Un grupo de legisladores de la UDI (Marcelo Forni, María Angélica Cristi, Alejandro García Huidobro, Felipe Ward y Javier Hernández) han aprovechado la horrorosa muerte una niña de cinco años a manos de un aparente psicópata para solicitar formalmente la reposición de la pena de muerte en Chile, un castigo por el que habitualmente declaran preferencia para los delitos graves y que vienen solicitando desde hace años.

De adoptarse una resolución en este sentido, Chile tendría que realizar varias acrobacias legales y diplomáticas, pues el país ya firmó un tratado uniéndose, en San José de Costa Rica, al grupo de naciones que afirman haber superado el uso de la pena capital. La diputada Cristi zanja los problemas con una distinción semántica de sutileza mayor. Según ella, cuando se trata de ajusticiamientos por obra de funcionario público, la práctica “fue derogada y no abolida”. Con eso bastaría para cancelar el tratado.

Cristi incluso comenta que se pone triste cuando piensa en la imposibilidad de matar criminales: “Me da mucha pena y vergüenza que el ministro de Justicia (Carlos Maldonado) diga que no puede reponer en un caso particular la pena de muerte”, señaló en una entrevista a radio Amadeus.