Estoy realmente consternada con la noticia que presento a continuación.

Me refiero al escalofriante caso del hombre que golpeó brutalmente a la guagüita de un año y medio, hija de su conviviente.

La historia parte cuando ellos, en octubre de este año, se conocen en la fila de la cárcel de mujeres donde realizarían una visita a familiares.

Sin siquiera conocerse bien, en menos de un mes de relación y de forma irresponsable, se va la mujer con su pequeña a vivir a la casa del sujeto, junto a la madre de éste.

Es aquí cuando con confianza ella sale a trabajar, ya que el tipo está cesante, y deja a la pequeña al cuidado de él y su madre.

Él nunca quiso a la niña y aprovechaba momentos en que su madre salía a comprar (de hecho la mandaba a comprar) para poder lastimar a la pequeña brutalmente.

Lo primero fue fracturarle la pierna derecha, según sus propias palabras: “Se puso a llorar, la acosté en la cama boca arriba y presioné una de sus rodillas fuertemente, apoyando ambas manos sobre aquella zona, resultando que en un momento determinado algo hizo click”

También reconoció que la tomaba del pelo, la zamarreaba y que, incluso, llegó a lanzarla contra el techo de plumavit de la vivienda para dejarla caer sobre el colchón.

La mayoría de los ataques consistieron en golpes de puño en casi todo el cuerpo, incluyendo la zona genital. Pinela también confesó que le ponía un cojín en la cara para darle puñetazos. No conforme con eso, le mordió ambas orejas y una mano, al punto de que el sacó una uña. Y aunque lo negó, hay evidencias de que le introdujo un objeto contundente en el ano. Esto último configuró el delito de abuso sexual calificado.

Finalmente Pinela golpeó fuertemente con su puño el abdomen de la pequeña, hasta llegar a romper su intestino delgado, produciéndole una peritonitis, lo que tiene a la niña hospitalizada en riesgo vital.

Lo más desconcertante, además del hecho en sí, es que su madre nunca sospechó de las agresiones. La niña, producto de los ataques constantemente vomitaba y cuando la mujer preguntaba que sucedía, la madre del sujeto y Pinela respondían que se había caído de la cama (por eso se había fracturado), que la sacaron bruscamente de la bañera y que por eso tenía moretones. Respuestas que no logro entender como pudieron dejar tranquila a la mujer, cómo no se dio cuenta que tenía su ano desgarrado, o que le faltaba una uñita, las mordidas de la oreja y de las manos, algo increíble de creer.

Que hay en la mente de estas personas?. Siendo tan pequeña no fue examinada por su madre al asearla, dónde está el contacto y vínculo madre-hija siendo tan pequeña aún?

No sé como abarcar el juicio de tan horrible caso. El tipo arriesga una pena de 15 años, tiene 26, a los 41 estará en libertad y como son las cárceles de este país lo mas probable es que salga peor de lo que entró, el sujeto ya tenía una causa vigente del tribunal de garantía de Rancagua por violencia intrafamiliar en contra de su última conviviente, además de registrar varias denuncias de sus ex parejas por hechos similares.
Entonces, por qué cresta este sujeto estaba en libertad? Contando mas encima con el apoyo y complicidad de su madre, que tipo de educación valórica tuvo esta familia?

Este país está tan segregado socialmente, es tan injusta la repartición de recursos y derechos que no hay control. Tanta gente joven y pobre, que tienen muchos hijos, sin poder darles el cuidado correspondiente. Es obvio que el tipo tiene una demencia psicopatológica, pues ningún ser razonable y con sus facultades mentales normales sería capaz de ejercer tal aberrante daño. Su problema lo trae desde el vientre de su madre, o mas bien, desde mucho antes de ser concebido, pero como no hay recurso, información ni educación no se hace nada por estos niños que luego al ser adultos, se convierten en homicidas, violadores, psicópatas.

Con esto no quiero que mal interpreten de que justifico o adjudico todo a la gente pobre, porque en la clase alta también existe gente enferma, eso es obvio, nada mas claro que el caso de María del Pilar Pérez (conocida como La Quintrala); pero la diferencia está en que al tener recursos y acceso a la información, se pueden tratar las enfermedades. Un niño con demencia, en un colegio caro y bueno, será diagnosticado a tiempo por los orientadores del establecimiento. Los ricos tienen medios para llevar a sus hijos a los buenos y caros psicólogos o psiquiatras; en cambio, un cabro pobre donde con suerte asiste a la escuela, está desprotegido, sin apoyo ni orientación y en este caso, el único apoyo que tuvo este hombre fue a través de una madre ignorante que justifica los malos actos de su hijo.

Es terrible como este país se ha convertido en un circo para tapar la enfermedad social que estamos padeciendo. En la misma semana en que este hecho ha salido a la luz pública, no ha tenido la importancia que le han dado por ejemplo, al caso de Anita Alvarado, que le regalaron una casa de 250 palos. Cuánta atención, tiempo y dinero se está invirtiendo en averiguar quien es el hombre que le regalo la millonaria casa? Horas de trabajo para algo que a nadie le debería importar? Por qué esto es mas relevante? Por qué desvían la atención de los hechos importantes con ridícula e inútil farándula?. Hasta cuándo seremos zombies manejados por un poder siniestro?

Que pasará con la niña si logra sobrevivir? De irá con su madre o a un centro del SENAME? De nuevo quedará expuesta al maltrato, ¿A qué clase de ayuda sicológica podrá acceder?. Y una vez más, como muchas cosas importantes que están sucediendo y tapamos con un dedo, esto no será más que una lamentable tragedia y no se hará nada para cambiar los sistemas educacionales y sociales de este país: El pobre seguirá desprotegido sin asistencia, sin información, en la miseria, discriminado y segregado.

De seguro muchas parejas convivientes heterosexuales, homosexuales y lesbianas, que añoran ser padres, estarían dispuestos a criar a esta niña como su hija, dándole amor, incentivo y estímulo, logrando desarraigar de su cabecita el horrible trauma de su niñez, pero como Chile aún es dominado por la Iglesia Católica, religión a la cual la mayoría de los dueños de este país pertenecen, jamás se les dará la oportunidad a personas que anhelan ser padres ya que no cumplen con los requisitos exigidos por una institución (como por ejemplo estar casados), de entregar tal cuidado a una niña en adopción, quedando como tantos pequeños desprotegidos en centros de menores, donde es sabido, existe violencia, las condiciones no son óptimas ni hay una enseñanza integral e individual y todo el trauma adquirido empeorará con los años, repitiendo en algunos casos la misma historia.

Sobre el sujeto, al leer los comentarios respecto a la noticia, la mayoría opina que debe tener pena de muerte, pero eso ¿realmente solucionaría algo? Le quitaría el castigo y quien realizaría la ejecución, no se convierte en otro demente asesino? Ahora si pasa muchos años en la cárcel, podrá este hombre sanar su enfermedad? Personalmente lo dudo mucho.

La solución debe partir desde mucho antes, como un método preventivo, con ayuda y control, además de invertir más en recursos y perfeccionamiento profesional en las instituciones que se encargan de reformar a los niños con problemas psicopatológicos o que están en riesgo social y que se crían como asesinos, ladrones o violadores en potencia (recordemos el caso de “Cisarro”), dada la marginalidad y soledad en las que están sumidos en esta sociedad.