THE CLINIC
FOTO: ALEJANDRO OLIVARES
Tres semanas después de nuestra publicación sobre “el infierno de Ventanas” acerca de la grave contaminación que afecta a la bahía de Quintero, en la comuna de Puchuncaví, el alcalde de la localidad, Agustín Valencia, ordenó demoler nueve obras de la planta generadora Campiche de la empresa Aes Gener, la misma que en nuestro reportaje era acusada por la comunidad de edificar la central en una zona de restricción primaria. En una inspección realizada el 1 de septiembre, a raíz de una solicitud interpuesta por 4 organizaciones sociales de la zona, se descubrió que las obras sin permiso contemplaban losas, muros, fundaciones, una turbina a vapor, una estación a bombeo y otra destinada al tratamiento de riles. Se estima que la inversión del proyecto bordearía los 500 millones de dólares. La empresa, en tanto, asegura que la medida decretada por el municipio es ilegal. Ricardo Correa, presidente del consejo ecológico, entidad que encabezó la lucha en contra de la instalación de la generadora, aseguró que “ellos jamás imaginaron el alcance de nuestras acciones, de tanto tiempo y esfuerzos, pero tan llena de capacidades desde la sociedad civil y, además, sin padrinos políticos”. Si la empresa no demuele las edificaciones en un plazo de sesenta días funcionarios municipales se harán cargo de echar abajo las obras.