El Papa Benedicto XVI inició en Yaoundé, la capital de Camerún, su primera gira por África asegurando que la epidemia del SIDA “es una tragedia que no se puede superar con el dinero ni tampoco a base de preservativos. El único camino eficaz que podría conducir a una solución del problema sería la renovación espiritual y humana del sentido de la sexualidad humana”. Asimismo, recordó que la Iglesia Católica está trabajando contra esta enfermedad en África, uno de los continentes más afectados.

Desconfiando de esta apresurada opinión, el Ministerio de Sanidad y Consumo de España va a enviar un millón de condones al continente negro para contribuir a frenar la expansión del VIH-Sida y fomentar la prevención de esta infección.
Dos terceras partes de las personas infectadas con el virus en el mundo -de un total de 33 millones- se encuentran en África. Los países del África subsahariana albergan al 67% de todas las personas que viven con VIH y el 72% de los fallecimientos por sida.
Sólo en esta parte del mundo viven más de 25 millones de personas con el virus y se estima que más del 90% de los menores de 15 años que fallecieron por esta patología en el mundo en 2007 -de un total de 270.000- vivía en el África subsahariana.
Por otro lado, y a pesar de los grandes avances dados en el acceso a la terapia antirretroviral en países en vías de desarrollo, sólo se ha alcanzado al 40% de la población enferma. A esto hay que sumar que las nuevas infecciones crecen a un ritmo 2,5 veces superior a la provisión de recursos sanitarios, por lo que la prevención es la “gran aliada” para frenar la epidemia.

Fuentes: www.lavanguardia.es