10 de junio de 2011, 08.45 horas. La ex ministra de Vivienda, Magdalena Matte, esposa del senador Hernán Larraín y madre de uno de los principales asesores del presidente Piñera, Hernán Larraín Matte, ingresa a las dependencias del Ministerio Público Centro Norte para declarar como imputada en el primer escándalo político y financiero de la nueva forma de gobernar: el caso Kodama.

Magdalena Matte se sienta y espera el interrogatorio junto a su abogado defensor Juan Domingo Acosta.

Al frente están el fiscal José Morales, sus abogados asesores Karin Naranjo, Francisco Ledesma, Fernando Londoño y el teniente del OS-9 de Carabineros, César Figueroa.

Estos últimos, antes de llegar ahí, habían realizado -desde mediados de abril- varios interrogatorios a otros ex funcionarios del MINVU, cuyos testimonios les habían permitido armarse una convicción que buscaban acreditar: que la ingeniera civil, en su calidad de jefa de la secretaría de Estado, actuó con “negligencia inexcusable” al firmar un decreto que autorizaba el pago de 17 mil millones de pesos a la constructora Kodama, hecho que estuvo a un tris de afectar intereses del fisco, de no ser porque una persona -y no precisamente la ministra- se percató de que algo olía mal.

Cada una de las 83 preguntas que le formularon fueron directas, incisivas y meticulosamente realizadas, buscando establecer su participación en la cronología de hechos que culminó en un escándalo político que le costó el cargo en abril pasado.

Esta es la historia de un testimonio que, hasta ahora, había permanecido en secreto.

LA DECLARACIÓN

Según la declaración de 13 páginas, a la que tuvo acceso exclusivo The Clinic Online, la esposa del senador de UDI explicó por qué nunca se enteró del “ardid” -como lo calificó la Contraloría- con el que las arcas fiscales corrieron peligro y por qué sólo tres meses después, cuando el buque se estaba hundiendo, puso los antecedentes en conocimiento de la justicia.

En su declaración, Matte acusó al ex director del Serviu Antonio Llompart, de tener “una responsabilidad total” en los hechos. A diferencia del trato que procuró darle a su mano derecha en el ministerio y en sus empresas, el abogado Álvaro Baeza, a quien le adjudica haber tomado atribuciones que nunca le dio y que recién después de lo ocurrido se enteró que había participado en la negociación de los montos a pagar: “¿Volvería a trabajar con Álvaro Baeza?, la inquirieron en el interrogatorio: “No puedo emitir ningún juicio sobre eso hasta que termine la investigación”, enfatizó.

En el caso de Carolina Arrau, otra de sus personas de confianza, quien le llevó al decreto para que lo firmara el 8 de enero, Matte la critica duramente por no haberle dicho que algo no cuadraba. Dice además que ella tenía el deber de hacerlo.

Incluso hasta el presidente del Consejo de Defensa del Estado (CDE), Sergio Urreloja, cercano a RN, sale trasquilado. La ex ministra asegura que en medio del escándalo, en abril pasado, le pidió que le enviara a un especialista, “pero este abogado no llegó nunca”. En suma, según se concluye de la declaración de Matte: todos fallaron y todos omitieron información, antes de autorizar el pago a Kodama y antes de detener la operación.

“Fui muy diligente para detener el pago, porque hice todo lo que estuvo a mi alcance…”, declaró Matte.

“- ¿Y cree usted que firmando la transacción (con Kodama) no comprometía directamente los intereses del Estado?”, le preguntaron. Y apropiándose de las palabras, asintió: “Creo que firmando la transacción se comprometían los intereses del Estado”.

“- ¿Con la información con la que cuenta hoy, considera procedente la vía del decreto exento y la transacción judicial, excluyentes del control de la Contraloría?”

“- Lo considero completamente improcedente, porque ahora me queda claro que se hizo una operación muy bien pensada para saltarse a la Contraloría. Me refiero a las personas que participaron en el proceso de negociación”

FRASES PARA EL BRONCE

“¿Cuánto conocía del sector -por lo que se refiere a los aspectos legales y reglamentarios- antes de asumir como ministra?”, preguntó uno de los investigadores. La respuesta vino de inmediato: “Conocía los temas básicos que puede conocer el gerente de una empresa que administra por 20 años”.

Sin embargo, Matte aseguró que se aplicó en aprender. Que se reunía con los expertos de cada área y división del ministerio para requerir antecedentes de qué hacer con cada decisión que debía adoptar, incluso con funcionarios de la administración anterior.

Para el caso particular de la constructora Kodama, sin embargo, no hizo lo mismo, porque se trataba de materias del Serviu.

Este es el contexto a principios de junio de 2010, cuando se produce la llamada de Kodama para solicitarle una reunión –que se agendó para 8 del mismo mes- donde le explican que el Estado les debe plata. También explica el segundo encuentro.

– “¿Quién le solicita que se conceda una segunda reunión para la empresa Kodama?”.

“- Me llamó Jaime Ravinet, que era ministro de Defensa. Me pidió que recibiera al abogado Darío Calderón -también investigado por la fiscalía- porque había pasado mucho tiempo y el tema Kodama no había tenido ninguna solución. Esto fue lo único que me solicitó el ministro Ravinet. Nada más que eso. No le hice ningún tipo de preguntas a Ravinet de qué sabía él de Kodama.

El proceso para que Kodama pudiera cobrar la plata que -supuestamente le adeudaban- avanzó todo el 2010. Hubo reuniones, negociaciones. “¿Exigió ser informada periódicamente sobre los avances y contenidos de las negociaciones con Kodama?”, insistieron los interrogadores. “No les pedí ni me informaron periódicamente”, reveló.

“¿Qué conversaciones tuvo con el director del Serviu (Antonio Llompart) sobre el tema Kodama?”

“- Yo me veía en forma frecuente con Llompart, pero nunca tuve una conversación en detalle sobre el tema Kodama. Tampoco con algunos de los asesores de Llompart, ya que yo no tenía relación con alguno de ellos”.

LA DEMANDA

Casi a fines de año la firma demandó al Estado por 40 mil millones. La misma encargó un informe al Dictuc para que cuadrara el monto. En enero se firma una transacción extrajudicial para evitar que se enrede en los tribunales. Matte estaba en su oficina. Era el 8 de enero en la mañana. Su asesora Carolina Arrau le lleva el ya famoso decreto.

“- ¿Leyó el decreto antes de firmarlo?”.

“- Sí, lo leí”.

“- ¿Firmó ese decreto entre muchos otros documentos o resoluciones o bien en un contexto separado?”

“- Lo firmé separado porque me lo llevó Carolina Arrau separado. Este decreto no lo firmó Patricia Sepúlveda (otra de sus asesoras), porque estaba de vacaciones. En su lugar lo hizo Carolina Arrau”.

“- ¿Conoció el monto de la cifra que se debía pagar a Kodama con el decreto exento Nº 8?”

“- Sí, lo conocí”.

“- En su caso. ¿Le llamó de algún modo la atención el monto en cuestión?”

“- Lo encontré alto, pero habiéndome dicho Baeza que venía, que había sido solicitado por Llompart, me lo había traído mi asesora legislativa, no tenía ninguna razón para dudar de lo que estaba firmando…”.

“- ¿Diría que se trata de un monto inferior, promedio o superior a los montos sobre los que normalmente dispone u ordena disposición en contextos similares?”

“- Se trataba de un monto alto y superior. Quiero agregar que los montos relacionados al Transantiago se trataban de montos altos y caros”.

“- ¿Con qué personas conversó en forma telefónica antes y después de firmar el decreto Nº 8?”

“- No conversé con ninguna persona sobre este decreto antes o después de su firma”.

EL ABOGADO

Hay un aspecto que llama la atención de cómo se sucedieron los hechos después de la firma del decreto, porque cuando el documento llega manos del subsecretario Andrés Iacobelli, comienzan las dudas.

“Yo me fui de vacaciones el 31 de enero de 2011 al 6 de febrero de 2011, inclusive. Volví a mis funciones el 7 de febrero. Mientras estaba de vacaciones me llamo (Andrés) Iacobelli y me dice que llegó el decreto Nº 8… Me contó Iacobelli que había tenido una dura conversación con Llompart. Le instruí a Iacobelli que detuviera cualquier pago y que exigiera a Llompart los antecedentes para confirmar que ésta era la cifra que correspondía”, relató Matte.

La ex ministra aseguró en su declaración que llamó de inmediato al ex director del Serviu, quien le aseguró “que todo estaba perfecto y que me quedara tranquila”.

“Me dijo (Llompart) que si quería él no se iba de vacaciones, pero le dije que se fuera de vacaciones, pero que dejara todos los antecedentes que se le habían pedido”, insistió.

Matte, de regreso de vacaciones, se reúne con distintas personas en el ministerio, pero los antecedentes solicitados no llegaban. Recién aparecieron en marzo. De hecho, el informe solicitado y pagado por Kodama al Dictuc para hacer cuadrar la cifra no estaba en conocimiento de Matte. Al respecto, dice en su declaración: “Para mí el hecho que el informe lo hubiera solicitado Kodama le restaba credibilidad, ya que era mandado a hacer por una de las partes”.

De allí todo se desató rápidamente. Hubo sumarios y finalmente el 8 de abril de 2011 se presenta una denuncia ante el Ministerio Público y a los pocos días Matte deja su cargo. Pero el ingreso del libelo también fue profundizado por los interrogadores.

“- Por qué no denunció los hechos el 11 de febrero de 2011 cuando dicta el decreto ordinario 84 que detenía el pago a Kodama o el 11 de marzo?”

“- No tenía ninguna constatación que pudiese haber un delito, sino sólo que era un desorden. Llompart insistía en que todo estaba bien hecho”.

“- ¿Por qué denuncia los hechos el 8 de abril, qué antecedentes tiene a la vista que puede haber un delito ese día?”

“- Lo que sucedió es que fue cuando no empiezan a llegar los antecedentes, nosotros acudimos al abogado Pedro Pablo Gutiérrez. Yo empecé a hablar con él del tema Kodama y de la transacción”.

Matte asegura que fue el propio Gutiérrez y no un funcionario de Vivienda, como hubiera correspondido, quien le redactó el decreto. Llompart, según la ex ministra, “seguía insistiendo en que todo estaba correcto”.

De acuerdo a su declaración, pareciera ser que en abril de 2011 la ex ministra Matte ya no confiaba en nadie en el ministerio. “Tuve cuidado de no contarle a nadie de la realización de la denuncia. Llamé al fiscal regional que nos esperara, que íbamos a realizar una denuncia”, confesó.

De allí en adelante los hechos son conocidos. Todos los mencionados han declarado con el fiscal Morales y su equipo. El perseguidor debe resolver en las próximas semanas si formaliza desde Matte hasta Llompart, Baeza, entre otros. El CDE por su parte, una vez que el testimonio de Matte sea formalmente público, debería presentar una querella para hacerse parte, aunque la decisión ya estaría tomada.

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