POR C. M. • FOTO: ALEJANDRO OLIVARES
Raúl Sohr acaba de publicar “Chao, petróleo”, donde repasa la historia y la importancia del petróleo y sus implicancias en el calentamiento global. Además, estuvo en la cumbre climática de Copenhague y nos cuenta qué se logró en ella y qué no.

En su libro usted explica que el petróleo se ha entendido como la sangre del planeta y, por otro lado, como el “excremento del diablo”.
-El concepto de equiparar el petróleo a la sangre se popularizó en la guerra de Irak. Muchos norteamericanos estimaron que era inaceptable intercambiar petróleo por sangre. Otro alcance es que en la 1ª y 2ª GM el petróleo fue decisivo, y cortarlo equivalía a cortarle la yugular a una nación. Se refiere a lo vital que es la sangre para la existencia. “Excremento del diablo”, en tanto, es una expresión de Pérez Alfonso, de Venezuela, uno de los fundadores de la Opep, que estimaba que el petróleo puede ser una maldición si no sabe usarse.

¿Por qué?
-Muchos de los países productores de petróleo han quedado en el completo subdesarrollo por culpa de éste, como Venezuela y los Emiratos Árabes. El petróleo es tan rentable que no se desarrolla ninguna otra actividad. Además, los países que lo tienen se transforman en presa para las potencias.

FRANKENSTEIN

Usted dice también que el petróleo sumado al poder político crea muchísimo poder.
-El petróleo solo no es poder, porque se necesita de un Estado potente. Si tienes poder político más petróleo, tienes una situación de ventaja a nivel internacional. El libro desarrolla la tesis de que el petróleo emerge en el mundo a comienzos del siglo XX y coincide con el auge de EE.UU. Pasa a ser un elemento determinante de la hegemonía que logra ejercer, especialmente durante la segunda mitad del siglo XX. Hasta la 2ª GM fue el principal productor de petróleo del mundo. Texas es un productor enorme, también tiene reservas en el golfo de México y Alaska.

¿Y por qué ha insistido tanto en apoderarse del petróleo que hay en Irak, entonces?
-Los norteamericanos utilizaron el petróleo como si no hubiera mañana, es una sociedad construida a base de petróleo infinito. Pero tempranamente se empezó a ver que estaba llegando al punto más alto de su producción y a partir de eso, comenzó a descender. Así que depende de la importación de petróleo para satisfacer su demanda, no es autónomo.

¿Hay algún otro conflicto en que hoy esté metido EE.UU. que tenga que ver con el petróleo?
-Toda esta crisis que se está generando con Yemen. Yemen está en la provincia arábica y puede ser un factor de desestabilización de ese sector petrolero.

¿Qué rol juega el islamismo en este panorana?
-Ha habido dos corrientes en Oriente: una nacionalista laica, que está representada por Saddam Hussein y Gadafi. Estos nacionalistas seculares, de centro izquierda, han sido considerados por Occidente como el enemigo principal, porque son los partidarios de las nacionalizaciones de las empresas petroleras y de una posición anti imperialista. La manera de combatirlos ha sido reforzando a la otra corriente: los sectores islamistas y muchas veces fundamentalistas.

Pero les salió el tiro por la culata…
-Han construido una suerte de Frankenstein.

¿Qué rol juega Venezuela?
-Tiene una larga tradición de lucha por el control de su petróleo, contribuyó a crear la Opep y siempre ha tenido una posición de defensa de sus recursos, al igual que México. El problema fue un malgasto impresentable de sus recursos. Bueno, Chávez plantea que los recursos del petróleo hoy deben llegar a toda la nación. Hoy, la mayoría de las empresas petroleras son estatales, salvo EEUU, que tiene empresas privadas que normalmente operan en armonía con su gobierno.

¿Qué alcance tiene el petróleo en el calentamiento global?
-Es determinante. Hay dos elementos claves: la quema de hidrocarburos y la deforestación. El carbón y el petróleo son los principales productores de CO2.

En el libro menciona a Philip A. Cooney, que fue jefe del Consejo Medioambiental de la Casa Blanca, durante el gobierno de Bush, y antes había sido jefe del equipo de lobbystas de los intereses petroleros.
-Lo pillaron porque alteró unos documentos científicos sobre el cambio climático, y él era abogado. Fue limando el documento, restándole importancia, y cuando los científicos que lo habían elaborado lo vieron, lo descubrieron. La familia Bush está muy ligada a la industria petrolera, son tejanos. Condoleezza Rice también, el mismo Cheney. Era el gato al cuidado de la carnicería.

¿Por eso EE.UU. no ratificó el protocolo de Kioto?
-Ellos emiten el 20% de todos los gases de invernadero del mundo, porque tienen una industria automotriz inmensa. Para ellos, reducir las emisiones tiene costos muy altos, tendrían que cambiar su forma dispendiosa de vida. Y hay intereses creados descomunales, que tratan de impedir que esto pase.

¿Qué se esperaba de la cumbre de Copenhague y qué se obtuvo?
-Se esperaba que se fijaran algunos objetivos de limitación de emisión de gases de efecto invernadero y que estos fueran obligatorios y verificables. No se consiguió eso y en ese sentido esto es un fracaso.

¿Y de quién es la culpa?
-EEUU dice que ellos están dispuestos a hacer reducciones, siempre que China las haga. Y China dice que ellos recién vienen llegando al desarrollo y que no se les pueden exigir responsabilidades que no les corresponden. Obama tiene sensibilidad ecológica, pero tiene un Congreso y una situación interna muy complicada. Los europeos hicieron sus tareas y propusieron reducciones importantes.

CAPITÁN PLANETA

En un capítulo del libro habla de las energías renovables. ¿Qué piensa de Hidroaysén?
-La energía hidroeléctrica es buena, renovable y limpia. El problema de Hidroaysén es el tendido eléctrico, que va a destruir una franja enorme de territorio, mucho bosque nativo. Hay otras alternativas, como el potencial geotérmico, eólico y solar, que nos hacen poder prescindir de Hidroaysén y ni siquiera pensar en una central nuclear.

¿Qué piensa del rol jugado por Lagos como Capitán Planeta?
-Se puso muy al día en el tema, su rol es muy positivo e influyó de manera importante en la promesa que hizo Chile en Copenhague de reducir en 20% sus emisiones. Eso fue notable y sorprendió gratamente. Lagos y el gobierno realmente se pusieron las pilas.

¿Esa promesa ya está firmada o si gana la derecha puede irse a la mierda?
-Todavía es una declaración reversible.