Situaciones de violencia contra mujeres derivadas del terremoto del 27 de febrero de 2010 es lo que estudia uno de los capítulos del libro “Construyendo ciudades seguras”  que implementa la Red Mujer y Hábitat de América Latina, apoyado por la organización ONU Mujeres que encabeza la ex presidenta Bachelet en un programa que busca erradicar este flagelo.

En el caso chileno, el Programa Regional se focalizó en las situaciones de violencia derivadas del terremoto en las regiones del Maule y Biobío. De esta manera se analiza cómo, además de las pérdidas humanas y materiales, se generan otro tipo de problemas, como el aumento del desempleo, desplazamientos, separación de las familias, violencia urbana, pérdida de identidad barrial, hacinamiento, desarraigo; es decir, “un terremoto social y emocional que está lejos de superarse”, según lo explicó la arquitecta Marisol Saborido investigadora de la Corporación SUR a cargo del proyecto desarrollado durante un año en las zonas más afectadas.

Sobrido enumera en cinco temas, situaciones que no están siendo bien atendidas por las autoridades:

a) La violencia de los espacios (hacinamiento en las aldeas)

b) La violencia respecto de la incertidumbre y las expectativas que cada familia tiene sobre la posibilidad de volver a tener una vivienda.

c) La violencia en la demolición de sus viviendas, acto en que no se comprende, ni reconoce, el dolor de la pérdida.

d) La violencia de ser objetos de la especulación inmobiliaria.

e) La violencia de recibir montos extremadamente bajos de subsidios para la reparación que están lejos de dar cuenta del sacrificio que cada familia hizo para alcanzar el sueño de la casa propia.

La investigadora señaló que durante el proyecto fue posible identificar situaciones de maltrato que persisten en las zonas del terremoto, que afectan principalmente a las mujeres y que dicen relación con las condiciones de higiene para ellas y sus hijos, la inseguridad, la desvalorización de las víctimas y la desinformación como forma de maltrato. Sobrido explica que “las formas de violencia y maltrato que se dan en las zonas afectadas por el terremoto no son causadas por el desastre natural, sino que el fenómeno natural deja en evidencia las desigualdades estructurales que existen en nuestra sociedad”.

Según se explica en el libro son las mujeres las que toman el liderazgo del hogar, organizándose y sacando adelante a los hijos, buscando alternativas para generar dinero y condiciones de vivienda dignas. Esta situación se da principalmente por la pérdida del empleo masculino que deja a los hombres en un estado de inactividad difícil de superar en una sociedad fuertemente marcada por el concepto del hombre-proveedor. Se ejemplifica el caso de la Regió del Maule donde han sido las mujeres quienes han liderado los comités y las aldeas en la zona.

El libro “Construyendo ciudades seguras” se lanzará el viernes 29 de julio y reúne experiencias de proyectos realizados en ciudades de América Latina donde quedan en evidencia las necesidades, carencias y tipos de violencia que han vivido las mujeres en las ciudades, agudizadas , en el caso de Chile, por el terremoto y tsunami.