En su mensaje de bienvenida al año escolar 2009, Rubén Hermosilla, sostenedor del colegio Pierre Teilhard de Chardin de La Florida, donde esta mañana un alumno acuchilló a su profesora de inglés, advirtió a los padres a estar atentos frente al adopción de modelos equivocados por parte de sus hijos, y puso el ejemplo de Daddy Yankee como una imagen peligrosa en caso de querer imitarla. El siguiente es un extracto del mensaje, publicado en la sitio de internet del colegio:

“Hablamos también de Daddy Yankee. En las vacaciones tuvimos que escuchar seguidito, “somos de calle”, de cría y de corazón. La música es bien pegajosa, de buen ritmo, gusta. Nos fijamos en la letra, la bajamos desde la Internet, vimos el video en You Tube y nos preocupamos. A mis nietos de unos 10 años y menos, les encanta el famoso Daddy Yankee, que, hasta donde he logrado averiguar es un chico delincuente rehabilitado. El problema no está en la música, ni en la letra de la canción, hay que entenderlas en su mérito: descripción de un medio social durísimo, vida callejera a la que muchos niños y adolescentes de nuestro país están expuestos. El peligro para los niños de nuestro Colegio, que definitivamente no son de calle, es pasar de la admiración o de la empatía por la sufrida vida del cantante, a la imitación. Esto los hace adoptar vestimentas, adornos y actitudes de chicos de calle, en la frontera de la delincuencia. Encarecemos a los padres vigilar y saber discernir y poner los límites. Repetimos , no hay problema con la empatía, menos con la compasión por los chicos de calle; pero pasar de ahí a la imitación de sus formas de vestir, entraña sus riesgos. Entre otros ser confundido con “niño de calle, de crianza y de corazón”.

Todo indica que, tras el violento suceso de esta mañana, Daddy Yankee es un pan de dios al lado de los verdaderos ejemplos que están siguiendo los alumnos del establecimiento floridano.