El mundo ya celebra la elección de Barack Obama como presidente de Estados Unidos. Sin rival de peso por delante y con más onda que cualquier candidato en la historia de Norteamérica, el habitante más querido de Chicago genera expectativas que superan sus reales posibilidades. Con que saque paulatinamente a las tropas de Irak y deje en paz a los millones de inmigrantes que quieren cumplir el sueño americano nos damos por satisfechos. Veamos cuánto dura la alegría .