En un comunicado tan escueto como impreciso, la agencia norcoreana KCNA informó que las periodistas norteamericanas Laura Ling y Euna Lee, acusadas de ingresar ilegalmente a territorio de Corea del Norte cuando se encontraban haciendo un reportaje sobre el tráfico de mujeres entre ese país y China, fueron sentenciadas a 12 años de trabajos forzados, en un juicio que se llevó a cabo entre el 4 y el 8 de junio.
“El juicio confirmó el grave delito cometido contra la nación coreana y que cruzaron de manera ilegal la frontera”, detalla el documento. Expertos juristas habían previsto una condena a diez años de trabajos forzados debido a las leyes de Corea del Norte. La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, recordó ayer a las dos periodistas y pidió de nuevo su liberación. “Pensamos que los cargos presentados contra estas jóvenes carecen de fundamento alguno. Esperamos que el juicio concluya rápidamente, se resuelva y vuelvan a casa”, afirmó.
Las familias de dos periodistas estadounidenses han exhortado a Pyongyang a que muestre compasión y las liberen pronto. En una declaración conjunta, las familias de las mujeres expresaron preocupación por su bienestar mental y físico, agregando que Ling sufre de una úlcera. La declaración también dice que la hija de Lee, de 4 años, está mostrando señales de angustia por la larga ausencia de su madre.
La Casa Blanca dijo que Corea del Norte estará entre los temas a discutirse la semana próxima cuando Barack Obama se reúna con el presidente surcoreano, Lee Myung-bak, en Washington.