
POR RAFAEL GUMUCIO
Nos guste o no, es virtualmente imposible convencer a alguien que piensa distinto a ti a que piense como tú. Imposible no porque sus ideas sean más sólidas que la tuyas, sino porque en general lo que menos importa en las conversaciones políticas son las ideas. Esas cambian, no paran de cambiar, tal como los datos, las modas o las encuestas. Lo que permanece es la infancia agazapada en el adulto que habla. Es esa infancia la que interpreta los datos, las modas, las ideas. Las convicciones más férreas, las opiniones más contundentes, no son en el fondo más que chillidos de luz amarilla, puñados de tibieza, gestos y silencios que luego las lecturas, las militancias, los años y los hijos, o la casa, no hacen más que endurecer y condensar, que convertir en un verdadero núcleo generador en el mejor de los casos, o un triste tumor, en la mayor parte de los casos, que termina por matar cuando se esparce más allá del límite del pecho.
Nunca podré estar de acuerdo con Carlos Larraín -que me cae muy bien justamente porque sé eso de entrada- porque su madre y su padre le enseñaron una visión del mundo contraria a la mía. Una visión que aloja en la raíz misma de su pelo y no la de su pasajera ideología. Lo mismo me pasa con Evelyn Matthei o Pablo Longueira; puedo entenderme con ellos porque algo de su infancia se parece a la mía (el sentirse extranjero, el vivir en muchas partes, el tener padres que odian el clasismo), pero sé que nos separaremos al mencionar las otras partes de mi infancia que están en contradicción con la suya. Los uniformes, por ejemplo, que temo como a la peste desde que entraron a patadas a mi casa.
La cosas es por cierto más compleja, porque hay gente que lleva un niño de derecha pero se considera de izquierda (Stalin, por ejemplo) y gente de derecha que lleva en sí un niño libre y raro (Churchill). Hay otros que no han dejado de ser niños (Vasco Moulian o George Bush jr, por ejemplo) por lo que no se saben qué son. Las excepciones no hacen más que confirmar las reglas. La puerta giratoria de la justicia es así la representación simbólica del miedo al cuco. La idea de que hay delincuentes, nacidos como tales y gente inocente, condenada a serlo siempre, sólo se puede enseñar a los dos años. ¿Cómo no va a querer que todo el mundo esté preso el que fue golpeado sin piedad por su padre cada vez que no comía todo? La idea contraria, la que todos podemos ser criminales, la que en todo criminal también hay un hombre inocente, le costó a mi madre y a la parroquia de curas de izquierda que me hizo la primera comunión, años de esfuerzo y aprendizaje. Esa misma infancia de izquierda me ha dificultado para siempre la relación con el existo y ha lastrado mi vida laboral y sexual, pero sé que por más que renuncie a ella, es lo que soy y cuando peleo por el lucro en la educación, Fidel o la píldora del día después pesa más que cualquier dato, argumento o idea.
Nadie es completamente un niño de izquierda, ni completamente un niño de derecha, pero todas tenemos una base sobre la que vamos construyendo todos nuestras certezas momentáneas. Socialismo, liberalismo, mercado o Estado me guía como a cualquier otro el instinto más que la certeza. O más bien sé desconfiar de los que disimulan o desprecian esos instintos. Es ese instinto lo que siento falla en Sebastián Piñera Echeñique. El candidato de la alianza está peleado con su infancia. Sus tics, sus gestos, su incapacidad para decir lo que piensa sin un cúmulo de frases hechas, son síntoma de esa incomodidad esencial. Su mismo cambio de equipo de fútbol es todo un símbolo de este quiebre original. Cuando Piñera muestra con las manos el tamaño del candado que le va a poner a la puerta giratoria imposta una infancia de derecha, una lógica de padre castigador que nada tienen que ver con José Piñera Carvallo, ese señor excéntrico que no tenía ni una célula de derechista en todo su cuerpo. Tampoco tenía nada de derechista o convencional su madre, la señora Picha. Tan distinto al común de su clase social sus padres, que se separaron cuando nadie lo hacía. Separación de la que el candidato Piñera nunca habla porque es el candidato de los que se casan una vez y para toda la vida.
Es el fantasma de ese conflicto nunca mencionado el que atormenta su cuerpo y su dicción. Los otros candidatos se han construido una biografía en consonancia con su programa de gobierno. Compleja y múltiple en Marco, tradicional y presidencial en Frei, normal y clase media en Arrate. Piñera ni cuenta, ni parece dispuesto a asumir toda su verdad. Todo lo que dice suena falso porque se basa en esa infancia borroneada a la mala en el último minuto. En medio del escenario, la corbata chueca, la sonrisa helada, Sebastián Piñera, el segundo hijo de José Piñera Carvallo, es también el segundo Piñera Echeñique en ser candidato a presidente. El otro, José, perdió por decir exactamente, y sin disimulo ni tino, lo que pensaba y solamente lo que pensaba. Se ganó, eso sí, la adhesión de los que piensan como él, y el respeto de los que no. Su hermano Sebastián, en cambio, no sabe a qué padre hablarle, al viejo DC o al inventor del código laboral. No es un derechista típico, pero le falta también libertad para mandar a su sector a la cresta. No le importa el lujo ni el dinero pero acumula millones, nunca le gustó Pinochet pero sí casi todo lo que Pinochet hizo. No se atreve a defender a las ISAPRES, los bancos, o las clínicas privadas, pero sí se atreve a comprar acciones en ellas. No se cambia de la Católica al Colo-Colo, actitud despreciable pero humana (¿quién no se ha cambiado alguna vez de equipo en algo.) No, agrega al equipo de su infancia el de sus intereses de adulto. Viola justamente el sentido de ser hincha, la adhesión infantil a eso y no lo otro. Resultado: ninguna de las dos barras lo respeta.
Sebastián Piñera Echeñique no tiene más contradicciones, más trapos sucios, más incoherencias que los otros candidatos, sólo que la suyas parecen alojar al centro de su ser, en el corazón de ese cuerpo que no para de decirle a sus huesos y a su traje que quiere escapar de aquí lo más rápido que pueda.
Publicado el 11 de Octubre 2009 por Rafael Gumucio en la categoría Blog con las etiquetas candidatos, elección presidencial 2009, presidenciales, Rafael Gumucio, sebastián piñera. Tiene 91 comentarios.
Enviar por email |
![]() |
91 Comentarios
Piñera: El hombre que arrendó su infancia

Martita dijo hace 5 meses:
61Amigos, la infancia determina. Sino porqué el psicoanálisis es importante para sacar trancas? Creo que el candidato derechista debería haber pasado, hace rato, por el sillón de Freud. Se ve que está con muchas ganas de poder, de ese poder que otorga ser presidente de un país. Que ganas que no sea elegido, pues me servirá para observar a un individuo que refleja en su actitud corporal todas sus ansias de poder, que si perdiese, Dios nos libre de estar cerca de él. Si vemos a la Cecilia con los ojos morados al día siguiente de la elección, ya sabremos cómo ha reaccionado Sebastián. Mamáaaa, yo quiero ese juguete!, ese, el de la Presidencia de la República.Je!. Bien, Rafael, estupendo artículo.

spartako dijo hace 5 meses:
62chileno en chile.[58]¿¿porque se ataca solo a piñera ??,porque es el unico falso y mentiroso,cuentero ladron ,¡¡¡POR ESO¡¡¡

Eduardo Felipe dijo hace 5 meses:
63Una reflexión a lo que está pasando con el candidato de la derecha. Con el pasado de este Piñera, que ya todo Chile conoce; si los medios de comunicación fueran realmente consecuentes y se dedicaran a informar y a comentar exclusivamente la verdad. Este Piñera ya no sería candidato, sus logros son los despojos de sucias maniobras especulativas, donde los que perdieron desconocían la información que este individuo maneja. Hoy propone la unión legal de los homosexuales, porque tiene conocimiento que el voto de este grupo decide una elección estrecha, como la que se vaticina. Una maniobra, porque sabe que los talibanes de la udi lo harán abortar esta “idea”, pero los medios ya han repartido el concepto de la liberalidad del candidato y eso es el trasfondo de la propaganda. -”Piñera ama a los homosexuales-”. Otra movida de este farsante especulador Gumucio trata de hacernos creer que este farsante, fue un niño con carencias afectivas importantes que lo hacen ser un adulto sin convicciones claras. Error mayusculo es el niño “todo para mi” y me importa un carajo el cómo lo obtengo. La derecha lo tiene de candidato porque es el fiel reflejo de un depredador convulsivo, fuente de inspiración para los llamados “empresarios” que un su fuero interno sueñan con apropiarse del mercado, logrando el monopolio del rubro. Olvidando q

pp dijo hace 5 meses:
64Qué importa su pasada infancia!. Es su problema al fin. El de nosotros como sociedad es decidir si queremos a este personaje como Presidente, es si queremos que todo quede en manos de nuevo en manos de la derecha pinochetista? 17 años de Pinochet no fueron suficientes?.
Como dijo Arrate, Piñera es sinónimo de dictadura legal.

Rodrigo dijo hace 5 meses:
65Insisto, a este conchasdesumadre hay que hacerle un test sicologico, y nos vamos a encontrar con una caja de pandora, para que decir de MEO.

magaly dijo hace 5 meses:
66Ok, piraña tuvo una mala infancia y por no reconciliarse con ella será un pésimo presidente. Me gusta como escribes. Ahora,me sorprenden los que insisten en referirse a la alternancia de poder cada vez que se imaginan un nuevo triunfo de la consertación. Buscaron en el diccionario las palabras”alternancia” y “poder”? Le preguntaron a la profe de castellano el significado de la preposición “de”. Bueno, han conseguido pensar!! Sería mucho pedir pensar una vez más? Si la gente (para no decir el pueblo y sonar a demagogia) vota varias veces en el mismo grupo, eso es democracia. Lo que la mayoría decide mediante el voto. Es tan difícil de entender? La idea de la alternancia no puede sobreponerse a la de la democracia. Ej:el gobierno lo ha hecho bien y queremos más de lo mismo. Si.
Ej:el gobierno es bueno pero queremos cambiarlo por otro malo pues nos gusta muchísimo la gran idea de la alternancia. No.

cristian dijo hace 5 meses:
67piñera, frei, meo, arrate, da lo mismo en ningun caso la cosa cambiara mucho o mejor dicho cambiara tanto para que nada cambie, en este pias dos cosas vitales pa que cambie y se fortalezca la democraia de verdad, cambio constitucinal a la sistema binominal y modificacion de los mecanismo de representacion real, ahi se veran los gallos en la cancha…mientras tanto juguemos a la retorica de las palabras…gumucio es un compañero de que jamas a sentido con los ideales del pueblo es un niño burges que como el dice sobre la infancia…la suya es la misma de piñera, detesta a los pobres, le carga las expresiones populares y guachacas, su ADN es muy semilar entonces parta primero por miras tu triste niñez

felipe dijo hace 5 meses:
68votemos por este: http://www.youtube.com/watch?v=2J01YXIAYV4&feature=related

picoenelojo dijo hace 5 meses:
69Que derroche de creatividad lirica… que bombacho de inteligencia emocional… que sarcasmo mas elegante… que ironia mas bien construida…
Gumucio debe ser de los weones mas sobrevalorados en esta cagá de pais… Tartamudea hasta escribiendo… debe tartamudear hasta pegandose un polvo; tartamudea y se caga en plena calle… Que pelotuo mas redundante y falto de elocuencia… Trata de hilar ideas sociales y se queda en una mermelada de mierda inconsistente y aburridisima… porque el clinic no me contrata a mi???

picoenelojo dijo hace 5 meses:
70Estimado Remigio dime de que te jactas y te dire de que careces… El querer parecer un hilvanador de ideas medio comprensibles, lleno de lugares comunes, analizando a un candidato con subjetividades mediocres, creyendo que tu sensibilidad inoculante puede emocionar a alguien con dos dedos de frente es patetico… Todo lo que dices de Piñera es una constante matizada en el ser humano. Tu analisis es pobre y ridiculo; digno de un izquierdista ilustrado en el Icarito de Marx

pico pico dijo hace 5 meses:
71¿Como querí que te contraten si te pones picoenelojo de seudonimo? Hay que ser muy rehuevón

Feña dijo hace 5 meses:
72Gumucio:
Sigue…! Tus letras son el agrado de muchos .. que tratamos de darle la vuelta y entender un poco este pais a medias no? Con sus personajillos postulantes a presidente..
Sigue Gumucio!

Hikari dijo hace 5 meses:
74Me parece muy interesante este articulo, para poder recabar en la mente de un hombre, hay que investigar primero los factores de dicha mentalidad, despues de todo, nadie elige como vivir su infancia, eso lo dictamina el que este a cargo de nosotros. Yo tengo 16 años, y siento que recien puedo tomar las riendas de mi vida, pero todo concluye con lo que me dejaron mis padres y familia en la niñez, es como el punto de partida, pòr el cual nos guiamos en toda la adultez.

Victor Muñoz dijo hace 5 meses:
75No necesito a un santo en la presidencia, sino a alguien capáz; en el mundo de los negocios nadie podría decir, que no ha sacado ventaja alguna vez. Como decía Onassis, nadie puede tener tanto, siendo honesto. Quiero ver a Piñera en la moneda, y con toda seguridad lo hará muy bien.

ike dijo hace 4 meses:
76No estoy de acuerdo en estudiar la infancia de Piñera o de cualquier persona que aplauda o apoye una dictadura que asesinó, encarceló o relegó, en el mejor de los casos, a otros Chilenos, solo pienso que debemos mantener la DEMOCRACIA, que tanta sangre costó a los Chilenos.
IKe.

Juan dijo hace 4 meses:
77Puta que son cara de raja los hueones… alegan objetividad, imparcialidad… puta si vivimos bombardeados por medios de comunicacion de derecha y faranduleros… puta la huea dejen tener nuestro espacio, hasta eso quieren los hueones.
Y hay unos re hueones que pasan metidos en el sitio comentado puras mariconas, como ese D.Cabrera… harto amariconao pa escribir. Puta alegan tanto, intenten postear algun comentario en la caga de la tercera, si decis una huea en contra de la derecha no sale tu comentario… no aleguen tanto que aca es el unico lugar donde pueden tirar sus mierdas de derecha, bombas de humo y voladores de luces. Puta nos comemos todo el dia la mierda que dan los medios de comunicacion controlados por capitalistas de este pais, en donde no se puede alegar por eso y te censuran, y mas encima en el unico espacio que tenemos pa leer hueas mas coherentes salen estos fachos culiaos a huevear y los dejan opinar…
Bendiciones… MIS PELOTAS

Juan dijo hace 4 meses:
78Y Gumucio bueno tu articulo, me gusto.
Usas bien la literatura pa demostrar las incoherencias de ese pobre señor Piñera, y se siente que derrumbas esa seguridad que todo el mundo le ve porque tiene plata (asi funciona chile y no me vengan con hueas)… Lo desmarañas y parece un pobre hueon (que lo es) sin rumbo…
Que bueno esto de poder leerte, porque en verdad te escucho de repente en la radio en la mañana y no te entiendo ni una huea!! Puta si vay a trabajar en la radio habla mas lento po hueon.
Igual que al payaso de tu primo, el artishta shi shi que esta casao con la Karen Hueas (bruja) y que tiene un programa de MILICOS, en el canal estatal DE IZQUIERDA…
PUTA SI PIÑERA NO TIENE RUMBO QUE HUEA LE QUEDA AL RESTO EN TODO CASO.

Pancho! dijo hace 4 meses:
79Muy buen escrito, una idea formidable. Aun así siento que le puede haber sacado más provecho a esa misma lúcidez y extenderlo un poco más.
Saludos!!!

Contreras dijo hace 4 meses:
80Exelente artículo, cuando la literatura escarba en el subconciente siempre descubre cosas interesantes, si no pregúntemosle a Dostoievzki. Hay algunas frases e ideas discutibles pero en general es un acierto lo de las convicciones profundas. Para una persona, la infancia, no siendo determinante, es un factor de gran importancia a la hora de las definiciones claves, como credos, tendencias políticas, filosóficas, valóricas. Y Gumucio al escarbar de manera incisiva en esos tópicos logra un artículo de gran calibre, como casi simpre lo hace. Felicitaciones.

rene lillo dijo hace 4 meses:
81Rene Lillo.
Esta bien, robaron estos conchasumadres de la concertacion, pero los fachos robaron y mataron durante Pinocho, todas las cagas que hay ahora son producto del gobierno de Pinocho y no se pudieron cambiar por los 3/4 que piden ese tipo de ley.
Con Piñera sera pan para hoy y hambre para mañana.
Cuando en la historia de Chile un gobierno de derecha a ayudado a los pobres?
Saco weas ignorante lee un poco reconchatumadre

marilin dijo hace 4 meses:
82CHILE NO SE MERECE TENER UN PRESIDENTE LADRON Y CHILE NECESITA UN PRESIDENTE HONESTO Y ENTELIGENTE PARA QUE NUESTRO PAIS SEA RESPETADO INTERNACIONAL MENTE. PIñera ES LA VERGUENZA DE CHILE. UN CORRUPTO DE PIES A CABEZA. POR SUERTE HAY OCTROS CANDIDATOS DECENTES. SE RIA LA PEOR DESGRACIA. NONNNNNNNNNNNNNNN

Maritza dijo hace 4 meses:
83Me parece muy interesante la metafora de la “infancia”, aunque creo que es mucho mas profundo que eso, claramente el candidato es una bomba de contradicciones. Un pais que vota por un candidato asi, es un pais en el que no quiero vivir. si bien no comparto el dogma de derecha, hay politicos de derecha que claramente entienden lo suyo, y es una verguenza para la derecha tener un representante asi.

Gisela dijo hace 3 meses:
85Cero aporte el artículo. En vez de destruir dediquemonos a construir.
VIVA PIÑERA PRESIDENTE.
Siempre se intenta bajar al más fuerte, en que debe existir un débil que intenta convencer con bajos argumentos.

anti-gumucio dijo hace 3 meses:
86Hasta cuando señor gumucio!!!, ademas de periodista/escritor ahora se las va a dar de analista politico y psicologo¿?¿?
Por ud señor tuve que dejar de escuchar algunos programas de radio, hacerle el quite a algunas paginas del diario e inclusive dejar de ir a ciertos lugares antiguamente frecuentados por que vuestra sola presencia, prosa y/o sonido me causa …. si … ASCO!
Tome un consejo de un buen chileno que alguna vez iba en buen camino de ser algo como usted….. Mire el mundo con mas altura y verá que las arcoiris no solo traen ROJO
T.

Republica dijo hace 2 meses:
87lo que olvida la gran mayoria es que un presidente arrastra 4.500 cargos publicos y eso hace una diferencia muy grande a la hora de elegir pesidente, los cargos publicos mas relevantes seran ocupados por aquellos que conocemos por que no te saludan en la mañana si tienes el pelo oscuro y que te catalogan solo de 2 formas: “de familia” o “un roto de mierda”.

Cimero dijo hace 2 meses:
88Primera vez que estoy de acuerdo contigo Gumucio. La opcion politica de uno no es fruto del raciocio ni de la evaluacion de ..digamos…las ideas politicas. Es lisa y llanamente producto de como te criaron.

PIN8RECARGADO dijo hace 1 mes:
89RAFAEL GUMUCIO ESTE ES OTRO INTENTO PROPAGANDISTICO DE UDS LOS COMUNACHOS FANATICOS DE SIEMPRE —-BUSCANDO LOS MAS REBUSCADOS ARGUMENTOS PAR DECIR QUE PIÑERA ES UN SER HORROROSO VENIDO DE OTRO PLANETA A DESTRUIRNOS —————UN SER QUE CUYO UNICO OBJETIVO ES ROBAR AL PUEBLO COMPAÑEROOOOOOOO ——PARA DEJAR EN EL INCONCIENTE COLECTIVO DEL PUEBLO ESTE MENSAJE SUBLIMINAR UNA ESPECIE DE IMNOTISMO—-ESPERANDO QUE LA VIEJA DE POBLACION ACTUE COMO UN ROBOT EN LA PROXIMA ELECCION——-NADA DICES DE LOS LOGROS Y PROBLEMAS QUE A TENIDO QUE SORTEAR EN SU VIDA PIÑERA Y COMO CON PERSISTENCIA Y ESFUERZO A LOGRADO LO QUE SE A PROPUESTO—–ESTAMOS FRENTE A UN HOMBRE POCO COMUN —Y QUE VA A MEJORAR LA VIDA DE LOS CHILENOS ——CAGARON COMUNACHOS FLOJOS A CHUPAR PICO FACISTA

OLEA dijo hace 1 mes:
90Piñera: El hombre que arrendó su infancia
POR RAFAEL GUMUCIO
Nos guste o no, es virtualmente imposible convencer a alguien que piensa distinto a ti a que piense como tú. Imposible no porque sus ideas sean más sólidas que la tuyas, sino porque en general lo que menos importa en las conversaciones políticas son las ideas. Esas cambian, no paran de cambiar, tal como los datos, las modas o las encuestas. Lo que permanece es la infancia agazapada en el adulto que habla. Es esa infancia la que interpreta los datos, las modas, las ideas. Las convicciones más férreas, las opiniones más contundentes, no son en el fondo más que chillidos de luz amarilla, puñados de tibieza, gestos y silencios que luego las lecturas, las militancias, los años y los hijos, o la casa, no hacen más que endurecer y condensar, que convertir en un verdadero núcleo generador en el mejor de los casos, o un triste tumor, en la mayor parte de los casos, que termina por matar cuando se esparce más allá del límite del pecho.
Nunca podré estar de acuerdo con Carlos Larraín -que me cae muy bien justamente porque sé eso de entrada- porque su madre y su padre le enseñaron una visión del mundo contraria a la mía. Una visión que aloja en la raíz misma de su pelo y no la de su pasajera ideología. Lo mismo me pasa con Evelyn Matthei o Pablo Longueira; puedo entenderme con ellos porque algo de su infancia se parece a la mía (el sentirse extranjero, el vivir en muchas partes, el tener padres que odian el clasismo), pero sé que nos separaremos al mencionar las otras partes de mi infancia que están en contradicción con la suya. Los uniformes, por ejemplo, que temo como a la peste desde que entraron a patadas a mi casa.
La cosas es por cierto más compleja, porque hay gente que lleva un niño de derecha pero se considera de izquierda (Stalin, por ejemplo) y gente de derecha que lleva en sí un niño libre y raro (Churchill). Hay otros que no han dejado de ser niños (Vasco Moulian o George Bush jr, por ejemplo) por lo que no se saben qué son. Las excepciones no hacen más que confirmar las reglas. La puerta giratoria de la justicia es así la representación simbólica del miedo al cuco. La idea de que hay delincuentes, nacidos como tales y gente inocente, condenada a serlo siempre, sólo se puede enseñar a los dos años. ¿Cómo no va a querer que todo el mundo esté preso el que fue golpeado sin piedad por su padre cada vez que no comía todo? La idea contraria, la que todos podemos ser criminales, la que en todo criminal también hay un hombre inocente, le costó a mi madre y a la parroquia de curas de izquierda que me hizo la primera comunión, años de esfuerzo y aprendizaje. Esa misma infancia de izquierda me ha dificultado para siempre la relación con el existo y ha lastrado mi vida laboral y sexual, pero sé que por más que renuncie a ella, es lo que soy y cuando peleo por el lucro en la educación, Fidel o la píldora del día después pesa más que cualquier dato, argumento o idea.
Nadie es completamente un niño de izquierda, ni completamente un niño de derecha, pero todas tenemos una base sobre la que vamos construyendo todos nuestras certezas momentáneas. Socialismo, liberalismo, mercado o Estado me guía como a cualquier otro el instinto más que la certeza. O más bien sé desconfiar de los que disimulan o desprecian esos instintos. Es ese instinto lo que siento falla en Sebastián Piñera Echeñique. El candidato de la alianza está peleado con su infancia. Sus tics, sus gestos, su incapacidad para decir lo que piensa sin un cúmulo de frases hechas, son síntoma de esa incomodidad esencial. Su mismo cambio de equipo de fútbol es todo un símbolo de este quiebre original. Cuando Piñera muestra con las manos el tamaño del candado que le va a poner a la puerta giratoria imposta una infancia de derecha, una lógica de padre castigador que nada tienen que ver con José Piñera Carvallo, ese señor excéntrico que no tenía ni una célula de derechista en todo su cuerpo. Tampoco tenía nada de derechista o convencional su madre, la señora Picha. Tan distinto al común de su clase social sus padres, que se separaron cuando nadie lo hacía. Separación de la que el candidato Piñera nunca habla porque es el candidato de los que se casan una vez y para toda la vida.
Es el fantasma de ese conflicto nunca mencionado el que atormenta su cuerpo y su dicción. Los otros candidatos se han construido una biografía en consonancia con su programa de gobierno. Compleja y múltiple en Marco, tradicional y presidencial en Frei, normal y clase media en Arrate. Piñera ni cuenta, ni parece dispuesto a asumir toda su verdad. Todo lo que dice suena falso porque se basa en esa infancia borroneada a la mala en el último minuto. En medio del escenario, la corbata chueca, la sonrisa helada, Sebastián Piñera, el segundo hijo de José Piñera Carvallo, es también el segundo Piñera Echeñique en ser candidato a presidente. El otro, José, perdió por decir exactamente, y sin disimulo ni tino, lo que pensaba y solamente lo que pensaba. Se ganó, eso sí, la adhesión de los que piensan como él, y el respeto de los que no. Su hermano Sebastián, en cambio, no sabe a qué padre hablarle, al viejo DC o al inventor del código laboral. No es un derechista típico, pero le falta también libertad para mandar a su sector a la cresta. No le importa el lujo ni el dinero pero acumula millones, nunca le gustó Pinochet pero sí casi todo lo que Pinochet hizo. No se atreve a defender a las ISAPRES, los bancos, o las clínicas privadas, pero sí se atreve a comprar acciones en ellas. No se cambia de la Católica al Colo-Colo, actitud despreciable pero humana (¿quién no se ha cambiado alguna vez de equipo en algo.) No, agrega al equipo de su infancia el de sus intereses de adulto. Viola justamente el sentido de ser hincha, la adhesión infantil a eso y no lo otro. Resultado: ninguna de las dos barras lo respeta.
Sebastián Piñera Echeñique no tiene más contradicciones, más trapos sucios, más incoherencias que los otros candidatos, sólo que la suyas parecen alojar al centro de su ser, en el corazón de ese cuerpo que no para de decirle a sus huesos y a su traje que quiere escapar de aquí lo más rápido que pueda.
Enviar por EmailCompartir en FacebookTwitea esto!
F.: 633 9584 / 639 0264
theclinic@theclinic.cl
The Clinic es publicado por la Sociedad de Ediciones y Publicaciones Bobby S.A. Merced 280, Oficina 71, Santiago - Chile
Suscripción | Publicidad | Quienes Somos
Todos los derechos reservados ©THE CLINIC 2008
Alimentado por WordPress