FOTO: ALEJANDRO OLIVARES
Hace un mes y medio que están metiendo boche. Se han tomado la Junaeb, han hecho marchas y los han desalojado silenciosamente de sus tomas. Están de vuelta no sólo en las calles, sino también a través de Twitter, Facebook y algunos blogs. Son la nueva camada de estudiantes “recargados”, críticos a la Revolución Pingüina de 2006, y dispuestos a movilizar todas sus huestes durante este año. Ya anunciaron un gran paro masivo para el 18 de este mes.


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La semana pasada los estudiantes secundarios no sólo se movilizaron para dar a conocer sus nuevas demandas. También vieron películas. La actividad fue parte de la ocupación cultural del Liceo Confederación Suiza y entre los filmes seleccionados estaba “Actores Secundarios”, el documental que pasa revista a la resistencia estudiantil en tiempos de dictadura. Pese a los años, las imágenes no les resultaron tan añejas: jóvenes encapuchados en los techos de los colegios alegando por el pase escolar, la municipalización y la educación gratuita y de calidad. Demandas que, a juicio de los actuales estudiantes, continúan inalterables. De ahí que al momento de ver la película haya operado en sus corazones la dialéctica más elemental. “La historia se repite y por eso la lucha debe continuar”, afirma Daniel Contreras, secretario general del Liceo Confederación Suiza.

Premisa que promete levantar al movimiento, aletargado durante un par de años y, de paso, aguarle la fiesta a Joaquín Lavín, ministro que encabeza el ranking de popularidad del actual gobierno. Una tarea que comenzó hace un mes y medio y que llevó a un grupo de escolares a tomarse la sede de la Junaeb para exigir la restitución de los pases extraviados por sus compañeros.

-Se vienen movilizaciones más potentes, es el orden lógico, los estudiantes nos sentimos abandonados por los gobiernos de la Concertación y la derecha, porque no han hecho un cambio radical al sistema educativo -alega Gabriel Iturra, presidente del Centro de Estudiantes del Liceo Amunátegui.

A diferencia de otros años, esta vez los secundarios atacan en dos frentes. Uno es la ACES (Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios), que agrupa a cerca de 80 liceos a lo largo del país, encabezados por el Liceo Confederación Suiza y Amunátegui, y la AES (Asamblea de Estudiantes Secundarios) que reúne a cerca de 15 establecimientos de Santiago, entre ellos los denominados emblemáticos, como el Liceo de Aplicación, Instituto Nacional y el Carmela Carvajal.

Ambos grupos coinciden en una reforma completa a la jornada escolar completa, modificación a la Prueba de Selección Universitaria (PSU), cese del cobro en el pase escolar y defensa irrestricta de una educación laica y gratuita. Los matices, en rigor, van por el lado de la representación y los plazos para alcanzar los objetivos. Mientras la ACES da cabida a los colectivos estudiantiles, la AES sólo se identifica con aquellos liceos que cuentan con Centros de Alumnos establecidos. Diferencias que, aseguran ambas partes, pueden soslayarse con el correr de los días. Ninguna de las agrupaciones se niega a conformar un frente único y complementar sus petitorios de demandas. Mientras, la Aces es quien lleva la batuta en las movilizaciones y acaba de convocar a un paro nacional para este miércoles (ayer). Si ambas agrupaciones logran un acuerdo, el próximo 18 de agosto realizarán en conjunto un segundo paro nacional. Los Pingüinos prometen una revolución 2.0.

“NO NOS VENDEMOS”

Si hay algo que tiene claro el movimiento estudiantil actual es que no van a cometer los mismos errores de los dirigentes que encabezaron la revolución pingüina el año 2006. A juicio de los “neo pingüinos” los antiguos dirigentes “se vendieron”.

-Ellos no se preocuparon de la voz de los estudiantes secundarios, sino que respondieron a las demandas de sus propios partidos. En el 2006, con la palestra que consiguieron, se pudieron haber conseguido cambios mucho más importantes pero se vendieron. Esa es la verdad- alega Diego Aedo, vocero del Liceo Confederación Suiza.

Los dardos apuntan básicamente a César Valenzuela, ex alumno del mismo establecimiento que encabezó las movilizaciones el año 2006 y que ahora figura como flamante presidente de la Juventud Socialista.

-Es una lástima ver a gente que en su momento seguimos pero que de repente se dan vuelta la chaqueta por plata. No estamos ni ahí con vender el movimiento estudiantil como se hizo años atrás- agrega Aedo.
Gabriel Iturra, vocero de la Aces y presidente del Centro de Estudiantes del Liceo Amunátegui, dice que no cuentan con ningún apoyo partidario y que todas las actividades que realizan son autofinanciadas.

-Eso es lo que no entienden. Nosotros somos estudiantes críticos y tenemos la capacidad de organizarnos. El trabajo es duro y no tenemos financiamiento de nadie. Ni siquiera tenemos los contactos. De hecho hacemos colectas en las micros para financiar los pasajes de los dirigentes que se movilizan a otras regiones. Lo mismo hacemos para recaudar dinero para llamadas de teléfonos y panfletos -cuenta Iturra, a quien se lo identificó en un comienzo como militante comunista.

A falta de recursos los muchachos se las han arreglado con lo que tienen más a mano: Internet. Ambas agrupaciones reconocen que Facebook, Twitter y los Blogs han sido herramientas indispensables para difundir sus actividades. La Aces tiene un Faceboock que, pese a ser inaugurado hace apenas tres meses, ya tiene a más de 2 mil amigos. Es precisamente a través de este medio que los dirigentes transmiten a las bases las resoluciones de las asambleas. Y, desde luego, también los lugares de convocatorias para las distintas movilizaciones.

-En el fondo sirve para hacer propaganda y dar cuenta de los liceos que se van sumando a la causa -cuenta Victoria Cárdenas, presidenta del Centro de Estudiantes del Confederación Suiza.

También twitter ha tenido un rol importante en la coordinación de actividades. Isaac Gajardo, presidente del Centro de Estudiantes del Liceo de Aplicación, utiliza la herramienta a diario.

-A través de una citación que hice en Twitter, llegaron a la AES siete colegios de Puente Alto -cuenta.
Gajardo también usa su blog, “Eso opino”, donde ha emplazado al alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett, luego que éste amenazara a los estudiantes del Instituto Nacional con expulsarlos si hacen tomas.

-La estrategia comunicacional funcionó porque la columna fue mencionada en El Mostrador y Quinto Poder -asegura.

Los estudiantes critican al alcalde de Santiago. Alegan que ha autorizado el desalojo de los establecimientos sin preocuparse de la integridad física de los alumnos. En el Amunátegui, cuenta Gabriel Iturra, un carabinero le fracturó la mano de un lumazo a un estudiante durante un desalojo.

-La política de Zalaquett se ha traducido en patrullajes constantes afuera de los establecimientos educacionales. De hecho, afuera del Instituto Nacional hay una patrulla de punto fijo toda la noche. Es una actitud que molesta y va presionando. Lo único que hacen estas amenazas es que más cabros sigan abriendo los ojos -agrega Iturra.

El desalojo del liceo Confederación Suiza el lunes pasado también fue similar. Victoria Cárdenas asegura que los carabineros “agarraban a las niñas del pelo”. Imagen ya vista en los noticieros en la antigua revolución pingüina. La dirigenta dice que pese a la violencia no van a ceder en sus demandas.

-Aunque nos saquen la mugre y nos echen una y mil veces, vamos a seguir protestando porque estamos convencidos de lo que queremos -alega Cárdenas.

Producto de estos acontecimientos, los estudiantes han decidido realizar tomas fantasmas. La modalidad consiste en que, pocos minutos antes del desalojo, los estudiantes hacen abandono pacífico del establecimiento y cuando llega Carabineros no encuentran a nadie. Zalaquett les respondió a través de la prensa: “Que den la cara, esa no es la juventud que queremos”, dijo.