El año pasado hizo noticia por su aprobación express de la enseñanza media. Ahora dominará el verano a la cabeza de los 50 años del Festival. Es UDI, y una de las alcaldesas más mediáticas y votadas. Aunque hoy muchos bromeen con su apariencia, alguna vez fue cinco veces reina de belleza. Aquí, sus definiciones.

Por Pía Torres López

“Soy fanática de los zapatos, toda mi vida lo he sido. Tengo zapatos guardados de muchos años que me encantaron. Tengo unos con unos tacos bien altos, que ahora por comodidad no los uso. Pero me encanta tener de todos colores. A veces me compro zapatos sin siquiera probármelos, pregunto si tienen en mi número y me los llevo. Tengo algunos que ni siquiera he usado. Los zapatos son mi chifladura”.

“Cuando chica era un poco desordenada, pero no hacía muchas cosas malas. Me gustaba historia, aunque en ese tiempo era medio latoso, porque tenía que estudiar sobre los fenicios, los faraones, un montón de cosas que al final no sirven para nada. Pero igual era de leer libros. Me gustaba leer novelas de Corín Tellado, esas de amor, de puro amor, de pura caluga”.

“No terminé el colegio porque cuando mi papá falleció tuve que ir a trabajar al negocio que teníamos en Valparaíso. Tenía dieciséis años. Me faltaron dos años no más. Eso era muy habitual en ese tiempo”.

“No me considero ignorante. Uno no sólo estudiando aprende, leyendo también. Y con la experiencia que da la vida, uno aprende muchísimo más que yendo a la universidad. He asistido a la universidad de la vida, por eso no me considero ignorante”.

“A estas alturas de mi vida no iría a la universidad, no estudiaría para nada”.

“Me acuerdo que en menos de dos años fui como cinco veces reina… Eso me deslumbró, me cambió, me subió el ego, me sentía súper importante. Hay una etapa para ser reina y yo pasé por la mía. Pero llegó el momento en que tenía que aterrizar. Ya no hay más reinado”.

“Me hubiera encantado ser cantante. Pero cuando le dije a mi papá, fue como una bofetada para la familia. No estaba permitido, era convertirse en una mujer de la otra vida. Era totalmente desubicado pensar en eso. Y no cantaba mal, fíjate. Después se me olvidó. Me puse a trabajar, me casé y el asunto se esfumó”.

“Yo sé que la gente que me propone como reina del Festival lo hace por hacerse la graciosa”.

“Sé que me tiran tallas y me critican por gorda y por no sé qué más. Pero a estas alturas yo ya las tengo asumidas. Hago mi trabajo tranquila. Y trato de estar bien presentable. A veces sí, duelen esas cosas. Pero qué se le va hacer. Cuando uno está en estos cargos públicos está expuesta a muchas cosas”.

“Me gustaría ir a Estados Unidos a ver a Obama, lo encuentro regio. A mi me encantan los negros, su cultura, todo, todo, todo. Y a Obama lo encuentro empeñoso, atractivo, con buena facha. Me encanta la familia entera, su mujer, sus niñas. Dan un aspecto familiar bonito. Debe ser increíble estar con él, pero lo quiero para convesar no más. Acuérdate que tengo pareja”.

“Ya voy a cumplir cuatro años con mi pareja. No me molesta que haya salido en la prensa. No tengo por qué esconder que estoy enamorada. Pero no te voy a contar los detalles pos…”

“Un defecto: soy muy acalorada. Y si estoy con una persona que no es muy acalorada, tenemos problemas. Porque tengo que dormir con la ventana abierta y hay personas friolentas que me piden que la cierre, que hace frío, que esto que lo otro. Esas son mis fallas, pero se pueden arreglar. Con amor todo se arregla. Pero no soy muy mañosa, creo”.