Un día antes de que el gobierno despachara para la casa a José Miguel Stegmeier, gobernador del Bio Bio durante 72 horas, por estar vinculado a la red de protección y blanqueo de dinero de Paul Schaefer y Colonia Dignidad, el diario La Tribuna de Los Angeles se mandó esta entusiasta bienvenida a la nueva autoridad, done resaltó sus virtudes y omitió el pequeño detalle que lo convirtió en el primer funcionario del Cambio en recibir el sobre azul:

“No fue fácil, pero llegó el momento. No se podía dilatar más, porque el ambiente se estaba enrareciendo porque no llegaba ese oportuno nombramiento, tan relevante como este, de la primera autoridad política de la provincia, era parte de hacer bien las cosas, que ha comprometido el Presidente de la República, Sebastián Piñera. Es cierto que no es una situación aislada. Medio centenar de nombres se dieron a conocer en la tarde del martes. Por lo tanto, no era una dificultad solamente de esta zona.
Es acertada la decisión, a juzgar por los ecos que ha tenido, incluso en la actual oposición política, ya que se trata de una personalidad ampliamente reconocida en esta provincia. El empresario agrícola y dirigente gremial del rubro José Miguel Stegmeier Schmidlin viene a ocupar este cargo, como un verdadero desafío a su vida, saltando de esos ámbitos en que estaba muy bien posicionado –el sector privado empresarial y la defensa gremial- hacia una acción decididamente política, en el mejor sentido de la palabra, en cuanto a buscar un buen gobierno, con muchos anhelos y también dentro de lo posible, para alcanzar el bien común y el desarrollo integral que beneficie a la mayoría de los ciudadanos de Bío Bío.
Lo recordamos alzando la voz ante autoridades de Gobierno, al pronunciar discursos de defensa de la agricultura local, en sucesivas inauguraciones de ferias exposiciones de Socabío. En tres períodos ha sido elegido por sus pares para representar, en el máximo cargo, a la Sociedad Agrícola de Bío Bío y justamente este nombramiento lo encuentra siendo presidente. No es lo único que ha hecho en el ámbito gremial. Gracias a su participación activa y perseverante en Socabío y el Consorcio Agrícola del Sur CAS, llegó a ser elegido como el primer vicepresidente de la Sociedad Nacional de Agricultura SNA, posición elevada que aún ocupa y que le ha brindado una excelente posición para seguir defendiendo al agro. Lo vemos hablando fuerte y claro en problemas puntuales y en crisis sostenidas en materias relativas a la leche, la remolacha y los cultivos tradicionales, entre otros.
En lo político, no se mezcló en una gestión partidista activa, aunque se le visualiza cercano a la UDI. Ahora, cambia el signo, desde una acción gremial ante el Gobierno de la Concertación, no pocas veces en oposición; hacia una acción desde el oficialismo, con tinte más político. Podrá señalarse que no es un “político profesional”, sin embargo, eso no implica que no sabrá afrontar los problemas de esta zona, que no son pocos, con un ánimo de transformarlos en desafíos. Ya ha demostrado capacidad suficiente en su quehacer empresarial.
Lo recordamos hablando en el Liceo Agrícola El Huertón, en el cierre del programa municipal “Los Ángeles 2007”, que en 1997 visualizó el futuro de esta zona con un horizonte de una década. También rememoramos aquella visita a su fundo, efectuada a mediados de la década por el ministro de Agricultura Jaime Campos. Presentó al secretario de Estado un cultivo experimental, la achicoria, apetecida en Europa. Podía ser una posibilidad efectiva de transformación de un cultivo tradicional, como la remolacha. Poco después, inversionistas belgas instalan la planta procesadora cerca de Chillán y hoy, la achicoria, la misma que Stegmeier presentó al ministro y a otros agricultores. Por otra parte, junto a Jorge Guzmán y Juan Pablo Aruta, se atrevió con un emprendimiento notable, con una megalechería cerca de Los Ángeles.
No hay que temer nada de que la Gobernación vaya a ser conducida con una línea empresarial. Por recordar a alguien cercano, el ex gobernador Juan Carlos Coronata provenía también del agro. No hay que satanizar esto, como si hubiera contraposiciones irreconciliables. Por el contrario, hay signos alentadores, como saber que un empresario es exitoso, siempre que realice una gestión eficiente, eficaz y oportuna, que considere el entorno y muchos factores, incluyendo el riesgo de todo negocio. Si no, no habría empresarios ni empresas. Eso augura que, con un sello particular, pudiera afrontar este desafío con singular éxito.
Le deseamos lo mejor, sabiendo que tiene capacidad de gestión y conocimiento de realidades locales. No es lo mismo que una empresa propia o una representación gremial, pero ambas le ayudarán a enfocar esta ardua tarea, en favor de una provincia que necesita fortalecer sus potencialidades a un nivel de excelencia. Más aún si le dedica todo su tiempo a esto, como lo afirmó en sus primeras palabras a la prensa”.