La llamada marihuana sintética, que se mercadea con una carita feliz y que ha aumentado los casos de envenenamiento de jóvenes en las salas de emergencia, tiene una advertencia de que el producto no es para consumo humano, alertó ayer el Departamento de Salud de Puerto Rico.

Por la peligrosidad del producto, que tiene la apariencia de un popurrí, la agencia le urgió ayer a la Cámara Alta que apruebe de un proyecto de ley que prohíba la venta de todo producto o químico que contenga canabinoide regular o sintético.

El director de la Oficina de Investigación de Sustancias Controladas del Departamento de Salud de Puerto Rico, Jesús Hernández, y la directora del Laboratorio de Sustancias Controladas de la dependencia, Rebeca Soler, abogaron por la aprobación de la medida para disponer del producto que ahora se puede adquirir en gasolineras, tiendas de tabaco (tobacco shops) y tiendas de productos para adultos (sex shops).

“Lo que nos ha llegado a nosotros es que la sustancia tiene una advertencia que dice que no es para consumo humano y no indica cuáles son los ingredientes”, alertó Soler en una vista pública de la Comisión de lo Jurídico del Senado.

Hernández advirtió, a su vez, que estas sustancias son más concentradas y más baratas que la marihuana. Dijo que un cigarrillo sintético equivale a cuatro de marihuana y explicó que de “un paquetito se pueden sacar nueve cigarrillos sintéticos”.

La tienda Condom World pidió un periodo de transición de seis meses para los comerciantes y ciudadanos que adquirieron los productos legalmente. Indicó que actualmente su inventario de estos productos tiene un valor de $150,000 en el mercado. “En su trato con el público, Condom World ha sido muy cuidadoso en informar que dichos productos no son para consumo humano y se venden solamente como indica el paquete, un incienso, para uso exclusivo de adultos”, dijo el propietario, Nick Pérez.