THE CLINIC PRESS ON PRACTICE

Para estar a la altura de los noticieros navideños, que llenaron casi media hora con los múltiples incendios forestales que azotan la V Región, entregamos este práctico manual para enfrentarlos de manera efectiva y sobria. Amigos, recuerden que no necesitamos héroes y que lo mejor es actuar con criterio. En otro ámbito, si quieren postear comentarios descalificadores en el clásico tono bárbaro de quienes no tienen nada mejor que hacer que leer nuestro pasquín on line, aguántense hasta el próximo año, cuando vuelvan las noticias. Ahora vamos con el fuego:

Para evitar un incendio forestal es importante no realizar fogatas el el campo, evitar dejar vidrios que actúen como lupas y encender fósforos o cigarrillos

– Cuando el día es seco y con mucho viento, es preferible no hacer fogatas.
– Al hacer fogatas, selecciones un sitio abierto, retirado de árboles, troncos, ramas y pasto.
– Nunca se debe descuidar una fogata.
– Se debe evitar dejar basura en los campos, sobre todo botellas de vidrio y otros objetos que actúan como lupas ante los rayos del sol.
– Cuando se fuma en áreas arboladas cerciórese de apagar completamente los cerillos y colillas de cigarro.
– Si se va a quemar un pastizal, realícelo con ayuda de más personas.
– Solicite ayuda de técnicos forestales de la SEMARNAP.

Durante un incendio forestal.
– Si de pronto se percata que se encuentra en la dirección en la que avanza un incendio forestal debe localizar una vía de escape, de preferencia hacia los lados del frente principal del fuego o hacia alguna área amplia sin vegetación, tales como las parcelas de cultivo. La áreas quemadas con anterioridad suelen ser las zonas más seguras para resguardarse del fuego.
– Conserve la calma, analice la situación y solicite ayuda a las autoridades de inmediato.
– Si el fuego es pequeño, apáguelo con tierra o agua si le es posible, no lo alimente con hojas secas o ramas que puedan aumentarlo.
– Cubra su nariz y boca con un trapo de preferencia húmedo para evitar inhalar el humo.
– Si al circular por carreteras que cruzan áreas forestales el humo de un incendio dificulta la visibilidad, se recomienda disminuir la velocidad o detener la marcha y esperar a que el humo se disipe.

Después del incendio.
El trabajo de extinción de un incendio no es sencillo, se requiere de un gran equipo profesional y de voluntarios previamente preparados para lograrlo. Muchas veces el problema es que en cualquier momento, si no se controló adecuadamente o el viento actúa, el incendio puede resurgir nuevamente, con consecuencias mucho más graves.

Existen dos técnicas de extinción de un incendio forestal:
1. Con herramienta manual.
· Raspar en la zona incendiada de los troncos y si es necesario cortarlos.
· Para sofocar las brasas se puede utilizar tierra.
· Dispersar la materia orgánica encendida cercana a los troncos de los árboles, para evitar que el fuego ascienda a las copas.
· Desparramar los combustibles en el área del incendio, sobre todo donde existen altas acumulaciones.
· Revolver el musgo y materia orgánica con tierra.

2. Con herramienta y agua
· Deben trabajar conjuntamente dos hombres. Uno de ellos remueve los combustibles con herramientas manuales y el otro, simultáneamente, con mochilas aspersoras aplica agua sobre las brasas.
· Mezclar las brasas con la tierra al mismo tiempo se le aplica agua. Esto con el fin de asegurar que no queden ocultas sin ser apagadas.
· El jefe de la brigada debe indicar a su personal cómo hacer la extinción y qué herramientas utilizar para aprovechar al máximo el agua.

Si el incendio a alcanzado zonas de vivienda es necesario apretar cueva.