Adjudicado en 1998 como parte de la concesión Santiago-Talca, el Acceso Sur a Santiago debió entrar en operación en 2003. Sin embargo, el MOP no consideró que a centímetros de la nueva autopista hay viviendas de 297 familias ahora afectadas directamente por la obra aún inconclusa. Estuvimos con los vecinos que a diario luchan contra polvo, ruido y un tremendo forado a medio metro de sus puertas.


Por Daniela Méndez y Christian Yáñez