POR PÍA TORRES LÓPEZ • FOTO: ALEJANDRO OLIVARES
Octavio Crespo dirige G, la primera revista homosexual chilena y que en su primer año, ha cuadruplicado sus ventas. Por eso, por ser única en su tipo, cree que no se puede farrear el espacio y a las fotos de hombres guapos, moda, viajes y vida social, suma temas como el matrimonio y la adopción de hijos. Lo urgente: convencer a las empresas que pierdan el miedo de ponerles publicidad.

“MI IDEA NO ES PAPARAZZEAR A FAMOSOS”

¿Esta revista es como salir del clóset directo a los quioscos?
-Es exactamente eso, salir del clóset a los quioscos, jajaja. La idea es crear una identidad gay. No nos interesa tener de nuevo (en portada) a Pedro Lladser o Benja Vicuña diciendo que les caen bien los gays, por muy guapos que sean. No resulta atractivo de leer, no es algo que me parezca cercano a la comunidad ni que sea necesario hablar. Esta es, en especial, una comunidad privada de derechos en un país tercermundista que dice que no es tercermundista.

¿Y de qué hablar entonces?
-Tenemos temas más urgentes. Aunque adentro igual la sección más larga es la moda, también hay viajes, vida social y sesiones fotográficas, no pretendemos ser una revista cabezona, pero sí tener equilibrio. Hay temas que están en el tapete ahora, como la unión civil, las candidaturas presidenciales, etc. Además cargamos y disfrutamos que somos la única revista gay.

¿Y eso es un peso?
-Claro, porque no hay más que nosotros. No podemos darnos el lujo de ser los únicos y no hacer nada. Por eso nuestra idea es crear un imaginario gay. Algo para los chicos que les gustan los chicos. Lejos de los estereotipos y de los gays de pantalones rosados y apretados o de los travestis de El Golf. Queremos mostrar algo que nos represente sólo a nosotros, y no con lo que nos muestran las revistas y las series de otros países. Tenemos que tratar temas muy locales, pero también lograr una identificación a través del diseño, de las sesiones fotográficas, de los temas que abordamos, como por ejemplo el de una pareja gay en Puente Alto que recibió la tuición de su hijo o una pareja en Valparaíso que realizó un matrimonio frente a todos. El diseño es sumamente importante.

¿Por qué?
-Porque a los gays nos gustan las cosas bonitas, armoniosas, elegantes. Por lo tanto, nuestra revista tiene que ser bonita y agradable a ese público. Eso es así. Y no tiene que ver con rollos económicos, sino con nuestra identidad homosexual, por eso el diseño es un tema. Yo no soy un tipo millonario pero tengo puesto un Dior, LO SIENTO y no tiene que ver con las marcas, tiene que ver con que nos gustan las cosas bonitas.

¿Te gustan las revistas Caras y Cosas?
-No. Aunque hay muchas cosas de esas revistas que me encantan, a mí no me interesa que en la portada aparezca una chica guapa diciendo los gays son divertidos o mi separación fue terrible. Nuestro tema es mezclar contenido inteligente y una imagen visual atractiva. Y eso no tiene que ser excluyente. Pero si hay una sola revista gay, no podemos dedicarnos sólo a eso, porque como comunidad tenemos temas más urgentes. No puedo colocar a un socialité gay diciendo “mi separación fue atroz, se llevó a los perros”. NO, tenemos necesidades mucho más urgentes.

¿Cómo la ley de matrimonio homosexual?
-Claro y que tengamos participación en la política o que la Iglesia no siga ocultándonos o apuntándonos con el dedo. O la aprobación de una ley antidiscriminación y un montón de cosas más. Bueno, además de la moda, los viajes y las páginas sociales que siempre publicamos.

Pero no creo que le hagan el quite a un famoso que quiera salir del clóset con ustedes…
-Sería maravilloso que cualquiera de nuestros actorcillos de la televisión quisiera salir del clóset en nuestra revista. Y desde ya los dejamos a todos invitados. Pero mi idea no es papparazear a famosos y sacarlos del clóset con alguna foto comprometedora, no nos interesa eso. No es mi labor, aunque sepa quiénes son gays.

La revista apareció en plena crisis económica, ¿qué tanto los ha afectado eso?
-Sólo es un tema con respecto a la publicidad. El público gay está bastante blindado de los problemas económicos: no tenemos hijos, los hombres ganamos más que las mujeres, generalmente en las parejas los dos hombres trabajan y se gastan todo el sueldo en comprarle cosas a los perros o a los gatos. O sea, no tienen grandes gastos. Y pagar tres mil pesos por una revista, no es mucho para ellos. Nosotros no nos vamos a cambiar a comprar ropa Lider, aunque tengamos que comprar en quince mil cuotas no lo vamos hacer. Y tampoco vamos a dejar de comprar la revista.

LOS AVISADORES

¿Han tenido problemas para tener auspiciadores o para que les den entrevistas?
-Hay algunas personas que no se quieren vincular por ningún motivo con la revista, incluso políticos que tienen buena onda con el tema y parecieran ser abiertos de mente. Pero eso no es todo, algunas empresas también nos hacen lo mismo.

¿Como cuáles?
-Nos pasó con Fes. Yo puedo entender que nosotros no estemos en su pauta comercial porque somos un medio nuevo o ese tipo de cosas técnicas. Pero su gerente me dijo que jamás, POR NINGÚN MOTIVO, POR UN TEMA VALÓRICO, FES PUBLICARÍA CON NOSOTROS. Yo me quedé para adentro.

¿Qué le dijiste?
-¿PERDÓN? ¿me vas a vender tu ropa hecha en China y sobrevalorada, puedes llevarte mi tarjeta de crédito y mi plata, pero no puedes publicitar conmigo porque soy gay? ¡Perdón! Y eso que según estudios, el 70% de las personas dice que no tiene ni un problema con los gays y a las empresas eso les favorece. Podrían aprovechar ese nicho.

¿Y ese rechazo lo han sentido con políticos o famosillos? Quisieron entrevistar a los presidenciables y muchos no les contestaron.
-Sí. No me contestaron Piñera, Frei, Arrate y tampoco Zaldívar. Pero no me sorprende, porque Chile es un país muy conservador. Y aunque en época de candidaturas todos dicen que van a estudiar la posibilidad de una unión entre homosexuales, es obvio que ninguno va a cumplir su palabra. Pero, a pesar del rechazo, tenemos que seguir tocando estos temas.

Para que voten informados.
-Claro, porque para qué estamos con cosas: los gays no somos los más informados de la política. Pero porque es fome y fea y nos aburre. Pero es necesario hacer ese tipo de cosas para que los chicos no se equivoquen. Por ejemplo, si estás un poquito informado, sabrás que votar por la derecha sería por lo menos un acto suicida. En Chile, ser gay y de derecha es como ser nazi y judío. No se puede. La derecha en Chile tiene una acción constante en contra de cualquier iniciativa legislativa que pueda proteger nuestros derechos de cualquier forma. Entonces, no se puede votar por Piñera.

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“LAS LESBIANAS SON LAS QUE NO QUIEREN APARECER EN LA REVISTA”

POR PÍA TORRES LÓPEZ

Pese a que a “Rompiendo en silencio” le ha ido bien desde que pasó de internet al papel, hay quiosqueros que la ocultan, empresas que no quieren publicitar en ella, gente que cree que es pornográfica y entrevistadas que llaman a Erika Montesinos, su directora, para que no publiquen que son lesbianas: “Me vas a cagar la vida”, le dicen.

¿Ha sido difícil hacer la primera revista lésbica en Chile?
-Sí, harto. Por ejemplo, ahora nos está costando el tema de los quiosqueros. Ellos son un grupo demasiado cerrado y conservador, muchos ponen la revista y no tienen dramas. Pero a más de la mitad hay que estar hinchándolos para que la exhiban en los quioscos. La mayoría la tienen como escondida, tapada. Ellos dicen que no se vende, pero sí se vende.

¿Y cómo han resuelto lo de las ventas?
-Muchas lectoras prefieren suscribirse, sobre todo en regiones. A muchas los quiosqueros se la dan envuelta en una bolsa de plástico negra para que la gente no la vea ¡A ese nivel hemos llegado!

¿Han tenido otros problemas?
-Sí, por ejemplo, para el primer número la agencia de distribución nos quería vender la revista con una bolsita que dijera que era para mayores de 18 años. ¡IGUAL QUE LAS REVISTAS PORNOS!

¿Las empresas se ponen con auspicio?
-No tenemos publicidad. En este número hay una que nos contrataron desde España y nos pagaron en euros, que igual fue súper bueno. Pero aquí nada de nada. Las marcas nunca quisieron publicitar con nosotros.

Pero la revista gay sí tiene publicidad.
-Sí, pos, publicidad de ropa, marcas, perfumes. Pero nosotras nada. La otra vez una agencia de medios hizo un estudio que decía que los gays eran grandes consumidores y las lesbianas no consumían nada, no compraban perfumes, no salían. Nos cagaron medio a medio. Así que ahora nos cuesta ene conseguir algo.

¿Te topaste con muchos prejuicios cuando empezaste?
-Había entrevistados que les daba pudor que los vincularon con nosotros, pero hasta el momento no he tenido grandes problemas. Hay algunas actrices, por ejemplo, que han mostrado resistencia a que las entrevistemos. Pero las que son realmente lesbianas son las que no quieren aparecer en la revista, para que la gente no las asocie con la comunidad.

¿Las actrices se enrollan con salir en la revista?
-Claro, sobre todo las que son lesbianas. Me llaman y me dicen “NO VAYAS A PONER QUE SOY LESBIANA, PORQUE SI NO ME CAGAS LA VIDA”, jajaja. Me advierten, casi como amenazas.

¿Te da rabia eso?
-Claro que me da rabia, porque puta que sería bueno que se asumieran y que fueran públicas, porque a la comunidad le ayudaría eso.