Por Alejandro Olivares

San Diego, entre Tarapacá y Av. Matta. es un triste desierto de locales desocupados. Acá la crisis pegó con todo: desde susursales de tiendas de retail hasta viejas picadas de pernil y pipeño han debido bajar sus cortinas porque por la calle del Cariola y el Caupolicán ya no andaba nadie. Un paseo ideal para pegarse un tiro.