Foto: Daniela García

Para los trabajadores del Hogar de Cristo existe un dilema difícil de digerir que la presidenta del sindicato, Adela Alvarado, explica en pocas palabras. “Siendo el hogar de Cristo una institución solidaria con la gente en riesgo social, no lo sea con sus propios trabajadores”.

Está espina llevó a los empleados del hogar de acogida fundado por el Padre Alberto Hurtado a tomar una drástica medida: la asamblea sindical decidió el miércoles lanzar un ultimatum a los administradores de la fundación para que atienda un pliego petitorio o de lo contrario enrtarán en huelga el viernes 9 de junio.

Una de las principales demandas del sindicato radica en un aumento salarial, algo que hasta este momento sólo se produce en base al IPC. Pero las exigencias van más allá del tema económico. Los trabajadores denuncian condiciones laborales de riesgo en las cuales no tienen ningún tipo de protección.

“Los trabajadores del hogar tenemos que tratar con personas que están en riesgo social y hay ocasiones en que tratamos con personas agresivas. Hay trabajadores que han sido golpeados ejerciendo su labor, y el Hogar de Cristo no les ha entregado ninguna ayuda, ni médica ni legal”, explica su presidenta.

El sindicato presentó un proyecto destinado a mejorar la seguridad laboral e implementar mecanismos de reparación ante posibles agresiones. Esta iniciativa consistía en poner a cargo a profesionales que puedan acompañar al trabajador cuando sea agredido.

Este también contemplaba asistencia médica para un trabajador golpeado, algo que no sucede en este momento, como explica la presidenta del sindicato: “si un adulto mayor o un niño golpea al trabajador, la ACHS (Asociación Chilena de seguridad) no lo acepta como un accidente de trabajo”.

Ante esta falta de protección, los trabajadores acusan que tampoco tienen forma de reclamar. Alvarado asegura que se han efectuado prácticas anti sindicales y que si un trabajador reclama “lo despiden por necesidad de la empresa”.

Dueños de Hogar

Frente al conflicto que se está desarrollando con los trabajadores, una opinión importante sería la del Capellán del Hogar de Cristo, el padre Agustín Moreira. Los dirigentes del sindicato reclaman que “el Padre Moreira no conversa con los trabajadores. Solamente se dedica a escuchar a la gerencia.

En una ocasión le dijo a un dirigente que si íbamos a paro teníamos que atenernos a las consecuencias”, señala Alvarado. Toma impulso y sigue. “Cuando estaba Benito Baranda el trato con los trabajadores habría sido mejor. Benito ya nos habría llamado a terreno preguntándonos ¿qué pasa?”.

The Clinic Online habló con comunicaciones del Hogar de Cristo para obtener una versión oficial sobre la huelga que se está gestando. “En este momento hay un proceso de negociación colectiva que está siguiendo su curso normal”, explicaron.

Con respecto a la propuesta sindical que la fundación habría rechazado, la institución tiene una versión diferente: “el sindicato votó en contra de la propuesta que les hizo el hogar”.

En el Hogar de Cristo recalcan que “todavía” no se ha declarado una huelga. La negociación colectiva que se desarrolle durante estos días será clave para determinar si el Hogar va a una huelga que involucra a 434 trabajadores sindicalizados.

Estos conflictos laborales se desarrollan en medio de la campaña que el Hogar de Cristo lanzó el viernes pasado con el objetivo de inscribir 50.000 nuevos socios. “Como país tenemos el desafío de proteger y promover los derechos de las personas más vulnerables; ellos se merecen una mejor vida por derecho, por justicia y no por caridad”, dijo en esa ocasión el capellán Agustín Moreira.