Dijo que no. Olfateando que el horno no estaba para bollos, Ricardo Lagos renunció a ser candidato presidencial. Ya no está en edad ni en forma para la dura contienda electoral. Ahora la lucha en la Concertación tiene dos frentes, Insulza y Frei, más los aparecidos que agarren viento de cola y se nominen para enturbiar el ambiente. A continuación, el texto completo de la declaración que el ex presidente leyó esta mañana:

“Desde que dejé la Presidencia de la República, me han preguntado innumerables veces si volveré a ser candidato presidencial. Siempre respondí que no estaba participando en la contienda presidencial.

Entre agosto y octubre recorrí el país apoyando a candidatos a alcaldes y concejales de la Concertación, donde pude sentir el apoyo de mis compatriotas y la confianza de la gente más humilde.

En las últimas semanas se me han acercado parlamentarios y dirigentes de los partidos Por la Democracia y Socialista pidiéndome que reconsidere mi decisión. Agradezco profundamente estos gestos de respaldo, que no son a una persona, sino a la obra colectiva realizada desde el gobierno.

Hemos dialogado con franqueza sobre las condiciones de éxito de un nuevo gobierno de la Concertación, independiente de quien sea su candidato o candidata: la necesidad de contar con ideas nuevas y audaces para enfrentar los desafíos del futuro, y recuperar el espíritu suprapartidario y el orden interno de la coalición, garantizando a quién la encabece que contará con los instrumentos para dirigirla y poder realizar un gobierno eficiente. Me doy cuenta que en algunos sectores dirigentes de la coalición no se percibe lo indispensable de un compromiso de esta naturaleza, más aún teniendo en cuenta la gravedad de los problemas que la crisis económica mundial traerá a nuestro país. Sin embargo, veo algunas señales promisorias, lo que me hace mirar con optimismo el futuro de la Concertación y su desempeño en la próxima contienda presidencial.

Hay distintas formas de servir a Chile. Tras cuarenta y cinco años de intenso servicio público, como profesor universitario, como opositor a la dictadura en las duras condiciones del Chile de entonces, como uno de los forjadores de la Concertación, como ministro de los Presidentes Aylwin y Frei y como Presidente de la República, estimo que mi contribución al país no pasa por volver a ser candidato presidencial, sino colaborando en la renovación de las ideas y de las dirigencias para servir mejor a los desafíos del nuevo Chile.

Doy las gracias a todos a quienes han pensado que pueda encabezar un nuevo gobierno. Siento un profundo orgullo de la obra de la Concertación y de mi gobierno, la que es reconocida por la mayoría de los chilenos, lo que no significa que no haya habido errores, como en toda obra humana. Así como recorrí el país para las elecciones municipales, volveré a hacerlo nuevamente el año próximo para respaldar a quien la Concertación nomine como su candidato o candidata. Para estas tareas y otras que la Concertación me asigne estoy, como siempre, dispuesto a colaborar. Pero no soy ni seré candidato presidencial.

Muchas gracias”.