Es el único PS que sigue parado después de la proclamación de Frei. El sábado, acusa, Marcelo Schilling tiró una indirecta culpándolo del falso aviso de bomba en la convención socialista. Está algo chato pero quiere llegar a la primaria.

Por Ana Rodríguez• FoTo: Alejandro Olivares

¿Y qué crees que representa tu candidatura?
-No lo tengo claro. Lo que sí tengo claro es que hay un malestar muy profundo que sentimos algunos y que hemos tratado de transformar en algo optimista en el Parlamento, a través de leyes, de temas que estaban ausentes. Tengo la impresión de que hay un conjunto de silencios que han generado un hastío o malestar, y pretendemos juntos -como grupo de diputados-encarnar ese malestar y darle una solución, una válvula de escape. Hay diez ideas -puestas en un decálogo que está en Facebook y en otros lados-y hay cinco o seis diputados dispuestos a forzar primarias.

¿Por qué te eligieron a ti para representarlos?
-Acordamos juntos que había que inscribir una candidatura. Alguien tenía que tomar la decisión y salió de una serie de grupos de Facebook de distinto calibre. Yo estoy dispuesto a ayudar.

¿Cómo ha sido el respaldo de la gente?
-Hay simetrías. Por cada uno que te saluda, hay diez que no lo hacen. Mi mamá me mandó un e-mail que decía que hay que tener cuidado con algo que le pasa a muchos que empiezan a competir: que se empiezan a pasar películas. Yo no me pierdo. Creo que estos intentos son por estadios, y esta es la primera etapa, la primera pelea. Tú eres testigo de cómo han vuelto a cambiar las reglas, el PPD acaba de decir que pueden inscribir a dos candidatos para la primaria. Cambian las reglas todos los días, entonces nosotros estamos súper disponibles a cobrarles la palabra.

¿Tu candidatura es un desafío a la Concertación por las primarias?
-No. Es un desafío a quienes han exhibido un profundo debilitamiento de su convicción democrática en materia de democracia endógena. Da la impresión de que es bueno para todos porque proponen inscripción automática, pero es solamente para Chile, no para la Concertación. Proponen voto voluntario solamente para Chile, no para la Concertación. Proponen primarias parlamentarias, pero no para las presidenciales. Es simplemente la contradicción. Y es una conducta inconsecuente, súper grave. Uno tiene derecho a contradecirse, pero esto es claramente un beneficio propio, para los partidos que cambiaron las reglas.

¿Cuáles crees que son los problemas actuales de la Concertación?
-Tenemos un divorcio brutal, generacional. De algún modo empezó un sentimiento paranoico que se expresó el sábado, cuando la directiva del PS dijo que la bomba la habíamos puesto nosotros. Yo creo que todos somos paranoicos, todos tenemos problemas y miedos, pero por lo menos tratamos de tener un cierto recato y esto ya es el desastre. Lo que dijo el diputado designado (Schilling) es ya de una paranoia increíble. Yo me había reunido el día antes con Frei. Siquiera insinuar, o suponer, que andábamos poniendo bombas es grave. Es el delirio completo.

¿Qué te parecen otros candidatos como Zaldívar, Arrate..?
-Los respeto. El mayor error de la Concertación ha sido criminalizar estos casos. Pero hagámoslo al revés, déjame hacerte este prontuario: éramos mayoría en ambas cámaras; dentro de la mayoría, gran parte eran PS o radicales, mundo laico, progresista; no teníamos Transantiago; teníamos una votación robusta. ¿Qué ocurrió? Perdimos diez parlamentarios, perdimos tres dirigentes del tamaño de Schaulsohn y compañía, perdimos al senador más votado del PS, perdimos 50 mil votos de concejales, en circunstancias que llevábamos más candidatos que antes -lo que es insólito, llevar más candidatos y bajar en votación-, teníamos 50 alcaldes y bajamos a 30. Esa sonrisa que tú has visto en la directiva del PS, ¿no te parece anómala? Es rara en un partido que hace una convención y llega menos de la cantidad requerida para proclamar un candidato presidencial para las primarias. Dijeron que no quieren primarias, entonces, ¿para qué era la proclamación? ¡Ah!, cambiaron de nuevo las reglas. Está tóxico el ambiente en la Concertación.

¿Qué opinas del apoyo del Ps a Frei y el rol de Escalona?
-Es la expresión de un sentimiento de gran paranoia, de miedo. Y es muy difícil ganar con miedo. Lamentablemente, esta generación está llena de temores y grandes miedos. Falta en eso una generación distinta, que no tenga miedo. Yo no tengo miedo a que me secuestren los milicos, ¿tú tenís miedo? No. Lo de la bomba es la expresión de que siguen creyendo que hay comportamientos de ese tipo. ¿Está en tu catálogo la posibilidad de poner una bomba en los próximos dos años? En el mío, no. Bueno, al parecer entre ellos sí, porque a algunos se les pasó por la cabeza que había un grupo de diputados que podían estar poniendo bombas.