En su edición de hoy, el diario El Expreso de Lima insiste en que la actitud del gobierno chileno frente a las declaraciones del general Donayre es exagerada. Y no dejamos de encontrarle razón. Los dichos de un militar borracho, maloliente y vagabundo a punto de colgar el sable no pueden ser razón para tal pataleta diplomática. Esto es lo que publica el matutino peruano:

“Los esfuerzos del gobierno peruano por poner paños tibios a la situación creada por los desafortunados comentarios del comandante general del Ejército, Edwin Donayre, realizados en una reunión privada hace dos años, tuvieron ayer una nueva respuesta del gobierno de Chile.

El canciller Alejandro Foxley, quien asistió a una reunión de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, afirmó tajante que su gobierno adoptará “decisiones muy claras” si el Ejecutivo peruano no llama a retiro al comandante general del Ejército, Edwin Donayre.

Con estas expresiones, el canciller chileno aumentó innecesariamente la tensión entre ambos gobiernos, a sabiendas que el mencionado oficial pasará inevitablemente a retiro el próximo viernes 5 de este mes, es decir, de acá a dos días.

Es más, sus declaraciones se producen luego que el propio mandatario peruano ofreció las disculpas del caso a su par de Chile, Michelle Bachelet, y el mismo general Donayre envió una carta al comandante general del Ejército de Chile, en el mismo sentido”.