museo Guggenheim. Su obra, irónica a más no poder, incluye este manual de estilo, a la vez hilarante y certero, elaborado con información de primera mano, para que el artista, crítico, curador o simple observador pueda batírselas en un medio difícil y competitivo. Este es un extracto de su introducción.
Los hombres no miran las cosas tal y como son, sino como desean que sean, y esto los lleva a la ruina.
Maquiavelo. Continúa leyendo ›
Lo de mi padre no fue al azar. A Fernando Olivares Mori lo detuvieron por ser del MIR. Su militancia cobraba forma en un campamento llamado Nueva Habana en la zona oriente la capital, al cual llegó por intermedio de un compañero de trabajo. No fue mucho el tiempo que tuvo para sus planes de construir una sociedad justa; corrió la misma suerte que el campamento, que el MIR, que el país.
En 1973 el miedo invadió a los ricos de mi país porque vieron a una mayoría rebelada. Palos de ciego y palos de vidente se repartieron de norte a sur y las heridas abiertas en sus pomposos bolsillos, en sus fundos y fábricas se sanaron a punta de picana. Luego, todo se haría relativo.
Pero del orgullo por haber derrotado el cáncer marxista, los mastines fueron relegados a sus cuarteles, a algunas cárceles Vip o al anonimato. De seguro hay más torturadores “desaparecidos” que identificados… nuestros familiares tienen rostro, sus asesinos sólo uniformes. Continúa leyendo ›
PATRICIO EDUARDO PONTILLO OYARZUN, 21 años, murió el viernes 21 en un accidente de Valparaiso. Ciudad natal: Arica. Su traslado, otra tragedia, otro dolor. El peso del féretro excedía las normas de LAN CHILE, no de aeronáutica, sólo de la empresa por un acuerdo de sindicato. Fue imposible para la familia trasladarse desde Santiago con el cuerpo hasta Arica. DIOS MIO ¿ES POSIBLE TANTA FALTA DE HUMANIDAD, DE BONDAD, DE EMPATÍA CON EL DOLOR DE OTRO?
¿Sabrán las funerarias de esta reglamentación de LAN ? Si la familia fuera de los círculos de poder de nuestro país ¿estaríamos hablando de esto?
Es indigno llegar a sentir que el genero humano esta cada día más frío, menos solidario, más inhumano. Continúa leyendo ›
“Prueba de sonido” indaga en los inicios del rock nacional, desde los primeros acordes rocanroleros, en 1956, hasta la irrupción de Los Prisioneros, en 1984. El libro del periodista David Ponce es reflejo de un género que no ha sabido posicionarse a lo largo de su historia en el país, siempre relegado a un segundo plano: por la Nueva Ola en los 60, por la Nueva Canción Chilena en los 70 y en los 80 por el pop. Repasamos junto a Ponce esa historia casi oculta, y dimos con datos desoladores –como que sólo el 5% del rock chileno del período está editado–, y con anécdotas sabrosas –como la de Pinochet escuchando a rockeros chilenos en un regimiento de conscriptos aburridos. Continúa leyendo ›
A propósito del video difundido por nuestra página hace algunos días donde se mostraba a 500 perros y gatos abandonados y hacinados en la ex-Protectora de Animales de Valparaíso, el lector Eugenio Bosque Navarro envió este interesante comentario sobre la realidad de los animales domésticos del puerto: Continúa leyendo ›
El cantor popular oficial de theclinic.cl convirtió en canción el tema bilateral de esta semana: las alcoholizadas declaraciones anti-chilenas del general peruano Edwin Donayre.
Son dos hermanas y dicen que no sabían que los Ciulla lideraban una red que mandaba cocaína peruana a Europa. Durante un año una de ellas limpió la casa del narco, le cocinó y le lavó la ropa. La otra les pagaba las cuentas, los acompañaba a comprar al mall y prestó su nombre para comprar una camioneta y un celular. Las dos se pasaron catorce meses presas antes que las declararan inocentes. Ésta es su historia. Continúa leyendo ›
Casi trece años le habría tomado a Axel Roses, junto a su variada y amplia red de colaboradores, completar “Chinese Democracy”, el último trabajo de lo que queda de su grupo, Guns and Roses. Recién lanzado el 23 de noviembre, el disco ha gozado de una buena recepción por parte de la crítica especializada y de las revistas de rock, pero no por parte de los fieles que, en su mayoría, no han captado del todo las intenciones del trabajo, considerándolo no tanto el disco de un Guns and Roses que renace de las cenizas, sino, más bien, el de un Axel Roses solista, que renace de las cenizas que quedaron de sus descarrilados y carreteros últimos años y que ahora vuelve para decirle a todos que se vayan a la chucha. Continúa leyendo ›
Si a primera vista no lo reconoce, mírelo bien para que no se le olvide su cara ni su nombre: es Roberto Farías (39), uno de los actores chilenos mejor posicionados. Viene de una familia pobre de Conchalí. Su madre era dueña de casa y su padre, eléctrico de trolley buses y vendedor. Pasó la mayor parte de su vida sacando fotocopias y haciendo aseo, hasta que llegó a la actuación: fue junior en “Mandiola y Compañía” y profesor de la obra “Clase” sobre la revolución pingüina. Pero la fama le sonrió recién este año, con su rol en la película “La Buena Vida”, de Andrés Wood, con el que se acaba de ganar el premio al Mejor Actor en el Festival de cine de Biarritz, en París. Continúa leyendo ›
En la cuarta entrega de Mondo Dandy, Juan Cristóbal Foxley habla del que a su juicio es el gran causante de la crisis financiera en el subprime, Alan Greenspan, el ex presidente del Banco Central de Estados Unidos.
Sabía que tenía que volver a subirme a una bicicleta y recorrer esa calle de bajada en la que me accidenté y dejé manchas de sangre y me partí el brazo ante la mirada compasiva de algunas señoras que me ayudaron a levantarme.
Sabía que debía regresar a esa esquina aviesa de Menéndez Pelayo y demostrarme que se me fue una vida en aquella caída pero pude recuperarme gracias a una cierta obstinación, a un espíritu de resistencia que se forjó en mí desde niño, muy a mi pesar. Continúa leyendo ›