Aunque Conace difundió su rostro, nosotros solo lo identificaremos con sus iniciales, para no exponerlo más. Se llama A.B., tiene 14 años y ganó alrededor de 400 mil pesos por actuar de pitero poco inteligente. Pero ahora no paran de molestarlo en el colegio. Él sólo quería juntar plata para esquiar en la próxima temporada y para eso hubiera publicitado helados, Hipoglós o lo que fuera. Después de verse piensa que el Conace exagera con el tema de la marihuana.

El Conace no hace campañas contra los cigarros ni el alcohol, las drogas que más muertes y daños causan en Chile. En cambio, gasta buena parte de sus recursos y su ingenio en combatir la marihuana. Este año, por ejemplo, determinó que la macoña era una droga dura, como la cocaína o la pasta base, en una decisión de la cual nunca se conocieron sus fundamentos científicos. Ahora se lanzó de nuevo contra el pito y los piteros, representando el daño que causa la marihuana con un joven que no es capaz de hacer cubos de hielo o atarse los zapatos. O sea, un tarado.

Lo insólito de esta campaña, y que causaría polémica en un país con un poco de discusión pública, es que su protagonista tiene 14 años.

Según cuentan sus amigos, nunca A.B. se había interesado en la marihuana ni en ninguna droga, porque es un chico deportista. Solo tiene “cara de volado”. Según explica su padre, fue por eso que lo eligieron para el spot. Y él, que autorizó a mostrar esta imagen de su hijo, prefiere que el chico no hable con la prensa del tema, para que no lo sigan molestando. Porque cada vez que pasa a buscar a sus hermanas al colegio, le dicen “tonto”, “volao” y lo incitan, a lo que es grito, a que deje la marihuana. También le preguntan que cómo pudo prestarse para un hueveo como ese.

-Él no tiene opinión de nada, ni de la marihuana, ni campañas del gobierno, porque es un menor que está al cuidado de su familia. Sólo está interesado en el deporte, en el snowboard, en el hockey… Los menores pueden hacer comerciales, pero no dar entrevistas… Si lo dejamos que hiciera la campaña, fue sólo porque insistió harto y no le vimos el lado negativo. No hay más tema que ese-, dice su papá.

Sobre la imagen con que quedó su hijo, explica que desde el principio la productora Leche 2, a cargo de la campaña, le dijo a su hijo que haría el rol de un adolescente que había perdido la inteligencia por fumar yerba y que se preparara para las bromas. A los padres no les gustó la idea, pero A.B. insistió y aceptaron.

-Total la campaña pasará al olvido. Si queda como tonto, es un riesgo y habrá que aceptarlo… Pero no lo creo… Él ha asumido bien todo eso y le rebotan los malos comentarios que le han hecho. Él no es volado porque no es tema para nosotros ni para él. Mi hijo sólo es un actor, no tiene opinión sobre nada. Interpretó un papel, como cualquier otro, y todos sabemos que no es tonto. Es inteligente y lo único que quiere es juntar plata para irse a esquiar-, cuenta el papá.

En el casting, dice su padre, habían varios niños más chicos que él postulando. Pero ningún tenía tanta pinta de volado como A. B. Y por eso lo eligieron. El que fuera menor nunca lo planteó nadie como un problema.

El padre no dice cuanto ganaron por este comercial pero fuentes del ambiente publicitario dice que por un spot así, debe haber recibido entre 200 y 400 mil pesos. Poco, para el revuelo y las bromas que ha debido soportar.

Segun cuentan amigos del chico, A.B. sólo quería dinero para ir a esquiar el próximo invierno y que está chato con que lo molesten. También piensa, según cuentan sus amigos, que el aviso del Conace se va al chancho al dejar como tontos a todos los volados y que no es para tanto.