Escoltado por el presidente de la OEA José Miguel Insulza, la presidenta argentina Cristina Fernández y su par de Ecuador, Rafael Correa, el depuesto presidente de Honduras Manuel Zelaya retornará a Tegucigalpa recién el próximo sábado, retardando en dos días el regreso que en un inicio se había planificado para mañana jueves.. En el intertanto se trasladará de Washington a Panamá para asistir a la toma de poder del derechista Ricardo Martinelli, ganador de las elecciones presidenciales de ese país.
La OEA apoya a Zelaya como presidente constitucional de Honduras, y exigió en un plazo de 72 horas “la restauración inmediata, segura e incondicional del presidente a sus funciones.
El líder golpista y autoproclamado presidente Roberto Micheletti declaró que Zelaya será detenido si se atreve a pisar suelo hondureño. “Si el señor ex presidente de la República llega aquí se tendrá que enfrentar con las diferentes órdenes de captura que tiene de parte de la Corte Suprema de Justicia, de los juzgados y de la Fiscalía”, agregó. “He asumido este reto por seis meses, porque el 29 de noviembre todos ustedes y todo el pueblo de Honduras va a ir a escoger su próximo presidente”, dijo.
También aseguró que su gobierno no cederá a ningún tipo de presiones a nivel internacional.
“Escuché a un señor de Venezuela que iba a venir a atacar a Honduras… mi contestación fue: señor, en este país (…) somos siete millones y medio de soldados”.