Esto lo publicó ayer el ex-Prisionero Jorge González en su fotolog, en relación con la publicitada descarga que su antiguo partner Claudio Narea le aplicó en su recientemente lanzado libro “Mi vida como Prisionero:

“Voy a comunicarme con todos esos amigos que siempre entran a este fotolog a compartir las músicas que he grabado en todos estos años, la mayoría demos caseros y desconocidos pero que para mi significan tanto como aquellas canciones que se cantan en estadios de fútbol. He recibido por correo y por myspace muchas peticiones de entrevistas en estos días, veintiocho veces mas que las que recibo cuando hago música nueva o doy conciertos. Pero entrar en una telenovela a través de los medios de comunicación no reviste ningún atractivo para mi, aún sabiendo que significa que cualquier calumnia o injuria va lentamente a ser repetida de un diario a un portal, de una radio a un programa de copuchas y puede pasar a ser la verdad en la cabeza de muchas personas. Pero, ¿le importa a alguien realmente lo que los tipos de la farándula hacen con su vida?, no creo mucho, en realidad, si es por criterios moralistas la carrera de los Stones se hubiese terminado hace rato. Pero los flacos son leyenda, mas que “goodie-goodies” como Matt Monro.

Los muchachos del “El mostrador”, que son un muy buen portal, dicho sea de paso, vieron la pelota dando botes solita en el área y, ¿cómo no patearla al arco desguarnecido?. Se mandaron una nota en la que queda que me compré mi estudio, mi protools, mis queridas máquinas digitales (que es cierto son muy bacanes), con la plata que parece se robó el viejo sinverguenza ese, que esos milicos son muchos así o que me di la vida del playboy (como sueñan tener muchos y pocos tenemos la suerte), de puro “rockeros talentosos” o lo que sea la cueva que me tocó encarnar, en ciertos momentos vivir y, si señor, confieso que he vivido.

Fair Play para ellos, quién resiste una historia tan pintoresca, pero para que los jueces no me vengan a tocar el timbre, aclaro que en mi relación con la iñora esa que anduve un rato, el que se ponía era yo, que para eso había vendido a mis 30 años de edad, mas de un millón de discos y tocado en mas de 10 países, el muy picante mas encima botado a “neoyorkino” departiendo con los chilenos de mi edad de Manhattan de comienzos de los 90 que, oh sorpresa, no provenían precisamente de La Legua. De hecho, medio me calzaron a mi en esos amoríos con varios palos, pero bueno, tampoco voy a llorar por perder plata, sin la música sería cualquier cosa, hasta quizá tendría que buscar pega.

Y si , leí el libro del Claudio en PDF. Tiene cosas muy emotivas de la niñez, tiene cosas muy penosas que le pasan a la gente cuando se casa a los veintipico años. Y tiene cualquier chamullo, invento y grupo, aunque extrañé las partes censuradas de la brujería y todo eso que le daban el toque Zeppelin al rollo. Pero no voy a decir qué de ahí es grupo y qué es parecido a como fué y qué es la pura y santa verdad. No tengo nada de “Flanders ” (y Dios sabe que a veces me hubiese convenido ser mas cartucho) y disfruto como chino de ese morbo picaresco, asombrado, admirativo del que ve a los “personajes de la farándula”, porque, ay, así se representa ahora a Los Prisioneros, digo, comprendo la descarga en las revistas del corazón que hace el hombre ciudadano consumidor semi esclavo de a pie, que se niega a vivir porque no puede mandar a la chucha al jefe o a la iñora o a si mismo pa empezar. Que el que quiera creer aquella o esta otra parte bien le sirva de “enterteinment”, sobre todo en esos momentos en que la molestia estomacal y el ansias de lectura se aúnan (y no lo digo peyorativamente).

Me dejó una tristeza mi compadre tan amargado después de 20 años, sacando historias exponiendo a sus hijos y a la madre de ellos a que cualquíer “Nelson” le apunte y diga “ah-ha”. Y me da lata, harta lata el festín que los pasquines se dan basureando al bueno de Jorge González por la envidia que provoca que a mis 44 sea tan buenmozo, talentoso, editando vinilos en Europa y Japón y no pesque.

Lo sabroso es que se pongan tan excitados con la idea de que puedo o no ser fleto. ¿Voy a insultar a mis queridos amigos y amigas que prefieren parejas de su mismo sexo ofendiéndome por esa “acusación”?. Si hasta de Oscar Wilde dijeron que era coliza. Lo feíto es que vengan con que me compré los instrumentos con plata del fisco. Puta, soy mas honrado que ocho.

Pongan una foto de Loreto Otero y digan quén tendría una preciosura así como pantalla, pero igual no pierdan de vista esto: Para ser gay asumido en Chile hay que ser bien machito, y conozco varios que si fuesen gay serían mucho mas hombrecitos.

Esto es para mis amigos del fotolog. No pa que lo reproduzcan los diarios bajo el título: “González responde a Narea” (como si a alguien le interesan las pelotudeces de los músicos de “rock and roll”), pero no puedo evitar que alguien lo quiera hacer…

y como dijo Bender: “Kiss my shiny metallic ass”

Os amo, pero en forma platónica ¿eh?

Jorge González Ríos”.