El rey de España, Juan Carlos, cazador empedernido, lo hizo de nuevo: esta vez por andar cazando moscas sufrió una caída cuando entraba a la sede del Estado Mayor de la Defensa española, la que lo dejó con lesiones en su nariz y barbilla.

El rey perdió el equilibrio cuando entraba al Estado Mayor de la Defensa, donde encabezaría la reunión de la cúpula militar, cayendo de jeta contra el pavimento, sin frenar la caída con las manos.

Esta caída se suma a la fractura de cadera que tuvo cuando andaba de viaje de caza de elefantes en Botswana, que lo obligó a someterse a una cirugía.