Leonardo Farkas Klein envió el siguiente comunicado a la redacción de nuestro diario, en respuesta a la querella presentada por sus socios australianos respecto al uso no autorizado del dinero que el empresario minero donó a la Teletón el año pasado:

En el día de hoy, los medios de comunicación han informado de la querella presentada en mi contra por un señor Clarke, que invoca la representación de una sociedad minera, impugnando que -en diciembre de 2007- haya donado 50 millones de pesos a la Fundación Teletón, a nombre de esa empresa, de la cual a esa fecha yo era su presidente ejecutivo, dotado de plenos poderes. Esta donación fue parte de 235 millones donados -en esa oportunidad- en beneficio de los niños discapacitados de Chile.

Esta donación, al igual que tantas otras que frecuentemente realizan las empresas en que participo, forma parte de la concepción de la responsabilidad social empresarial que guía mis emprendimientos.

Desde el año 2005 cuando volví a Chile para cumplir el sueño de mi padre de desarrollar la minería del hierro, a todos los inversionistas que he invitado a mis proyectos los he convencido que no se trata sólo de arrancar los recursos naturales a nuestra a tierra. Mi convicción es que todo empresario debe compartir la riqueza que genera con los chilenos más necesitados, y qué mejor forma de hacerlo que aportando a los niños de la Teletón.

En el caso de esa empresa minera, los accionistas australianos siempre estuvieron al tanto y conformes con esa política social. Además, éstos realizaban auditorías externas semestrales a la empresa, circunstancia que ahora pretenden desconocer.

No he cometido delito alguno. Pretender resolver divergencias comerciales entre accionistas mediante una querella criminal mezquina, tendenciosa y poco transparente que sólo busca enlodar mi nombre es una de las conductas que el nuevo sistema penal pretendió erradicar.

Esta infamia, a pocos días de realizarse una nueva Teletón, no impedirá que este año entregue otra donación de mayor cuantía.

LEONARDO FARKAS KLEIN

Santiago, 21 de noviembre de 2008.