La Asociación Deportiva del Fútbol Profesional (ADFP), que agrupa a los 16 equipos que disputan la Primera División de la Liga peruana suspendió ayer el torneo hasta el próximo 16 de octubre mientras avanzan las investigaciones por la muerte de un hincha en el estadio Monumental de Lima.

La decisión se adoptó tras una reunión de los presidentes de los equipos, informó el jefe de prensa de la ADFP, Carlos Enciso.

La medida se tomó después de que el ministro del Interior, Óscar Valdés, anunció el martes que los partidos se jugarán sin público.

El joven Walter Oyarce murió el sábado pasado al caer desde una tribuna del estadio Monumental durante el clásico entre Alianza Lima y Universitario de Deportes, al parecer como consecuencia de una riña entre fanáticos de ambos equipos.

El gerente del Sporting Cristal, Gustavo Zevallos, explicó ayer que se decidió suspender el campeonato para “conversar con las personas involucradas y buscar una solución”.

Sin embargo, Zevallos enfatizó que, “más allá de esta desgracia, el fútbol tiene que seguir”.

El presidente del Alianza Atlético, Lánder Alemán, responsabilizó al Gobierno de la inseguridad que se vive en el país y consideró que “no puede ser que cuatro vándalos le ganen al país”.

Los dos principales sospechosos de la muerte de Oyarce, David Sánchez-Manrique y Jorge Luis Montoya Fernández, fueron detenidos hoy por la policía peruana.

Sánchez-Manrique fue arrestado en el aeropuerto internacional de Lima, a donde volvió tras huir hacia Estados Unidos pocas horas después de la muerte de Oyarce.

La policía también ha interrogado a otros hinchas de la U supuestamente implicados en el caso y sigue la pista de otras cuatro personas que al parecer participaron en el ataque contra el palco del Estadio Monumental del que fue arrojado Oyarce