“Creo que esta es la primera vez que aparece Ricardo Lagos reconociendo un error, aunque aclarando que fue sin intención. Nos dijo que fue ingenuo. Que él creía que iba a pasar a ser un capitalismo popular con la gente como dueño”. Eso dice Dante Faúndez que le respondió el ex presidente de la República, cuando le preguntó por las motivaciones que tuvo para impulsar la ley que creó las Sociedades Anónimas Deportivas, en la entrevista que saldrá publicada en unas semanas en el libro “Colo Colo ya no es Chile”, un retrato de los secretos de la quiebra de Colo Colo y su privatización.

Con ese mea culpa del que a la postre fuera quién firmó y promulgó la ley que vendría a salvar a los morosos clubes de fútbol chileno, se nutre el libro que junto a Richard Sandoval lanzarán el próximo 29 de junio. Un texto que promete volver a remover las ya pantanosas arenas del elenco popular y que cuenta con el testimonio de varios ex dirigentes, desde Jorge “Guatón” Vergara, Peter Dragicevic, el síndico Juan Carlos Saffie, Luis Baquedano y Marcelo Barticciotto.

Todos testimonios que lo llevaron a creer que el equipo que lleva en su escudo a un cacique mapuche ya no representa lo que históricamente fue y que está condenado a seguir el camino del viejo y querido Magallanes.

“Nosotros pensamos que ese fue el último zarpazo que le faltaba dar al neoliberalismo, que era meterse en el fútbol. Es un modelo que no tiene que ver con nosotros, que viene de afuera, y que fue el paradigma para lo que vendría después en todo el fútbol chileno. Yo no sé si lo que están haciendo es intencional o no, pero lo están haciendo. Se han aprovechado de su imagen y de su llegada con la gente y hoy Colo Colo ya no es de Chile sino que de un par de mercaderes”, dice Faúndez.

¿Qué es lo que era Colo Colo y que ya no es?
– Es que le quitaron esa esencia, esa mística que tenía. Hoy da lo mismo ser socio de Colo Colo. Llegaron a ser más de 50 mil y ahora no quedan más de 300. Le arrebataron al hincha todo lo social que tenía el club. No hay filiales y antes habían en todas las regiones, hasta en Isla de Pascua. Los que llegaron acá pensaron que esto era como una fábrica de camisas y a la larga se llevaron toda su arraigo popular·.

A partir de las entrevistas, 10 en total, el libro recorre con detalle el escenario que llevó al Cacique a quebrar en enero 2002, ser intervenido por un cuestionado síndico de quiebras y convertirse en el ejemplo concreto de mala gestión institucional que debía quedar obsoleta. Y que iba a salvar la panacea de las Sociedades Anónimas.

¿Alguno de los que estuvieron anteriormente asume su responsabilidad en el tema?
– Baquedano defiende la concesión. Pero por ejemplo, el presidente de esa época, el mismo que tiene ese cargo ahora, el señor Cristián Varela, no quiso participar en este libro. No quiso hablar.

Para Faúndez, ahí está el meollo de la debacle deportiva de Colo Colo como institución. Una situación que tiene incidencia directa en el momento actual del club. “El traspaso de derechos fue una cosa insólita. El documento es por 30 años, sin haberse quedado con absolutamente nada del club, ni una luca, y con apenas una oficina en el Estadio con teléfono para la Corporación. Es el negocio más raro que he visto”.

En las entrevistas, uno de los sindicados culpables de la quiebra de Colo Colo y aún funcionario del club diez años después de la quiebra, Luis Baquedano, defiende la redacción de la concesión a Blanco y Negro. “Era lo único que podía salvar a Colo Colo”, dice textual en su testimonio.

Para Faúndez, que Baquedano siga en el club es una de las situaciones más raras. Esa y que Carlos Tapia, un dirigente que estuvo en la directiva al momento de la concesión, sea hoy el presidente. Pero más aún, que el modelo de negocios de las S.A. sea exitoso mientras el escenario sea tan bueno que no permita ver lo que pasa adentro y se mantenga a flote el equipo lo más rentable posible en la bolsa.

“En varias partes del mundo se han aprobado leyes así. En España está en la ley que pueden transformarse todos los clubes, menos el Real Madrid o el Barcelona. En Portugal también pudieron entrar, pero con las corporaciones quedándose con el 51% del club. Aquí tuvieron que quebrar a Colo Colo y la U para aprobar la ley y después de todo este tiempo no hay luces de que haya sido beneficioso”.

¿Tú crees que los hicieron quebrar para aprobar esa ley?
– Yo pienso que sí. Incluso uno de los dirigentes entrevistado, Gabriel Artigues, explica con detalle que Colo Colo nunca debió quebrar y que las irregularidades en el club siguieron muchos años después que ellos no estuvieran. En mi opinión, sí, lo quebraron, aunque Lagos dice que no.

Ricardo Lagos Escobar:

“Se estableció este sistema especial de sociedades anónimas como son todas las sociedades anónimas, pensando que a través de esta figura se iba a tener los hinchas participando como accionistas y básicamente cómo se ordenaba aquello y eso me pareció que era razonable”.

“Los grandes señores, como Yuraseek y otros, no pensé que iba a haber ese tipo de situaciones sinceramente. A ver, a lo mejor ingenuamente, porque digámoslo: el pleito de Mayne-Nicholls al final terminó siendo un conflicto entre tres clubes grandes que vieron cómo se repartían los recursos y vieron como Mayne-Nicholls los quería repartir por igual y al final se impusieron lo que dijeron los tres grandes.”

Marcelo Barticciotto:

¿Cómo era la participación de la comunidad colocolina el tiempo que estuviste en el club con la nueva administración, de socios e hinchas de la gente ligada a Colo Colo, a su historia, o era solamente un manejo de cúpulas?
– No, no había participación. Es que a ellos no les interesa, porque yo lo hablé. Para ellos cuando menos gente vaya al estadio mejor, porque nos presionan y ellos, como el fútbol ya no necesita de la gente. Antes Colo Colo vivía del borderó y de la publicidad, esas eran las entradas y las ventas de jugadores, que antes eran menos. Entonces, ahora ellos no necesitan de la gente. Incluso se los dije en un momento. Les dije: “Nosotros como equipo necesitamos que rebajen las entradas. Que en lugar de tener 15 mil personas en el estadio vengan treinta mil. Y me respondieron que no les convenía”.

Jorge “Guatón Vergara:

“A ellos (Frei y Lagos) les contaron un cuento. Le dijeron que los dirigentes se llevaron la plata pa’ la casa. Entre esos contadores de cuentos estaba Carlos Soto, el actual presidente del Sindicato de Futbolistas. Les dijeron que este era un súper negocio, en el que se escapaban millones y millones de dólares todas las semanas. Ellos dieron fe de eso. Y tú sabrás que los motivos económicos mueven a los políticos. El hecho de que yo sea dueño de dos empresas y financie la campaña de Frei o la de Lagos, me da un poquito de autoridad para pedirles alguna ayudita. Y esas ayuditas estuvieron ahí”.