A las 23:45 horas del lunes 24 de noviembre, en el Instituto Nacional del Cáncer, murió tras una larga enfermedad el baterista Arturo Giolito, líder de la histórica banda tropical Giolito y su Combo. De carácter fuerte y frases directas, el calvo músico dio su última entrevista a The Clinic hace dos meses. Hoy la reproducimos íntegramente

Por Juan Pablo Abalo – Fotos: Alejandro Olivares

Giolito es un músico popular bastante conocido por su participación en Sábados Gigantes y en cuanta fiesta de año nuevo y 18 haya. “Giolito y su combo”, su grupo, está pronto a cumplir 40 años. A propósito de esto conversamos con él de su carrera, de sus particulares admiraciones y de las cosas que le producen rabia. Entre estas últimas se cuentan la gestión del ministerio de cultura, los robos de Chiledeportes y la onda cultural excluyente de la Concertación. Giolito, que habla de manera muy particular, aprovecha de arremeter contra el “gusto deplorable” de la juventud de hoy y se refiere al que considera el mayor defecto de los chilenos: ser poco esforzados y tener poco orgullo nacional. Y aunque no le gusten las etiquetas, defiende con dientes y uñas la predominancia que debiera tener la música nacional a la hora de hacer fiestas ciudadanas y confiesa: “soy católico, voy a misa, me golpeo el pecho y comulgo”.

La música que haces se ha definido como “anglo combination”; ¿te acomoda eso?

-Giolito y su combo nació el año 69 interpretando todo tipo de música. Nunca tuve el interés de formar un grupo que se dedicara a una sola expresión musical-popular-rítmica, digamos.

¿Cómo?

-Por ejemplo, buscamos grabar cosas de los estilos antiguos de los 50 o los 40 y también darle forma a música con autores nacionales: Patricio Manns, Ginette Acevedo, nuestro himno patrio, que no todos los grupos lo tocan. Y entrando a lo de música bailable, hubo un respeto tremendo por la musicalidad.

¿A qué te refieres?

-Este es un grupo que yo formé para dignificar a la música y a los músicos. Este grupo nunca ha sido conocido por algún escándalo ni por alguna disolución, como ha ocurrido desgraciadamente con la mayoría de los grupos, especialmente en la época sound. Traté siempre de llegar a todos los públicos. No voy a tocar a un evento sin saber el nivel social o el promedio de edad de la gente pues tenemos una rutina que se repite en todos los eventos.

¿Las canciones que tocan las eliges tu?

-El 95% lo he elegido yo. El año pasado cumplimos 750 temas grabados. Hemos hecho hartas cosas, cuecas, tarantela, música de fiesta, salsa. Hicimos un disco que se llamó “Giolito es la salsa“ el año 74, fue un fracaso rotundo, no lo entendieron.

¿Por qué?

-Porque mandaban lo Dj´s en esa época y no lo entendieron.

Valentín y Don Francisco

Eres de Concepción.

-A mucha honra.

¿A qué atribuyes la cantidad de músicos salidos de ahí?

-Todas las cosas buenas que he tenido en mi vida se me inculcaron en mi tierra querida. El apego a la familia, a la religión, al deporte; me inicié en la música en el conservatorio de la Universidad de Concepción y no fue casualidad que en esa zona hayan también locutores, como Raúl Matas. Allá el talento de los jóvenes se manifestaba y todos querían llegar a la música. Ahora, han salido grupos que tienen gran éxito, pero musicalmente no los encuentro extraordinarios. Los Cuatro (sic), los Bunkers… Son grupos que se han puesto muy populares no por la calidad de lo que hacen.

¿Sino?

-Por todas esas cuestiones políticas del momento, igual que Los Prisioneros. Pero hay músicos muy buenos, el guitarrista de Los Cuatro (sic), por ejemplo, que toca mucho jazz.

Eres critico de la situación actual de la música chilena.

-Sí, los grupos en la actualidad logran un sitial, un prestigio, apoyados rara vez por la musicalidad, sino más que nada por lo comercial, por el gusto de esta juventud que me parece deplorable. La ignorancia tiene poder.

Los que manejan el negocio saben tanto de música como de ciencia.

-Y los que escuchan también, porque esta juventud -no todos porque hay gente talentosa- no se da ni cuenta cuando están atravesados, cuando están desafinados. Nada de nada. No es muy simpático lo que te digo, pero es así.

¿Cual es el músico chileno que consideras el más importante?

-Bueno, yo siempre lo voy a admirar, no por si es popular o por la pinta que tenga. Yo creo que la persona que ha traspasado las fronteras y ha sido un gran embajador de los músicos chilenos es Valentín Trujillo.

¿Valentín Trujillo?

-Sí, partió tocando a los 12 años y su capacidad de músico lo ha hecho triunfar en la música popular como director o compositor, ha recibido un montón de premios acá y en EE.UU y no por su condición política, sino por su capacidad. Es un hombre, como decimos los músicos, con una memoria de elefante, no es pájaro de un ala, no se dedica a una sola cosa… Es como si uno le regala una cocina a su señora con cuatro platos y la señora sabe hacer puros huevos fritos. En cambio, Valentín se maneja con todo.

A propósito, ¿cuál crees que es el papel de Don francisco en la cultura chilena?

-Cuando se trata de hablar de Don Francisco me pongo de pie, al igual que con Valentín y con la SCD. Es un hombre de otra galaxia, un hombre que no es de este medio, no es de este país

¿Por qué?

-Se atrevió a mucho, vivió enamorado del espectáculo, supongo que por su descendencia judía, pues los judíos son 1000% trabajadores, no 100%, sino 1000% creativos.

“No soy buen compositor

Eres hijo de baterista, a su vez tus dos hijos también lo son, lo mismo tu nieto; ¿nadie se quiso desmarcar y tocar acordeón, por ejemplo?

-No, toda la cuestión pasó por la batería y sigue en la batería. Ahora por primera vez en la vida incluí a mi hijo Bruno a los compromisos comerciales de Giolito y su combo. ¿Y por qué no antes? Porque yo tenía una enorme popularidad y habrían vivido a la sombra del papá, entonces tuve que dejar que se desarrollaran solos, que alcanzaran su sitial, que se lo han ganado, como músicos completos que son.

¿Estudiaste en el conservatorio percusión clásica?

-Sí, pero desgraciadamente en esa época, mijo, no estaba la cátedra de percusión, nosotros la iniciamos. Su director era Rene Amengual, fallecido.

Y tú venías decidido a dedicarte a la percusión latina.

-Sí, pero es que no había nada. En cambio hoy… Mira tú toda la juventud: considero que no progresa porque decide no progresar nomás. En esa época no había ni fotocopia, menos había instrumentos, yo tenía que llevar un tambor para dar las clases. No había una planificación como ahora, que es una maravilla, y me alegro, por eso que han salido percusionistas de la música docta tremendamente capacitados. Ahora, la tristeza grande es que no hallan dónde trabajar, se generan futuros cesantes.

¿De dónde nace el concepto de “Combo”?

-Combo es la combinación de instrumentos para lograr distintas sonoridades, timbres de sonido. Esencialmente, combo se identifica por el sonido de los dos saxos altos, sin embargo cada uno de los saxos toca tres o cuatro instrumentos.

¿Dónde y cuándo te gusta tocar más? ¿Qué escenarios, qué públicos?

-Somos absolutamente abiertos a tocar en cualquier lugar y cualquier público de desee escuchar a Giolito y su combo. Nosotros somos un grupo más para la familia.
Y la Quinta Vergara ¿fue el escenario más importante?

-En nuestro país es lo más grande que hemos hecho y el que no pasa por la Quinta Vergara es como que no se ha graduado, y a nosotros en 39 años nunca nos dieron la pasada como para hacerlo, salvo este año.

¿Y eso te lo explicas de alguna manera?

-No tiene explicación: conociéndonos, prefirieron siempre otros números. Creo que si hubo alguien que mereció en la historia de la música popular repetirse un día, fue Pachuco o la gran Sonora de Tommy Rey, que para mí son muy buenos amigos, un grupo profesional, y ahí para de contar.

¿Fuiste amigo de Pachuco?

-Sí, claro, un muy buen muchacho.

Ustedes fueron muy generosos en Viña: esperaron 39 años para tocar y cuando lo hicieron, invitaron a dos grupos jóvenes, ¿crees que es escasa esa generosidad en el medio musical chileno?

-Es escasa, pero es que yo para comenzar soy católico, voy a misa, me golpeo el pecho y comulgo. La generosidad de mi grupo está demostrada en que nosotros aceptáramos entregar 20 minutos de nuestro tiempo. Tuvimos que recortar todos los temas de 3 minutos a 2 minutos 10 para ir ganando segundos. Bueno, el sacrificio fue grande, pero no queríamos que ellos tuvieran que esperar 39 años como nosotros. Y creo que el grupo JuanaFe es un muy buen grupo, un aporte. Yo soy muy enemigo de las injusticias, no me ha ido muy bien en la vida con ese predicamento, pero no me importa, yo no lo hago para que me vaya bien o me vaya mal, yo lo hago porque es justo nomás y ni me preocupo. No espero nada.

¿Nunca te dieron ganas de componer tú los temas?

-Sí, tengo algunas composiciones, pero son muy malas. Ahí la cosa se pone fea, hay malos y ahí vengo yo. No soy buen autor y bueno, ahí estamos.

Chile y los inmigrantes

¿Cual es el principal defecto de Chile?

-¿Musicalmente? ¿O en cuanto a qué?

En general, si quieres desembocas en el terreno musical.

-Defectos: desgraciadamente, no somos esforzados. Siempre se está hablando de la pobreza. Sin embargo hay una pobreza digna, como la que hay acá, y una pobreza extrema, como la que existe en África o India. Eso es pobreza. Creo que somos pocos los esforzados.

¿Tú lo eres?

-Siempre me preguntan cómo haces tantas cosas, que con los abuelos, con los perros, los gatos, que el deporte. Y yo lo encuentro bien simple: me levanto más temprano y me acuesto más tarde, saque la cuenta. Y como somos pocos esforzados, somos chaqueteros, no nos preocupamos de defendernos a nosotros mismos.

¿Sino más bien de lo contrario?

-Exactamente mijo, ha habido siempre una política nula de defensa de las posibilidades de los de la casa. Y eso le contesté a un ministro del trabajo. Al yo saber que se inauguró un paseo peatonal, el paseo República, y se llevó para inaugurarlo artísticamente a un grupo que se llamaba Varadero, cubanos, le dije por qué se lleva a un grupo extranjero y no a uno nacional. Y me contesta el ministro que eso sale más económico. Y le dije: usted, como autoridad, primero tiene que asegurar el pan, toda la comida, el vestuario, la educación de la familia de los de acá y después invita al compadre, al amigo.

¿Tú no estás entonces muy de acuerdo con los movimientos migratorios?

-Hay inmigrantes que son un aporte, pero hay otros que no. Y encima te complican más porque cobran menos que lo que cobramos acá, pues como en sus países están peores que nosotros, se sienten recompensados con el mínimo. Se va a dar en los eventos del 18, en el norte de Chile, que traen grupos de Bolivia y de Tacna. Eso yo no le permitiría nunca, nunca. Me opongo totalmente. Primero los locales, pero no hay una legislación.

Al chileno, con fusta

Me decías que no te gusta que te etiqueten.

-Sí, hay en Chile esa tendencia y creo que no debe ser. Fíjate que inclusive lo artístico popular depende del bando político del que se es; según eso se le considera o no se le considera y eso no debe ser. Deben estar ahí todos los que lo merecen, por su calidad como artistas. Yo admiro a Tito Fernández.

¿Sí?

-¡Cómo que no, tremendo, tremendo! Yo no me animaría a ir mucho a algo que organizara el mismo gobierno.

¿Porque te pondrían con los del Gobierno?

-No, porque me empezarían a pifiar cuando me estuviera vistiendo. Porque a eso van los que son adeptos de ellos. No tienen espacio los otros. Si nadie puede decir que este gobierno lo ha hecho todo mal. Tendrá que tener algunas cosas buenas, cómo que no, por Dios. Nadie es tan bueno y nadie es tan malo. Pero yo no me atrevería porque ya está calificada así la cuestión.

¿Qué gobierno del último tiempo te ha gustado?, ¿cuando has sentido a Chile mejor?

-Respecto a lo que me preguntas, ¿cuándo ha estado mejor Chile?, yo creo que en el primer año de la Concertación, porque se preocuparon bastante, pues venían saliendo de un gobierno militar, pero de ahí para adelante…

¿Se achancharon?

-Sí, yo creo que sí, se achancharon y desgraciadamente ha habido muchos problemas.

¿Que opinión te merece lo de andar con la identidad chilena a cuestas, la chilenidad?.

-¿En cuanto a qué, mijo?

A una suerte de política que impone una supuesta identidad.

-¿Tú te refieres políticamente o en cuanto a los estilos, que a uno lo encasillen en algo?

En la misma música, que haya músicas identitarias chilenas y otras que no lo son.

-Ah, yo creo que hay que estar con nuestro folklore. Yo no transo en eso. Esto de la identidad se ha ido perdiendo porque no hay una legislación, pero yo no veo muy fácil cambiarlo. No sé, debe ser por mi ignorancia de cómo son las leyes. Yo no permitiría que no hubiera música de nuestro folklore en todas las partes públicas, aeropuertos, terminales de bus, en los buses mismos, y todos los días en la radio. Y llegamos al problema de ¡es que los derechos humanos¡ y salimos siempre con la misma cuestión. ¡¡¡No!!! Es que esta radio no, porque pago mis derechos y puedo poner lo que se me ocurre. ¡¡¡No señor, o usted se ciñe a eso o no va a tener la señal!!! Así debería ser.

Más mano dura, dice usted.

-Absolutamente, para eso hay que ser un poco dictador, un poco. Al chileno, yo soy de la opinión que…

¿Que hay que tratarlo un poco con la fusta?

-Sí, o si no, no camina. El chileno camina mejor cuando lo tratas un poco firme y cuando le tocas el bolsillo.

El saber no ocupa lugar

¿Cuál es el tipo de canciones que nunca tocarías?

-Bueno, la música moderna clásica; las obras astractas y todo eso no lo entiendo.

La llamada música contemporánea

-Esa. Yo toqué algunas de esa obras, de gente muy talentosa, Schidlosqui, Becerra, pero no ha quedado nada.

¿Piensas que es música para los mismos músicos?

-Sí, yo creo que es darse un gusto. Sin embargo muy respetable, yo lo acepto todo.
¿Cuál es la música que te gusta escuchar?

-Las melodías, música de melodías bonitas, eso me gusta mucho, música suave y no tan estridente, a un volumen razonable.

¿Kenny Gi por ejemplo?

-Sííííí, claro. Sin embargo las melodías de repente en esta música moderna, especialmente en la de los jóvenes, uno no logra saber dónde está.

Si no te hubieras dedicado a la música, ¿que crees que estarías haciendo?

-Creo que tengo algunas aptitudes para organizar cosas. En eso soy un hombre más bien creativo, como en lo deportivo. Si hubiera tenido que llevar adelante a mi familia, habría aceptado algún puesto para estar a cargo, para organizar algo deportivo. Y por sobre todo -y mira la estupidez que te voy a decir- lo haría porque yo no le tomo un peso a naaadie.

¿Cómo?

-A mí me indignan los que robaron Chiledeportes, todos los ladrones, los detesto mijo lindo. Cuanto se robaron ahí y yo con luca y media compraba un balón de basketboll y entretenía a diez niños. Y eso pasó y va a seguir pasando y en cada escándalo que ha habido en Chile nunca se ha logrado un buen resultado. Que alguien me diga lo contrario.

En una entrevista decías que te hubiese encantado llevar la fiesta a todo Chile, pero la empresa privada no se puso.

-Ha habido dos cosas en las que no tuve nunca apoyo. Quizás yo no lo supe generar. Ahora en agosto es nuestro aniversario y se celebra, mijo, tocando gratuitamente para que la gente que no tenga los medios económicos para verme pueda hacerlo. Me hubiera gustado ser financiados por una empresa para hacer una gira benéfica. Que le pagaran a mis músicos y asistentes. Y lo otro que nunca pude sacar adelante fue un espectáculo que se llamaba “El saber no ocupa lugar”. Se trataba de ir mostrando -para elevar un poquito la cultura- un espectáculo que mostraba cada instrumento, se tocaba y al final se tocaba con todos los instrumentos. Nunca le interesó a nadie, entonces son un tanto frustrante los resultados en ese tipo de cosas.
¿Si la hubiera, cuál ayuda prefieres, la estatal o la privada?
-Me es indiferente, la cuestión es que se hiciera.

El ministerio de Cultura

¿Cómo ves la política cultural chilena, el ministerio y todo eso?

-El ministerio de cultura creo que no se está manejando bien. Porque la señora que lo dirige es actriz y entonces se ha abocado un poco más hacia eso. Se ha dejado un poco de lado la cultura popular. Yo se lo dije a ella. Se ha dejado de lado lo que más llega y que es de la mayoría, el pueblo. Yo sé que se presentan en el verano obras de teatro en poblaciones. Pero cuando se organizan cosas en el ministerio de cultura siempre son los mismos artistas. De la absoluta tendencia del gobierno estable. Tal vez ahora me invitan, pero ya no iría, ya pasó la vieja.

¿Qué te parece, por ejemplo, que actores que son rostros de un canal de televisión muy lucrativo y además son rostros de multitiendas más lucrativas aún, ganen cifras millonarias para hacer y desarrollar teatros?

-Eso es increíble, eso no se puede hacer… No me parece que esté bien pelado el chancho. Lo otro, que también se lo dije a la ministra de cultura, es que, siquiera en el verano, durante dos meses, contraten grupos de nuestro folklore. Siempre debiera haber una muestra de nuestro folklore en la Plaza de Armas… Nosotros lo hicimos con un tremendo éxito cuando estaba de alcalde el señor Ravinet: inauguramos el oyón de la Plaza de Armas tocando. Todos los kioscos de las plazas de Chile son virtuales escenarios. Es cuestión de sacar la corriente, enchufar al equipo y que se sepa que todos los días a tal hora ahí habrá un artista. Yo no permitiría de ninguna manera que saliera de sexto básico un niño que no sabe bailar dos danzas nacionales. No estoy pidiendo nada del otro mundo.

Así como en Austria los niños en el colegio aprenden a tocar a Mozart.

-Fijaté.

¿Quién crees tú que sería una buena persona para hacerse cargo de la cosa cultural?

-Pienso que tendría que ser una persona que ojalá no tuviera un color político y que tuviera un criterio muy amplio que le diera otra cara a este ministerio de cultura. Que respete todas las expresiones.

Me decías que eres un hombre creyente, ¿eso te ha ayudado en la vida?

-Sí, ha sido algo importante en mi vida, yo hago las cosas con fe y lucho bastante, esa es la verdad.

“Nunca estafé ni engañe a mi mujer”

También me comentaste que no te gustaba el Clinic, ¿Porqué?

-Sí, es un contrasentido, esto es una copia de lo que fue en una época la revista Topace, ¿cierto? Me causa simpatía el talento que tienen los dibujantes, son muy ingeniosos, los felicito. Pero creo que están muy cargados, llegamos a los miiiismo, están muy cargados pa un lado. A mí las cosas que no son ambiguas no me interesan mucho.

¿Que te gustaría que dijera tu epitafio?

-Bueno, es difícil, traté de ser bueno toda la vida, no tengo precio, nunca le tomé un peso a nadie, nunca estafé, nunca engañé a mi mujer, he tenido el privilegio de tener amigos como Valentín, recibo mucho cariño de la gente, soy un hombre que vive agradecido de todo lo que recibió, por eso que una de mis temas preferidos es “Gracias a la vida”; sin embargo, creo que tendría que decir: “Por aquí pasó un hombre bueno”, nada más.