La organización Reporteros sin Fronteras (RSF) se mostró hoy muy crítica con el modelo mediático chileno, que consideró heredado de la época de Pinochet, de la que mantiene la concentración en grupos.

En un estudio efectuado en el país, la asociación defensora de la libertad de prensa indicó que las protestas estudiantiles que se producen en Chile “cuestionan el modelo político, económico y mediático” heredado de la dictadura.

“Veinte años de poder de la Concertación de Partidos por la Democracia mantuvieron una extrema concentración de los medios de comunicación, con grandes conflictos de interés y obstáculos al pluralismo”, señaló la organización en un comunicado.

RSF se preguntó si ese modelo “está a punto de estallar” y relacionó el movimiento de cambio con otros fenómenos, tales como los movimientos de protesta contra el proyecto hidroeléctrico HydroAysén, las condiciones de trabajo de los mineros o las protestas de la minoría mapuche.

La organización destacó la ocupación, por parte de los estudiantes, del canal de televisión privado Chilevisión, propiedad del actual presidente, Sebastián Piñera.

El informe resalta que los “oligopolios nacionales” El Mercurio y Copesa, dueños de los diarios “El Mercurio” y “La Tercera” respectivamente, son los “únicos destinatarios del sistema de subvención instaurado bajo la dictadura” recibiendo cada uno “hasta 5 millones de dólares anuales”.

Según la ONG, el resto de la prensa “debió afrontar sin red de protección los avatares del mercado”.

“Hoy hay menos prensa escrita en este país que a finales de la dictadura”, apuntó a RSF el periodista Francisco Martorell, ex vicepresidente del Colegio de Periodistas de Chile y actual director del mensual “El Periodista”.

La organización, con sede en París, describe un escenario similar en el universo radiofónico con el grupo de prensa español Prisa, propietario del diario “El País”, que “posee cerca de 60 % de las frecuencias de radio”.

El periodista Mauricio Weibel, corresponsal de varios medios de comunicación extranjeros, dijo a RSF que “para imprimir y difundir un periódico” hay que “dirigirse a los oligopolios” ya que “todos los puntos de venta les pertenecen”.

“Para nosotros, corresponsales de medios extranjeros, la información es a veces más fácil de obtener incluso de las autoridades, que para la prensa nacional”, señaló Weibel.

En relación a la libertad de expresión, Martorell aseguró a RSF que en la actualidad “los partidos políticos de todas las tendencias no manifiestan un compromiso firme a favor de la libertad de expresión y del pluralismo”.

“Por otra parte, aún no se ha logrado despenalizar delitos de prensa como la difamación. El riesgo de encarcelamiento que corre un periodista no ha desaparecido”, agregó Martorell.