El Observatorio del Clima Espacial de la NASA informó que ayer ocurrió una explosión solar clasificada como M9, casi una llamarada X, la más grande que existe. Se trata de la tormenta más potente de los últimos meses.

El mayor riesgo de estas tormentas solares es que afecten a los sistemas de comunicaciones en la Tierra, reportaron medios internacionales. El observatorio subrayó que esta situación entra “dentro de lo normal”, dado el actual momento activo del Sol, y que “no se puede concluir que tenga tampoco ninguna peligrosidad”.

Aunque, tratándose de una llamarada asimilable a X, se trata de un fenómeno con la capacidad potencial de causar nuevas tormentas solares mayores que las de este fin de semana y deben ser seguidas de cerca.

El origen de esta llamarada es la mancha solar 1402. Satélites de observación captaron como una eyección de masa coronal salía de esta mancha en dirección a la Tierra. La explosión se detectó en Australia, Nueva Zelanda, China e India, en forma de ionización y con minutos de diferencia. Ahora se estudian los tipos de impacto que podría tener esta eyección cuando llegue a la Tierra, si pudiese ser de manera directa o parcial.

El observatorio apuntó que la magnetosfera del planeta se encuentra en proceso de recuperación de la llamarada solar, de categoría M3.2, que se registró el pasado tuvo jueves y que impactó en el planeta el último domingo. Esta produjo impresionantes auroras boreales en los cielos de Rusia, Dinamarca, Escocia, Noruega e Inglaterra, según publicó el diario español ABC.

La magnetosfera también deberá enfrentarse a esta nueva llamarada, que casi triplica a la anterior y que por su extraordinaria rapidez impactaría con la Tierra este martes 24 de enero o el miércoles 25.