Su mejor amigo le dice Camaleón porque según él tiene cara de reptil, sobrenombre que le calza perfecto a su trabajo: así mismo es su música, cambiante, diversa, mutante entre estilos. De sopetón, sin preguntarle, abre la conversación diciendo que sufre de composición-musical-excesiva. Esta avalancha de letras ajándose en cuadernos, servilletas, archivos de computador y soportes varios, lo llevó casi por inercia a montar su propia banda para darle ritmo a la prosa. “Hago muchas canciones y no sé qué hacer con ellas, Camaleón de Pantano es algo alternativo donde logro darme los gustos que yo quiera, sin depender de la opinión de los demás, dice Barros.

Todo su trabajo lo edita en la casa que comparte con dos compañeros que le ayudan a realizar sus discos y el diseño de sus portadas. Los tres también son los responsables del proyecto discográfico Registro móvil, un trabajo independiente que busca ayudar a bandas chilenas a grabar sus discos. “El proyecto Registro móvil nace porque los tres amamos la música, emprendimos un proyecto conjuntos donde albergamos bandas chilenas emergentes, ahora nos han salido varias propuestas de bandas que le gustaría trabajar con nosotros. Se está moviendo, nos potenciamos mutuamente, Camaleón de Pantano ayuda a registro móvil y viceversa”.

Con su música, Camaleón de Pantano busca explorar nuevos sonidos y atreverse a mezclar todo tipo de artes, desde la poesía hasta el teatro. Además, cuenta Barros, con la banda logra alejarse un poco de lo que es ser un producto envasado de las grandes disqueras, lo que le permite tener mayor libertad. “Hay algunos que no se arriesgan a hacer cosas muy monótonas porque piensan que no es pop y hay otros que nos hacen cosas poperas porque es comercial, trato de no pensar mucho en eso y sólo dejarme llevar por la música”.

Con dos discos bajo el brazo -Homónimo y Fin del mundo- Camaleón ha pasado desde un trabajo un poco disperso a un disco con una sola línea, claro en sus ideas. “Quise hacer un disco de Camaleón de Pantano en donde la temática fuera una sola, a diferencia del primer disco que hablaba de una cantidad diversa de ideas. Me senté a escribir y empecé a trabajar en eso”.

La fijación por hacer un álbum que hablara del fin del mundo surgió por una fuerte admiración por Jesús y también para lanzarle algunos dardos a la iglesia. “Tengo un rollo con Jesús. Lo idolatro mucho, pero no en la volá religiosa, me carga esa volá, mucha gente tiende a encapsularte de esa forma. A Jesús lo veo como un revolucionario, una persona que llego a este mundo a decir cosas que ponían en riesgo su vida. Nadie se iba a arriesgar a hacer eso, sólo un artista, el primer artista para mí”.

Todos estos ideales lo llevaron el año pasado a presentarse en la “Jorge Peña” con una túnica simbolizando a un profeta del rock en el lanzamiento de su último disco. “Sí, esa túnica la mande a hacer para lanzar el disco Fin del mundo, ahora me mandé a hacer otra que es más precisa”.

Mientras Camaleón de Pantano espera que los últimos arreglos de su disco estén listos lanzó su primer video Clip “Sobreviviente”, un tema basado en un poema del poeta brasileño Carlos Drummonds que muestra una ciudad devastada por el final de los días y a un solo hombre en la tierra, la inspiración de mezclar poesía más música se dio por un intento de buscar algo nuevo basándose en lo que está haciendo el grupo Gorillaz.

La creación de este fraseo del sobreviviente fue un intento de buscar algo nuevo (quizás no lo logré) basándome en lo que hacía Gorillaz, me gusta mucho lo que hace Demon Albarn de The Blur.

La letra salió de la nada, pesqué un libro de poemas y elegí el de Carlos Drummond. Intenté calzar las rimas encima de la base y se logró lo que escuchas. Para descubrir cosas o hacer algo nuevo hay que arriesgarse y no pensarla tanto”.