El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva criticó hoy duramente las políticas de austeridad aplicadas por los países ricos en respuesta a la crisis en su primer discurso tras superar un cáncer de laringe.

Lula afirmó que los países ricos “siempre responden de la misma forma”, con el recorte de los derechos de los trabajadores, despidos, aumento de la edad mínima de la jubilación y disminución de la inversión pública, mientras que se conceden ayudas al sector financiero, “responsable por la especulación que llevó a la crisis”.

“Castigan a las víctimas de la crisis y distribuyen premios a los responsables. Hay algo de equivocado en ese camino”, sostuvo Lula en un discurso en el acto de apertura de un seminario sobre inversiones en África celebrado en Río de Janeiro.

El exmandatario también opinó que “parece” que los organismos multilaterales “no tienen autoridad” para imponer sus determinaciones a los países.

Lula abogó por aplicar políticas de estímulo al consumo, distribución de renta e impulso de grandes obras de infraestructura para propiciar que los pobres participen del desarrollo.

“El camino es el que amplía la democracia, distribuye renta e impulsa el consumo”, sostuvo Lula, para quien la calidad de vida no se mide con el producto interior bruto (PIB) de los países.

“Para ver la mejoría del pueblo brasileño no solo hay que ver la mejoría del PIB como hacíamos antes. Ahora lo que tenemos que mirar es la renta. El PIB es importante, pero lo que tenemos que ver es lo que distribuimos al pueblo para consagrar la renta”, agregó.

Este fue el primer discurso de Lula en un acto oficial después de su convalecencia y su tratamiento para superar un tumor maligno en la laringe que le fue diagnosticado el pasado octubre.

Después de someterse al tratamiento de quimioterapia y radioterapia, los médicos anunciaron el pasado marzo la completa recuperación del exgobernante.

Lula habló hoy 20 minutos, con la voz afectada por las secuelas de la enfermedad, ante una audiencia de unas 400 personas, que lo recibió en pie y con un sonoro aplauso en la sede del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), la institución de fomento del Gobierno.