POR JORGE ROJAS G.

Si hay algo de lo que la gente no se cambia es de club deportivo. Pero Piñera parece no tenerlo claro. En julio de 2006, pese a tener un pasado como hincha de la UC, se convirtió en el accionista mayoritario de Blanco y Negro, la sociedad que es dueña de Colo Colo. Desde esa tribuna ha intentado agradar a los hinchas. Algunos dicen que lo hizo para hacer negocios; otros creen que esto es sólo para obtener rédito político y acercarse a las clases populares. “Un verdadero hincha no hace lo que éste hizo. Éste es un claro indicio de que Piñera es una persona en la que no se puede confiar”, se queja un periodista deportivo.
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En plena campaña presidencial, a fines del año 2005, Carlos Soto, presidente del Sindicato de Futbolistas Profesionales (Sifup), le pidió a Sebastián Piñera un minuto de confianza. El empresario era candidato a la presidencia y competía con Joaquín Lavín el paso a segunda vuelta. Estaban en la sede del sindicato junto a Lily Pérez y el senador Alberto Espina hablando del deporte, cuando Carlos Soto interrumpió al candidato de RN y le dijo que él nunca sería presidente de Chile si no le daba pan y circo al pueblo. “La derecha tiene el pan y el fútbol es el circo”, le dijo.

-A Piñera le conté que para conseguir el voto de los indecisos era necesario acercarse al fútbol, que si se compraba Colo Colo y traía a un jugador como Ronaldinho el hincha se iba a poner feliz y le iba a decir a su mujer, a sus hijos y a todos sus amigos que votaran por él en las elecciones –cuenta Carlos Soto.

Pero Piñera, está claro, no trajo a Ronaldinho a Colo Colo, pero un par de meses después de esa conversación, en marzo de 2006, debutó en Blanco y Negro con el 8% de las acciones del club, invirtiendo cerca de US$ 3 millones. En julio de ese mismo año metió un millón de dólares más y se convirtió en el accionista mayoritario al obtener el 13% de las acciones del equipo.

Piñera nunca ha reconocido públicamente que fue Carlos Soto el que le dio la idea de comprarse Colo Colo. Sólo se ha limitado a decir que junto a unos amigos pensaron en sacarlo de la quiebra y devolverle sus glorias y sus logros. También pensaron en que la meta era ganar la Copa Libertadores.
Durante el 2006 y el 2007 Colo Colo lo ganó todo: cuatro campeonatos seguidos y llegó a la final de la Copa Sudamericana en diciembre de 2006. Quienes asistían al estadio en ese momento recuerdan que en el Monumental Piñera era recibido con aplausos.

-Como a los dos años me encontré en un clásico de Colo Colo con la Universidad de Chile con Pedro Pablo Díaz, quien me dijo que Sebastián quería hablar conmigo. Subí y me dijo que había sido el único que le había dado en el blanco en referencia a los votos de los indecisos –cuenta Carlos Soto.

Manuel de Tizanos Pinto, corresponsal de Fox Sport en Chile y conductor del programa 110% de Radio Zero, tiene otra teoría para los aplausos.

-El hincha de Colo Colo no considera a Sebastián Piñera parte del equipo. Él es como una anécdota: va al estadio con el Negro Piñera y con la Belén Hidalgo, que muestra el poto desde Rapa Nui, saluda a la hinchada y la gente aplaude, pero es a la Belén a la que aplauden. El resto da un poco lo mismo.

La buena época de Piñera en Colo Colo duró hasta julio de 2008, cuando dijo que había ido a ver a “Los cuatro fantásticos”, denominación que se usó para la delantera compuesta por Macnelly Torres, Lucas Barrios, Daúd Gazale y Cristóbal Jorquera, y que en vez de eso había visto a “Los cuatro fantasmas”. Con eso mató a los hinchas.

-Si él pensó que esto servía para la política, le salió el tiro por la culata. Al decir lo de “Los cuatro fantasmas” se alejó del equipo y demostró que estaba allí por los votos; para acercarse al pueblo –cuenta Manuel de Tizanos.

CON COLO COLO EN LA BILLETERA

Antes de comprarse Colo Colo, Sebastián Piñera era un hincha fiel de la Universidad Católica. Iba al estadio en San Carlos a gritar los goles. Son varios los que critican y desconfían de esa doble militancia, porque si hay algo de lo que la gente no se cambia en la vida es de equipo de fútbol.

-A Sebastián Piñera lo conocí antes de Sifup porque varias veces me pegó gritos cuando él era senador y yo jugaba en la Católica. Él siempre iba a los entrenamientos acompañado de Ignacio Pérez Walker y al borde de la cancha me gritaban: “Sotito, juegue”. O a veces me lo topaba en el auto en plena calle y paraba para preguntarme: “¿Cómo está el equipo? ¿Cómo están para el partido del fin de semana?” Él era un cruzado de corazón -recuerda Soto.

Y agrega:

-Después se cambió de equipo y ahora está completamente vetado por los de la UC. Sebastián Piñera lleva a la Católica en el corazón y a Colo Colo en el bolsillo.

Patricio Walker, diputado de la DC e hincha de la Universidad Católica, coincide con ese veto de Piñera.

-Yo no celebraría jamás un gol de Colo Colo, pero Piñera lo hace. Por eso en la UC no lo consideramos un hincha. No tengo problemas en que sea dueño de Colo Colo, pero no puede celebrar los goles. Debería haber hecho como Marcelo Barticciotto que cuando jugaba por “la Cato” tenía la delicadeza de no celebrar los goles porque el tipo era colocolino -dice.

Si en la Católica ya no lo pescan, en Colo Colo hace rato que Piñera dejó de ser importante para la hinchada. Y ya son muchos los que aseguran que este no es un tema de doble militancia, sino que simplemente aseguran que el empresario está utilizando al equipo políticamente. Ni siquiera creen en que esto sea un negocio. Las cifras ayudan a entender esa posición. De las empresas que Piñera maneja, Colo Colo es la que menos dinero le reporta y en la que menos tiene invertido.

-Sebastián Piñera es hincha de la Universidad Católica y dueño de Colo Colo. Son dos condiciones distintas. Él se preocupa del equipo en función de propietario y por los réditos políticos que le da. Yo soy hincha de la Universidad de Chile, tengo 170 acciones de Azul Azul, pero jamás me compraría acciones de Colo Colo porque todo tiene un límite –cuenta el diputado DC Jorge Burgos.

El candidato presidencial del MAS, Alejandro Navarro, colocolino de corazón, concuerda con Jorge Burgos.

-Él es hincha de la Católica y le hincha los de abajo a Colo Colo. Es un hincha de última hora que tiene su corazón cruzado. Pero tratar de sacarle rédito político a Colo Colo es un error, porque él va al Monumental a gritar por Colo Colo cuando todos saben que San Carlos de Apoquindo es su tierra natal. Cuando le suban los bonos a la Católica seguramente volverá a ser de la Católica. A Colo Colo se lo lleva en el corazón y no en la billetera y a Piñera se le ve como un patrón de fundo que compró tierras que son del pueblo.

Para el periodista Manuel de Tizanos Pinto, el que Piñera esté en Colo Colo sólo refuerza la idea de que no hay que votar por él en las próximas presidenciales.

-Un verdadero hincha no hace lo que él hace. Éste es un claro indicio de que Piñera es una persona en la que no se puede confiar. ¿Cómo puede hacer esa brutalidad de alentar por plata a otro equipo?
Jorge Vergara, ex dirigente y asesor del club, cuando no era sociedad anónima, tiene una imagen para graficar al Piñera colocolino.

-A él lo único que le gusta de Colo Colo es aparecer como el personaje JR de la serie Dallas: arriba de un helicóptero viendo cómo se mueven los animales y los activos dándose vuelta.

EL “GOLPE” ALBO

Para tanto da el tema de Piñera en Colo Colo que incluso su llegada tiene algo de oscuro. La teoría la plantea el mismo Jorge Vergara, quien asegura que Colo Colo sufrió un 11 de septiembre, donde descabezaron a toda la directiva del club para ser tomado por los poderes fácticos. El que llevaba la batuta –dice- era Sebastián Piñera. Y los que movieron los hilos desde dentro fueron Raúl Labán, nieto de Antonio Labán que trabajó con Piñera en la presidencial; y Aníbal Silva, que integra los grupos Tantauco. Entre ellos -cuenta Vergara- hicieron quebrar a Colo Colo para después quedarse con él.

-Con Silva y Labán se reestructuró Colo Colo y en 1998 se hicieron nuevos contratos a los jugadores cuando no correspondía. Sólo lo hicieron para congraciarse y aumentaron la plantilla de 105 millones a 320 millones mensuales. Subieron en 200 millones por mes y en cuatro años gastaron $9.600 millones. Exactamente la cifra de la deuda de Colo Colo que dio paso a la quiebra –cuenta Vergara.

Con eso –continúa- descabezaron a la directiva del club. Pese a que tenían los bienes y los jugadores los dejaron con apenas dos representantes de los nueve que integran el directorio. Pero para ellos, los dos elegidos (Cristián Varela y Jorge Aguilar) son parte de Blanco y Negro.

-Si comparas la quiebra de Colo Colo y de la U. de Chile con la de la Unión Española, la de Rangers y la de Palestino, te das cuenta que en el resto de los clubes los directores siguieron participando. Gabriel Ruiz Tagle es el Caballo de Troya de Piñera, que es el autor de toda esta huevada. Este señor, que se cree demócrata dejó sin democracia a Colo Colo por 30 años. Además tiene a un ex coronel de Carabineros como jefe de seguridad que parlamenta con el Pancho Malo, el líder de la Garra Blanca. ¿Cómo Piñera puede decir que va a terminar con la delincuencia si en Colo Colo se pacta con los delincuentes? –reclama Vergara.