Fotos: Agencia EFE

“Claramente le hemos tapado la boca al gobierno que dice que estamos cansados y desgastados y nosotros les decimos que tenemos este parque lleno de convicciones. Claramente hemos demostrado que tenemos un Chile que exige un cambio radical en la educación”. Es el día “D” del movimiento estudiantil, supuestamente venido en menos por el termómetro del Ejecutivo, y esto es lo primero que dice el dirigente Camilo Ballesteros al tomar el micrófono frente a un Parque Almagro atiborrado de manifestantes.

Ayer, al terminar la enésima marcha por la educación en Santiago, los dirigentes estudiantiles sacaban cuentas alegres y comenzaban a coronar una semana en la que saltaron otra valla. Después de las fiestas patrias, la presión por terminar el primer semestre de las universidades y los probables 70 mil escolares repitiendo, lograron sortear otra “crisis” y terminaron empoderados tirando la pelota una vez más al área chica del gobierno.

Así, tal como ocurrió el 4 de agosto, con las marchas reprimidas en la Alameda y los primeros cacerolazos en Chile en más de 20 años, la Confech volvió a demostrar que sus demandas se instalaron en el living-comedor de las familias chilenas, aún con el ultimátum del Mineduc de frenar becas y dejar repitiendo a los secundarios en toma.

Como si fuera poco, el gobierno deberá enfrentar un duro ajuste internacional: los dirigentes de la Confech preparan un viaje a Paris para denunciar al Estado chileno por la represión en las movilizaciones y el incumplimiento de las leyes educacionales.

Otra valla en el camino

El martes recién pasado, un día después de la parada militar y las declaraciones del Presidente Piñera sobre los alumnos repitentes, el ánimo en los planteles no era el mejor. Los cuatro NO del ministerio durante la semana previa a las fiestas y la ofensiva para cerrar el primer semestre académico de las universidades a más tardar el próximo 7 de octubre, tenía los ánimos crispados en las aulas universitarias.

Había preocupación por la entrega de las becas y en los planteles de todo el país que se encuentran movilizados, la decisión de seguir movilizados yendo a clases y dando exámenes era algo que incomodaba hasta a los más cansados de protestar.

Desde la semana pasada, e incluso en algunos planteles desde antes, las bases comenzaron a decidir si cerraban o no el primer semestre. Entre medio, el portazo al diálogo de Bulnes los llevó a convocar a una nueva marcha, luego de que -a juicio de ellos- el gobierno mal entendiera que llevar a 15 mil personas en vísperas del 18 era una señal del desgaste del movimiento. Y la gente ayer les dio la razón una vez más, incluso superando sus expectativas.

“No debemos desconocer que es un golpe anímico, pero simplificar un análisis al número de marchas o de personas que hayan ido no es lo importante. Hoy el sentir de Chile está con los estudiantes. De repente habrá resaca, mucho frío, pero centrar el debate en eso es errado y nosotros queremos ver lo profundo”, dice Camilo Ballesteros, presidente de la Feusach.

Ballesteros, sin embargo, señala que lo relevante es tener un gobierno que deje de ser sordo de las amplias demandas ciudadanas. “Hoy salió hablando el ministro Chadwick diciendo que por una marcha más ellos no iban a cambiar su postura. Eso es superficial. Hay que hacer un análisis cualitativo del movimiento, de cómo hoy la sociedad chilena pide un cambio”, explica.

Giorgio Jackson también apuntó en esa misma línea y destacó que las demandas estudiantiles están completamente instaladas en el corazón del país. “Más allá del número de personas que venga a marchar, que puede una semana ser más que la otra, esto genera un escenario de que las convicciones de la familia chilena están más vivas que nunca”, dijo el presidente de la Feuc.

Denuncia en Paris

Junto al espaldarazo de ayer en el Parque Almagro, las próximas semanas el movimiento estudiantil seguirá tirándole la oreja a la clase política. El próximo jueves 29 de septiembre, los estudiantes pretenden ir a Valparaíso en masa para protestar fuera del Congreso, el día que comience a debatirse el presupuesto para el año 2012.

De esta formar los estudiantes volverán a tomarse las calles del puerto principal tal como en el 21 de mayo pasado, cuando aún no cumplían un mes de movilizaciones. Ese día cumplirán cinco meses desde la primera marcha en la Alameda -ocurrida el 28 de abril-, reafirmando el carácter histórico del movimiento estudiantil de este año.

Además, tal como lo estaban anunciando hace algunas semanas, la denuncia a organismos internacionales ya es un hecho. Según Camilo Ballesteros, la lista incluye a la OCDE, la ONU -donde ayer el Presidente Piñera se declaró a favor de las demandas estudiantiles- y el Unasur, nada menos que en el continente europeo.

Aunque no está definido del todo, Camila Vallejo, Giorgio Jackson y Ballesteros fueron invitados por la intendencia de Paris para fines de la primera semana de octubre. Cercanos a la presidenta de la FECH comentan que si bien tiene agendado el viaje para el próximo 5 de octubre, aún no está decidida su participación.

En los tres días que estarán en tierras galas se reunirán con un relator de Derechos Humanos con mención en educación de la ONU, representantes de la OCDE y tendrán encuentros con el líder del movimiento del “mayo francés” y el reconocido filósofo francés Edgar Morin.

Allá denunciarán los incumplimientos de la ley en Chile y prometen “desenmascarar” la señal que intentó dar ayer el discurso del Presidente Piñera.