Fuente: El Tiempo

En algunos barrios populares de Medellín, los niños tienen un nuevo juego: completar un álbum de láminas sobre Pablo Escobar.

Aunque muchos de ellos ni habían nacido cuando el narcotraficante ponía bombas o asesinaba periodistas y políticos, se reúnen en torno de las tiendas de sus barrios para comprar las láminas o ‘caramelos’ (como se llaman en Medellín) del que consideran el personaje de moda. Está tan de moda, que uno de los hijos del capo, Sebastián Marroquín, lanzó una marca de ropa en Argentina con imágenes de su padre.

En los barrios populares de Medellín, ‘Pablo Escobar, el patrón del mal’ un diminuto libro de 16 páginas, comenzó a circular hace unos 20 días tras el éxito de la serie de televisión del mismo nombre.

Su aparición ya tiene en alerta a varios profesores, quienes aseguran que, además del álbum, los juegos más recientes de los niños tienen que ver con los personajes de la serie que está basada en hechos reales, pero tiene dosis de ficción.

El álbum mismo refleja esa línea difusa entre realidad y ficción: en su portada aparece una imagen real del capo, pero en la contraportada y el interior del libro, son de los actores de la serie de televisión.

Se trata de una impresión sencilla, artesanal si se quiere, que se vende por 500 pesos chilenos.

Como todo álbum tiene un plan de premios que van desde un mp3, un iPod, un balón de fútbol, de basquet, un dominó, hasta un parlante USB. En su interior se ve no solo la letra de la canción con la que se inicia la serie de televisión, sino también un texto con la historia de Escobar, que es un pastiche de textos tomados de Internet.

Aunque no es claro quiénes están detrás de esta publicación, aparece impreso por una empresa de Bogotá llamada Producciones CosmoVision, Publicaciones didácticas. Sin embargo, su dirección no existe.