Por C. M.

Poli Mujik está terminando sus estudios de Arte en la Universidad de Chile y con su proyecto “Enfrenta al urinario” quiere terminar con el demoroso trámite femenino de tener que sentarse cada vez que necesita miccionar.
____

¿Cómo nace tu proyecto “Enfrenta al uninario”?
-Se me estaba haciendo demasiado incómodo ir a los baños públicos y ponerme como en equilibrio, parada, para atrás. Desde chica, cuando mi mamá me enseñó, lo encontré complicado. Los baños son cada vez más chicos, asquerosos. Entonces pensé en ese cono mágico, pero no voy a gastar plata en tener un pico de papel. Y un día estaba en la ducha y me dieron ganas de hacer pipí. Qué asco, pensé, pero filo. Y lo hice. ¡Y caché que eso me servía!

¿Y cómo pensaste que realmente podía funcionar? Yo lo probé y no es nada de fácil.
-Al principio me chorreaba, pero después me empezó a funcionar. A mí me han dicho que no resulta porque el chorrito sale disparado en varias direcciones. Pero cuando empiezas a observar tu chorrito, empiezas a controlarlo. Empiezas a cachar cuánta presión tienes que ejecutar, aprendes que al final tienes que echarte más adelante porque el chorrito tiene menos caída. Pero no es fácil, si lo logras eres seca y se te soluciona un gran problema.

Ya, explícame bien la técnica entonces.
-Primero, tienes que sacar confort y enrollarlo en una de tus manos. Después, debes enfrentar al WC y apoyar tu otra mano en la pared que está al frente tuyo, luego flectar un poco tu codo y dejar que tu cuerpo forme una diagonal. Por último, te pones de puntillas y sacas tu guatita para adelante. Entonces, dejas que tu chorrito caiga de una sola vez en línea recta, sin dudar y tranquila, y cuando se esté terminando tienes que echarte un poco más hacia adelante. Yo recomiendo practicar en la ducha, después en el baño de tu casa y después a los públicos, pa no pasar vergüenza.

«PIÑERA ES UNA MIERDA»

¿Cómo esto se convierte para ti en un proyecto artístico?
-Estaba cuestionándome el arte como solución a problemas reales de la sociedad. Además, mi trabajo en la U siempre se ha caracterizado por hacer partícipe al espectador. Yo sé que esto no se entiende rápidamente como arte, por eso tengo que decirlo, porque para mí sí lo es. Yo le puse “Campaña sanitaria femenina”, jajaja, pero es una intervención social, porque estoy apelando a modos de comportamiento. Creo que se torna arte en el minuto en que choca tanto. Es muy fácil descolocar a la gente en Santiago de Chile, y eso busca mi trabajo.

¿Qué respuestas has tenido cuando has mostrado este trabajo?
-La primera vez lo mostré en clases con Brugnoli y él estaba chocho, se cagó de la risa. Encontró que es violento sí. Y lo mostré también en una exposición en La Perrera. Los hombres se cagaban de la risa y las chiquillas, cuando lo logran, están contentas, pero está también lleno de minas muy conservadoras que no se atreven ni a probarlo.

¿Cuánto de feminismo hay en esto?
-Yo no me considero feminista. Yo busco la igualdad entre el hombre y la mujer y si parece feminista es porque la mujer siempre ha sido opacada y tiene muchos terrenos que conquistar todavía. Pero no tengo nada contra los hombres, no hago esto para burlarme, ni para ser mejor que ellos.

¿Votas?
-Sí.

¿Por quién?
-No sé. Me dan ganas de que todos votáramos nulo, pero no va a pasar. A MEO no le compro y creo que sería el colmo Karen Doggenweiler como primera dama. La vez pasada voté por la Bachelet, pero Frei… Piñera es una mierda y voy a votar para que no salga, así que yo cacho que voy a terminar votando por Frei, pero no es algo que me enorgullezca.