La brasileña Rosinery Mello do Nascimento, de 45 años y quien en 1989 se tornó célebre por arrojar una bengala luminosa durante un partido entre Brasil y Chile por las eliminatorias mundialistas para Italia-1990, murió tras sufrir un aneurisma cerebral.

La bengala luminosa que Rosinery (que entonces tenía 24 años) lanzó a la cancha del estadio Maracaná dio origen a un espectacular escándalo que terminó con la selección chilena excluida sumariamente de las Copas del Mundo de 1990 y 1994 y con el arquero Roberto Rojas inhabilitado para volver a practicar fútbol.

Aprovechando la confusión por el estallido de la bengala en la cancha, Rojas se produjo un corte en un arco superciliar y los chilenos argumentaron que la lesión había sido provocada por el proyectil. El equipo andino se retiró a los vestuarios y el árbitro argentino Juan Lusteau decretó el fin del partido a los 24 minutos del segundo tiempo.

Imágenes de TV, sin embargo, desenmascararon la farsa apenas horas después del partido. Rojas, el entrenador Osvaldo Aravena y el médico Daniel Rodríguez fueron alejados de por vida del fútbol, aunque Rojas fue amnistiado en 2001.

El capitán Fernando Astengo sufrió sanción de cuatro años por retirar el equipo de la cancha, y la Federación chilena quedó imposibilitada de disputar las eliminatorias mundialistas para Estados Unidos-1994..

Después del episodio, Rosinery se convirtió instantáneamente en una estrella en Brasil, llamada ‘la Cohetera del Maracaná’ y llegó a ser tapa de la revista playboy.

De acuerdo con sus familiares, Rosinery sufrió un aneurisma el sábado y llegó a ser hospitalizada, pero los médicos anunciaron su muerte cerebral.