Luego de que se hicieran mundialmente conocidas las impías andanzas del padre fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel, el Papa ordenó una “visita apostólica” a la orden, que no es más que una inspección llevada a cabo por un grupo de prelados especialmente designados por El Vaticano, quienes tienen carta blanca para levantar alfombras y escarbar entre la mugre, que es mucha. La decisión fue comunicada al padre Álvaro Corcuera, heredero del trono de Maciel, por el secretario de estado de Benedicto XVI Tarcisio Bertone a través de la siguiente carta:

Vaticano, 10 de marzo de 2009

Reverendo Padre,

En la Santa Cuaresma, tiempo de gracia y salvación, me es grato recordar que son muchos los que se están beneficiando de las obras educativas y apostólicas que los Legionarios de Cristo promueven en diversas partes del mundo, movidos por el deseo de establecer, según las exigencias de la justicia y la caridad, el Reino de Cristo entre los intelectuales, profesionales y personas comprometidas en la acción social y en la enseñanza.

Puesto que esta misión es de fundamental importancia y merece la pena consagrarse a ella con amplitud de miras y limpio corazón, quisiera transmitirle, como Director General, que Su Santidad Benedicto XVI renueva a los Legionarios de Cristo, a los miembros del Movimiento Regnum Christi y a cuantos les son cercanos espiritualmente, su solidaridad y su plegaria en estos momentos delicados.

El Santo Padre, consciente de los altos ideales que los animan, y de la entereza y espíritu de oración con que están afrontando las actuales vicisitudes, los alienta a seguir buscando el bien de la Iglesia y de la sociedad, mediante las iniciativas e instituciones que les son propias. A este respecto, podrán contar siempre con la ayuda de la Santa Sede, para que a través de la verdad y la transparencia, en un clima de diálogo fraterno y constructivo, superen las dificultades existentes. En este sentido, el Papa ha decidido llevar a cabo por medio de un equipo de Prelados una Visita Apostólica a las instituciones de los Legionarios de Cristo.

A la vez que me uno a los sentimientos del Sumo Pontífice, encomiendo a todos los Legionarios y miembros del Movimiento Regnum Christi a la maternal protección de Nuestra Señora de Guadalupe, y aprovecho la ocasión para reiterarle el testimonio de mi consideración y estima en Cristo.

Cardenal Tarcisio Bertone
Secretario de Estado de Su Santidad

A su vez, Corcuera se lo informó a sus fieles en esta sentida carta:

Muy estimados en Jesucristo:

Con profunda gratitud hemos experimentado en este período de la vida de nuestra congregación la cercanía de la Santa Sede. El Papa y sus más estrechos colabora­dores nos han confirmado en nuestra misión al servicio de la Iglesia y nos han ofrecido, con solicitud paternal, su consejo y apoyo.

Deseo compartir con ustedes la carta que me escribió el Eminentísimo Cardenal Secretario de Estado de Su Santidad el pasado 10 de marzo (cf. anexo). Ahí el Cardenal Tarcisio Bertone nos asegura que el Santo Padre nos renueva su cercanía, “su solidaridad y su plegaria”, y nos comunica que el Papa ha decidido que se lleve a cabo una Visita Apostólica de las instituciones de los Legionarios de Cristo.

He agradecido cordialmente al Santo Padre esta ulterior ayuda que nos ofrece para afrontar las actuales vicisitudes relacionadas con los hechos graves en la vida de nuestro padre fundador que ya fueron objeto de las investigaciones de la Congre­gación de la Doctrina de la Fe concluidas en mayo de 2006, y los que han salido a la luz más recientemente. Estamos profundamente apenados y pedimos sincero perdón a Dios y a quienes hayan sido lastimados por este motivo.

Llenos de confianza en la Providencia divina y en nuestra Madre, la Iglesia, que vela por el auténtico bien de sus hijos, nos disponemos ahora a acoger a los Visitadores Apostólicos que, a lo largo de los próximos meses, vienen a conocer de cerca la vida y el apostolado de la Legión de Cristo.

Confirmemos nuestra entrega y elevemos nuestras oraciones para que Dios nos conceda seguir buscando la santidad a la que Él nos llama y para que podamos llevar a plenitud el carisma que Él nos ha confiado. Que María Santísima nos acompañe y nos lleve a amar cada día más a su Hijo Jesucristo.

Suyo afmo. en Cristo y la Legión,

P. Álvaro Corcuera, L.C.