Si usted es vecino de Providencia y quiere ir a sentarse a una de las cuatro bibliotecas dependientes de la municipalidad de dicha comuna, y leer tranquilamente medios como este pasquín, el Le Monde Diplomatique, El Ciudadano, El Periodista o la revista Ñ, no podrá hacerlo porque están censurados. Así lo denuncia Juan Pablo Moreno, un indignado vecino de esa comuna.

“El sábado 6 de diciembre de 2008 asumió por cuarta vez el alcalde Labbé y concurrí con una carpeta, conteniendo diez de los doce o trece medios de prensa, legales y comprables en quioscos, censurados en la red de cuatro bibliotecas públicas de Providencia, al acto de retoma del cargo en el Palacio Municipal de Pedro de Valdivia (…). El alcalde rápidamente se incomodó y molestó cuando le pregunté por el absurdo de tener esa docena de medios de prensa prohibidos en las bibliotecas”, explica Moreno en un mail que ha hecho circular con la denuncia.

Y luego cuenta que concurrió al Concejo Municipal del 16 de diciembre pasado para hacer esta denuncia, pero que le fue negada la palabra y al insistir, el alcalde y teniente coronel ® Cristián Labbé, se fue de la sesión “rojo y furioso”, sin darle una respuesta. Además, el vecino denuncia que los concejales de la Concertación Carolina Leitao (DC), Rodrigo García (PPD) y Pedro Vicuña (PS) no han hecho nada para corregir esta medida discriminatoria.

The Clinic pidió explicaciones a la Municipalidad de Providencia y esto fue lo que respondió Enrique Gandásegui, el jefe de prensa: “Es un tema que está en conocimiento de la red de bibliotecas y me da la sensación que es un tema que está siendo evaluado, una cosa así”.

¿Una cosa así?
-Está siendo evaluado conforme a los criterios de lo que significa el gasto y los costos de este tipo de decisiones. También conforme a las peticiones y a la demanda de los usuarios de las bibliotecas.

Es decir, la Municipalidad de Providencia explica la ausencia de estos medios periodísticos en sus bibliotecas diciendo que en ellas más gente pide la revista Ercilla o la Conozca Más -que sí están en las bibliotecas-, que el The Clinic, por ejemplo. Y que, además -aunque es una de las municipalidades con más plata de Chile-no tiene recursos para pagar las suscripciones a estos medios, pero sí a la revista Cosmopolitan y a la Vanidades.

Y el jefe de prensa remata: “Si ustedes nos mandan el Clinic de regalo, lo van a colocar feliz, ni un problema”.